Sumó ayer la cuarta denuncia un docente de la Escuela 643 “Hugo Wast” de Jardín América , por el presunto delito de abuso sexual contra alumnas de primaria, a partir de hechos ocurridos entre 2023 y 2024, señalaron fuentes del caso.
Tal como adelantó PRIMERA EDICIÓN, y según los padres, el acusado habría mantenido conductas inapropiadas reiteradas, con un patrón similar entre las presuntas víctimas. Como ser el hecho de intentar desacreditarlas.
La causa se encuentra en trámite en la Fiscalía de Puerto Rico, teniendo en cuenta que se inhibió el titular del Ministerio Público de Jardín América, ya que un familiar habría tomado la defensa del educador cuestionado.
Hasta el momento una de las menores ya declaró en Cámara Gesell y ratificó que el maestro le acariciaba el pelo y le tocaba la cintura. Los denunciantes sostienen que las autoridades escolares se habrían enterado, es decir tenían conocimiento previo de situaciones similares (por quejas de los progenitores), pero no adoptaron medidas efectivas, limitándose a cambiar al docente de turno.
Además, cuestionan la falta de aplicación de protocolos de protección y posibles intentos de minimizar los hechos, así como la ausencia de respuestas ante denuncias previas.
La carta
En diálogo exclusivo con este Diario, la madre de la presunta víctima del último caso denunciado, manifestó que lo que le sucedió a su hija fue en 2023, cuando cursaba tercer grado en la misma escuela y turno donde asistía otra de las niñas afectadas. Los eventos o comportamientos específicos del docente que llevaron a la preocupación y denuncia de la progenitora fueron cuando su hija le contó que “el maestro le tocaba la cintura y le acariciaba el pelo. Además, de sentarla en su regazo”, según expresó la mujer. Todo esto luego de casi dos años ya que la menor se negaba a “hablar de eso”.
En cuanto a la presunta manipulación y desprestigio de las niñas, la denunciante reveló que “fue el mismo educador quien citó y le dijo al padre de mi hija, siempre en 2023, que ella era ‘muy maleducada y muy terrible’ y hasta le sugirió que ‘vaya a un psicólogo’. Todo esto porque ella le escribió una carta deseándole la muerte (que un camión le pase por encima)”.
“Incluso la abuela de mi hija, porque ella residía con el padre en Jardín América, me llamó para decirme que algo estaba pasando con la nena, que estaba al parecer enferma y que no quería ir a la escuela, poniendo excusas como dolor de estómago o cabeza, que lloraba mucho”, recordó.
En octubre de 2025, la madre contó que se enteró de un rumor sobre un maestro que había “tocado a unas nenas” en la escuela. Una amiga de la madre, cuyo hijo también asistía a la escuela, le confirmó que el rumor señalaba al maestro. Cuando confrontó a su hija se enteró de las conductas inapropiadas mencionadas. Pero esto recién fue en octubre de 2025. La directora de la escuela, según la madre que fue recientemente a dialogar con ella, le dijo que “estaba al tanto de los rumores y le pidió no manchar la reputación de la institución” y le afirmó “que no estaba al tanto de la mencionada carta”. Se cree que la menor, al igual que otras víctimas, no se animaba a contar lo sucedido y todo apunta a que dicha carta fue la forma de expresar la angustia que sentía contra quien habría sido su agresor. Por el momento el sospechoso no fue citado.









