Productores yerbateros de Misiones mantienen el reclamo por un precio más alto para la hoja verde y sostienen el pedido de cese de cosecha hasta que se establezca un valor que permita cubrir los costos de producción. Así lo afirmó Jorge Skripczuk, productor de Aristóbulo del Valle, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde describió la difícil situación que atraviesa el sector.
El productor explicó que, tras las modificaciones implementadas en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), la cosecha quedó liberada y actualmente puede realizarse en cualquier momento del año. Sin embargo, desde su asociación y otros grupos de productores sostienen la necesidad de suspender la actividad hasta que se garantice un valor adecuado para la materia prima.
“Nosotros desde nuestro grupo, nuestra asociación (Asociación Impulso Yerbatero) y otras más dentro de la provincia estamos pidiendo o seguimos sosteniendo el cese de cosecha mientras no haya un precio razonable, un precio justo, un precio digno”, señaló.
Skripczuk reconoció que la medida es compleja en el contexto económico actual, pero remarcó que muchos productores enfrentan pérdidas si continúan cosechando. “Hoy cosechar es poner plata encima”, resumió.
Un precio muy por debajo de los costos
Según detalló el productor, el último cálculo oficial de costos de producción elaborado por directores del INYM en septiembre de 2025 ubicaba el valor en entre 426 y 430 pesos por kilo de hoja verde. Sin embargo, actualmente algunos pocos secaderos de la provincia están ofreciendo entre 220 y 230 pesos, un valor muy inferior al necesario para cubrir los gastos de producción.
A ese monto, además, se le deben descontar costos de cosecha, la contribución de corresponsabilidad gremial y el flete, lo que deja al productor con ingresos mínimos. “Al colono le quedan 50 o 60 pesos y con pago diferido”, explicó y agregó que el problema se agrava por la modalidad de pago: “Eso es lo que más duele porque el productor es el que recibe el cimbronazo más grande”.
Incluso advirtió que en algunos casos los pagos se realizan con cheques que luego pueden ser rechazados, lo que suma incertidumbre a la actividad.
El precio que reclaman los productores
Para que la actividad vuelva a ser viable, Skripczuk indicó que el kilo de hoja verde debería pagarse entre 600 y 700 pesos, lo que permitiría cubrir los costos y obtener un margen mínimo de rentabilidad. En ese contexto, cuestionó la diferencia entre lo que se paga en origen y el precio del producto final.
“Uno va a las góndolas y ve realmente que el precio no es el que se pretendía cuando se hablaba de importar yerba para bajar los precios”, señaló. Incluso mencionó que algunas marcas que importan yerba se venden por encima de los 12.000 pesos el kilo.
Para el productor, esto evidencia una falta de control estatal sobre la cadena comercial. “Hace falta un gobierno presente, un Estado presente para tratar de controlar, porque hoy está todo en manos de las industrias o alguien se está quedando con ese vuelto”, afirmó.
Importaciones y caída de labores en las chacras
Durante la entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Skripczuk también cuestionó la importación de yerba desde Paraguay y Brasil, al considerar que genera competencia desleal para los productores locales.
“Hace falta un Estado proteccionista para proteger la producción nacional, y no pasa solamente con la yerba, pasa en todos los rubros de la cadena alimenticia”, sostuvo.
Según explicó, la combinación de precios bajos e incertidumbre económica ya está impactando en el manejo de los yerbales.
“Hoy los productores ya no están haciendo las labores culturales, lo que es limpieza, y ni hablemos de la fertilización”, advirtió. En muchos casos, agregó, los productores apenas mantienen los yerbales mientras esperan una mejora en los precios.
Impacto en toda la economía rural
El pedido de frenar la cosecha también afecta a otros actores de la actividad, como los tareferos. Skripczuk señaló que el problema no alcanza solo a los productores, ya que el precio actual tampoco permite pagar adecuadamente a los cosecheros.
“Estamos de acuerdo en que el cosechero tiene que cobrar por su trabajo esforzado, pero hoy un productor no puede pagar eso”, afirmó.
Por ese motivo, sostuvo que en la situación actual es preferible dejar la hoja verde en la chacra hasta que se revierta el escenario económico.
Posibles acciones judiciales
Ante la falta de respuestas, los productores no descartan “alguna nueva presentación en la Justicia. Son las posibilidades que vamos viendo para que esto mejore”, indicó.
Mientras tanto, continúan las reuniones para coordinar medidas y sostener el reclamo. “Estamos permanentemente hablando con los productores y tratando de que todos tomen conciencia de no cosechar o hacerlo lo mínimo indispensable”, explicó.
En ese marco, el productor resumió cuál es el principal reclamo del sector para volver a la actividad con normalidad: “Un precio justo, un precio razonable y que la paga sea de contado”.



