Mientras la tuberculosis crece con fuerza en Argentina, con un aumento del 80% en los casos registrados en los últimos cinco años, el año pasado Misiones mostró un escenario de comportamiento contenido de la enfermedad a nivel provincial.
De los 16.445 casos reportados en el país, apenas 217 se detectaron en la tierra roja. Pero el dato no está exento de alertas: aunque la mayoría de los pacientes completa el tratamiento, que se extiende por un periodo de seis meses, cerca del 20% lo interrumpe antes de finalizar.
Así lo advirtió el responsable del Programa Provincial de Tuberculosis, Guido Benítez, quien en diálogo con PRIMERA EDICIÓN se refirió a las consecuencias de dejar la medicación. “Al abandonar el tratamiento, (los pacientes) crean una resistencia y hay que reiniciarlo con medicación de segunda línea. Los seis meses hay que cumplirlos de forma continua, no separados, y tampoco se pueden retomar”, explicó.
Benítez también confirmó que las pruebas de diagnóstico GenXpert, que el Ministerio de Salud de la Nación planea implementar para mejorar el diagnóstico -ya que arroja resultados en un lapso de dos horas-, “van a llegar” a la provincia, pero se aplicarán en casos puntuales y “bajo criterio médico”.
Panorama provincial
En Misiones, la tuberculosis (TB) mostró en 2025 un comportamiento relativamente contenido si se compara con la tendencia nacional. A nivel país, hubo 17.283 notificaciones y una tasa de incidencia de 37,3 casos cada 100.000 habitantes, pero la mayor cantidad de registros se concentró en la región Centro del país (78%).
Misiones fue la que mostró indicadores más bajos en la región del NEA y Benítez precisó: “Tuvimos un valor (16,4) por debajo de la mediana nacional, fueron 200 casos aproximadamente, tanto en tratamiento y con resolución del tratamiento”.
En la práctica, la enfermedad empieza como cualquier cuadro respiratorio, con tos, decaimiento y fiebre. El responsable del programa provincial consideró que ese es el primer obstáculo sanitario: muchas veces se confunde con otros cuadros y se diagnostica tarde.
Pero también apuntó al seguimiento de los tratamientos una vez que se confirma el cuadro. Según precisó Benítez, los niveles de adherencia al tratamiento superan el 80% en la provincia, pero el margen de abandono sigue siendo un punto crítico por sus consecuencias epidemiológicas.
“El gran desafío, como toda patología aguda o crónica, es el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente”, señaló el funcionario, haciendo referencia a que no completar la medicación afecta al paciente y el sistema sanitario.
Cuando la medicación se interrumpe antes de tiempo, la bacteria no se elimina por completo y la enfermedad vuelve, muchas veces en una forma más difícil de tratar.
Esa resistencia implica que los medicamentos “de primera línea” dejan de ser efectivos, eso obliga a hacer nuevos estudios y utilizar esquemas más largos y con más riesgos para los pacientes y su entorno, porque mientras no completa el tratamiento puede seguir transmitiendo la enfermedad.
Por eso explicó que la red provincial trabaja con modalidades visitas domiciliarias y que el abordaje incluye el monitoreo de contactos estrechos -personas que conviven varias horas con el paciente- para intervenir de manera más efectiva.
Mejorar el diagnóstico
La confirmación de TB en el sistema de salud provincial se hace en el laboratorio central del programa, ubicado en Posadas, que realiza los estudios a partir de dos muestras que aporta el paciente.
El estudio que se usa en la mayoría de los casos es la baciloscopia, una técnica que evalúa las muestras de esputo (o flema) y detecta la presencia de bacterias activas en un lapso de 24 a 48 horas.
Para casos más complejos, que presentan factores de riesgo o no responden al inicio del tratamiento, se utiliza el método del cultivo, un estudio más preciso, pero más lento: puede tardar hasta 60 días. También está disponible el método PCR, similar al cultivo pero con 13 a 15 días de espera.
En paralelo, a nivel nacional se impulsa este año la incorporación de una prueba más rápida, conocida como GenXpert, que permite confirmar la enfermedad en dos horas y detectar si el paciente tiene resistencia a los fármacos.
En Misiones todavía no está en funcionamiento, pero Benítez afirmó que se espera su llegada. “Vamos a tener disponible en el laboratorio ”, confirmó el especialista, pero aclaró que su uso será “en casos puntuales y bajo criterio médico”.





