Durante la noche del miércoles 24 de marzo de 2024, a poco menos de dos años de haber recuperado la libertad, Hugo Daniel Olivera asaltó a un agricultor de 63 años en Tres Capones. Lo golpeó, maniató y amenazó de muerte con un arma de fuego: Lo mismo hizo con un vecino que se acercó a traerle un remedio a la víctima en el mismo instante. Escapó con 170 mil pesos y siete días después volvió a una celda cuando los investigadores de la Unidad Regional II lo capturaron en Campo Viera.
Olivera firmó una nueva condena a prisión, esta vez por seis años y ocho meses y ante el mismo Tribunal Penal 2, que lo sentenció a doce años por un homicidio cometido en Garupá en 2010.
El obereño de 42 años tenía previsto a las 8.30 de ayer sentarse ante los jueces Augusto Gregorio Busse, César Antonio Yaya y Ricardo Walter Balor (subrogante) acusado por robo calificado por el uso de arma de fuego y en despoblado.
Pero la audiencia cambió drásticamente cuando su defensor particular comunicó al fiscal Vladimir Glinka su intención de llegar a un acuerdo de suspensión por juicio abreviado. Volver a prisión durante seis años y ocho meses fue la oferta del acusador y el encartado no habló más y estampó su rúbrica de culpa.
A las 21 del 24 de marzo de hace dos años, Olivera irrumpió en la vivienda del colono Geraldo Demetrio Gerega (entonces de 63 años) en el Lote 3 de Tres Capones, hermano del intendente Ramón Gerega, se apoderó de un revólver calibre 32 caño largo y comenzó su faena: “Tus armas sirven, no son truchas”, le apuntó a su víctima y comenzó a golpearlo con la culata para que le entregara todo el dinero posible. De los bolsillos de Gerega obtuvo veinte mil pesos y en un sobre guardado en un mueble sumó un total de 170 mil.
En ese momento un vecino de Gerega, Fernando Pauluk frenó una camioneta Chevrolet Silverado de la Municipalidad y bajó a entregarle un medicamento. Pero se topó con Olivera y el revólver empuñado: “Vos también tirate al piso y callate porque esto es un asalto”. No hubo más palabras sino un nuevo estampido contra el techo. Disparo que inmovilizó a ambas víctimas para que fueran atadas con tramos de cables de electricidad y trapos.
Antes de huir, volvió a golpearlos y sustrajo los celulares de ambos, las llaves de la Silverado y del Volkswagen Gol de Gerega y dos escopetas calibres 12 y 36. Una semana después los investigadores policiales atraparon al asaltante en Campo Viera.
De esta manera Olivera ahora aguardará la homologación del acuerdo por parte de los jueces mencionados y de su detención actual en la cárcel de Cerro Azul sería trasladado a la Unidad Penal 1 de Loreto del Servicio Penitenciario Provincial.
Piedras Blancas
Hugo Olivera nació en Oberá el 30 de junio de 1983, pero se radicó en Garupá y fue en una vivienda del barrio Piedras Blancas de esta localidad donde el 23 de diciembre de 2010 protagonizó el homicidio de Luis Carlos De Olivera Rodríguez (35).
Ese día por la noche, tres individuos irrumpieron frente a la vivienda de la víctima donde se festejaba el cumpleaños de una joven. Comenzaron a arrojar piedras contra el domicilio y el propietario salió a repeler a los agresores. Tomó una cadena, la cual tenía un candado en la punta y fue tras los recién llegados.
Eran tres contra uno. Lo desarmaron y lo molieron a cadenazos y palazos, para luego asestarle un puntazo en el corazón con un destornillador. Los agresores escaparon del lugar dejando a la víctima sin vida. Los tres fueron condenados a prisión perpetua por el hecho pero luego cambió la calificación de la causa y esto redujo las penas a cumplir. Olivera recuperó su libertad en 2022.
Encuadre legal
Olivera admitió la autoría de un hecho de “robo calificado por el uso de arma de fuego y en poblado”, previsto en el artículo 166 del Código Penal Argentino con penas de cinco a quince años de prisión. En el inciso 2 del mismo artículo se indica que “si el robo se cometiere con armas o en despoblado y en banda. Si el arma utilizada fuera de fuego, la escala penal prevista se elevará en un tercio en su mínimo y en su máximo”.





