El sector panadero de Misiones atraviesa una situación crítica por la caída de ventas, el aumento de costos y la baja circulación de dinero, en un contexto económico que golpea de lleno al consumo.
En ese marco, el presidente del Centro de Industriales Panaderos de Misiones, Omar Acosta, trazó un duro panorama del sector, un balance negativo del presente del sector y que en los últimos meses “no mejoró nada”, dijo teniendo en cuenta que enero y febrero son meses de nulo crecimiento, por las vacaciones y la poca circulación de dinero en la ciudad, pero que marzo y abril -hasta el momento- no repuntaron las ventas tampoco, alertó.
En comunicación con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Acosta explicó que “pensamos que con las clases iba a repuntar, pero el repunte fue muy pequeño”, indicó.
En este marco, con la Semana Santa también había expectativas, pero “el balance no fue tan positivo, hizo mucho calor y la gente viaja mucho. Había poca gente en Posadas”, sostuvo.
“La venimos luchando poniendo ahorros, vendiendo cosas para poder mantenernos, porque tenemos estructuras grandes que sostener”, advirtió el también titular de Panificados Tahona.
Un contexto nacional adverso, con suba de costos
El dirigente señaló que la crisis no es exclusiva de Misiones, sino que se replica en todo el país. Incluso, comentó que en otras provincias la situación es más grave. “Panaderos de Salta, Tucumán y San Luis me decían que han cerrado entre 30 y 40 panaderías en sus zonas”, reveló.
Uno de los principales problemas que enfrenta el sector es el incremento de los insumos. Si bien el precio de la harina no tuvo subas tan abruptas recientemente, otros productos esenciales sí registraron fuertes aumentos. “El sebo aumentó mucho a nivel internacional y eso hizo que las margarinas y grasas suban entre un 20% y 30%. Una caja que costaba 70 mil pesos hoy vale más de 100 mil”, detalló el titular del CiPaM.
A esto se suman los aumentos en servicios como gas y electricidad, ya sin subsidios nacionales, que impactan directamente en los costos de producción.

Sin margen para trasladar los aumentos
Acosta fue claro al señalar que el sector no puede trasladar completamente los aumentos al precio final. “No lo llevamos al cliente porque es imposible venderlo. La gente compra menos: tres o cuatro facturas, cinco o diez pancitos. Bajó todo, en kilos y en unidades”, explicó.
En esa línea, reconoció que los márgenes de ganancia se redujeron considerablemente: “Vamos asumiendo nosotros esos aumentos. No se puede subir un 30% porque no hay venta”.
Expectativa puesta en la llegada del frío
A pesar del complejo escenario, el titular del Centro de Industriales Panaderos mantiene una cuota de esperanza de cara a los próximos meses. “Somos cíclicos, el frío nos ayuda. Ahora viene el fresco y pensamos que esto puede reactivarse”, afirmó.
Y concluyó: “Uno trabaja todos los días pensando que esto va a mejorar. No hay mal que dure cien años, pero la recuperación lleva tiempo”.








