El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) dispuso una actualización de sus aranceles y avanzó en un cambio estructural: la creación de una unidad de medida que permitirá ajustar automáticamente los costos de sus servicios en función de la inflación.
La medida quedó formalizada a través de la Resolución 75/2026, que establece dos hitos. Por un lado, una actualización de los aranceles en pesos a partir del 1° de abril. Por otro, desde el 1° de mayo, la implementación de la Unidad de Medida Arancelaria de la Propiedad Industrial (UMAPI), que regirá el nuevo esquema.
Un sistema atado al IPC
El punto central de la resolución es que la UMAPI se actualizará mensualmente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC, y ese ajuste se aplicará de manera automática al mes siguiente.
En términos prácticos, esto implica que los costos para registrar marcas, patentes y otros trámites dejarán de depender de ajustes esporádicos y pasarán a moverse al ritmo de la inflación.
El valor inicial de esta unidad fue definido como la centésima parte del arancel correspondiente a una solicitud de marca nueva en una clase, lo que la convierte en una referencia base para todo el sistema tarifario del organismo.
De aumentos puntuales a indexación permanente
Hasta ahora, los aranceles del INPI se actualizaban mediante resoluciones periódicas. Con este cambio, se pasa de un esquema discrecional a uno de actualización automática, lo que introduce previsibilidad administrativa pero también consolida un mecanismo de indexación directa.
La decisión se inscribe en una lógica más amplia: evitar el atraso de tarifas en contextos inflacionarios y garantizar el financiamiento del organismo, que se sostiene principalmente con recursos propios provenientes de tasas.
Impacto en usuarios y sectores productivos
El nuevo esquema tendrá impacto directo en empresas, emprendedores, estudios jurídicos y titulares de derechos de propiedad industrial, que verán cómo los costos de protección de marcas e innovaciones se ajustan mes a mes.
Si bien el sistema puede facilitar la planificación al eliminar saltos bruscos, también implica que no habrá períodos de estabilidad en los valores, ya que cualquier variación del IPC se trasladará automáticamente.
La resolución aclara que la UMAPI no se aplicará a todos los aranceles, quedando excluidos aquellos de carácter variable, diferencias de pago o los que dependen de porcentajes sobre contratos.
Un cambio estructural
Más allá de la actualización inmediata, el núcleo de la medida es otro: la institucionalización de un esquema de indexación dentro del sistema de propiedad industrial.
En un contexto de inflación persistente, el INPI optó por blindar sus ingresos mediante un mecanismo automático, trasladando esa dinámica a los usuarios del sistema.





