La provincia de Misiones registra varios focos activos de rabia paresiante en bovinos, una enfermedad que provoca la muerte del animal y que también representa un riesgo para la salud humana. Así lo confirmó el subsecretario de Producción y Desarrollo Animal, Carlos Caraves, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde brindó detalles sobre la situación sanitaria y las medidas de prevención.
“La provincia está pasando por una situación de varios focos en diferentes lugares. Hemos tenido en Campo Grande, Aristóbulo del Valle y ahora el último que es Aurora”, explicó el funcionario, al trazar un panorama actualizado de la enfermedad en territorio misionero.
Caraves aclaró que no se trata de un fenómeno nuevo. “Viene habiendo, por lo menos en esta parte de la gestión, y antes también había. No es que no hay”, señaló, al tiempo que destacó que la situación se mantiene controlada gracias a la vacunación.
En ese sentido, indicó que la mayoría de los productores vacuna de manera regular, lo que mantiene una baja circulación del virus. “Yo creo que hay casi un 90% de productores que vacunan”, afirmó. Sin embargo, remarcó que los casos detectados corresponden a animales que no estaban vacunados, lo que refuerza la importancia de la prevención.
La vacunación, recordó, es obligatoria y está a cargo de los productores, al igual que ocurre con la fiebre aftosa. El Estado, en tanto, asiste a pequeños productores -de hasta 30 o 50 cabezas- para garantizar la cobertura.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el carácter zoonótico de la enfermedad. “Es importantísimo porque es una zoonosis”, subrayó Caraves, al advertir que puede transmitirse a las personas a través del contacto con animales infectados, especialmente si hay heridas.
Por ello, insistió en una recomendación clave: “Pedimos que los productores no toquen las vacas que crean con alguna sintomatología”, ya que esto podría derivar en contagios.
Entre los síntomas más frecuentes, describió que el animal presenta alteraciones en el comportamiento, dificultad para moverse (paresia) y salivación excesiva. “El productor por ahí piensa que el animal tiene una fruta en la boca, pero no es así”, explicó.
Caraves detalló además que el transmisor de la enfermedad es un murciélago hematófago, conocido como vampiro, que infecta al ganado al alimentarse de su sangre.
“Siempre hay rabia, porque el vector es el murciélago”, sostuvo, y aclaró que no es posible erradicar completamente la enfermedad debido al rol ecológico del animal. En ese marco, comparó la situación con la leishmaniasis: “En su momento se castigaba al perro, pero el transmisor es el mosquito”.
Casos recientes y respuesta sanitaria
El último caso confirmado corresponde a Colonia Aurora, mientras que anteriormente se detectaron focos en San Vicente y la zona de El Soberbio. En estos episodios, el diagnóstico definitivo lo realiza el Senasa mediante análisis del cerebro del animal, aunque también intervienen veterinarios del Ministerio del Agro.
“De esta manera actuamos desde las diferentes instituciones”, explicó Caraves, quien remarcó el trabajo conjunto con Salud Pública, Senasa, el Colegio de Médicos Veterinarios y entes sanitarios.
Además, señaló que ante cada foco se establece un perifoco de 10 kilómetros, debido a la capacidad de desplazamiento de los murciélagos, lo que obliga a actuar rápidamente para evitar la propagación.
El funcionario también advirtió que la enfermedad genera fuertes pérdidas económicas, ya que el animal infectado muere inevitablemente. “Si se te mueren una o dos vacas es una pérdida enorme”, sostuvo.
En ese contexto, identificó como principal problema a los pequeños productores que no pueden afrontar el costo de la vacunación, aunque destacó que la provincia interviene para asistirlos.
Recordó también un caso puntual en San Vicente: “Una productora tenía una sola vaca y justo esa vaca fue la que se le murió”.
Control en frigoríficos y tranquilidad
Ante la preocupación pública, Caraves llevó tranquilidad al asegurar que los animales enfermos no ingresan al circuito de faena. “El frigorífico tiene métodos para saber si hay algún animal enfermo”, afirmó, y destacó que la provincia “hace muchos años viene trabajando muy bien” en ese control.
Finalmente, el subsecretario indicó que la rabia paresiante no es exclusiva de Misiones, ya que también se registran casos en Corrientes y Chaco, lo que confirma su carácter regional.
Como cierre, reiteró el llamado a la prevención: vacunar, denunciar casos sospechosos y dar aviso a autoridades sanitarias o profesionales para activar rápidamente los protocolos.




