Tras el receso de verano y con una actividad que comienza a normalizarse de manera gradual, el sector maderero de Misiones transita un inicio de año marcado por la discusión salarial, el freno de la obra pública y la preocupación creciente por el impacto de la política económica nacional. En ese contexto, el secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas–Zona Sur, Agustín Báez, advirtió sobre el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores y no descartó la posibilidad de medidas de fuerza si no hay avances concretos en paritarias.
El dirigente sindical señaló que el arranque del 2026 muestra un panorama de relativa estabilidad en términos laborales, aunque lejos de una recuperación plena. Explicó que existen empresas que todavía se encuentran de vacaciones y otras que ya retomaron las tareas, mientras algunas aprovechan este período para realizar mantenimiento de maquinaria y preparar la producción. Según describió, no se registraron dificultades generalizadas para volver a la actividad ni conflictos abiertos con empleadores, en una etapa que definió como de transición.
Báez remarcó que durante 2025 el sector atravesó un escenario complejo, atravesado por el parate de la obra pública, la apertura de importaciones y el incremento sostenido de los costos de producción. Ese combo, sostuvo, golpeó de lleno a la forestoindustria, aunque destacó que en la zona sur no derivó en despidos masivos ni en cierres de aserraderos.
En algunos casos puntuales se aplicaron reducciones mínimas de jornada, como una estrategia para sostener las fuentes laborales. En ese sentido, consideró que “es preferible que te bajen una hora pero que mantengas la fuente de trabajo”, antes de llegar a suspensiones o despidos que empujen a los trabajadores a la informalidad.
Al referirse a la situación empresarial, el gremialista indicó que no hubo presentaciones de procedimientos preventivos de crisis en su jurisdicción, con la excepción de un caso específico que se encuentra en concurso y atraviesa dificultades financieras vinculadas a embargos impositivos.
En esa situación, explicó que el sindicato optó por acompañar, tras evaluar la documentación presentada por la firma y dialogar con los trabajadores, para evitar que un conflicto mayor complique aún más el escenario laboral.
Pero el eje central de la preocupación sindical está puesto en la negociación salarial. Báez advirtió que las paritarias se encuentran empantanadas por la negativa de algunas cámaras empresarias a otorgar aumentos que acompañen la inflación. Señaló que desde hace varios meses los precios vienen en alza y que los ingresos quedaron desfasados frente al costo de vida. “Nosotros necesitamos que haya la recomposición y aumento para nuestros trabajadores”, afirmó, al tiempo que remarcó la necesidad de al menos empatar los índices oficiales que mide el INDEC.
En ese marco, cuestionó con dureza la interna que atraviesa la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y la postura de algunas entidades empresariales del norte misionero. Apuntó especialmente contra la Asociación de Madereros y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), a la que acusó de desentenderse de la situación de los trabajadores. Según expresó, “son empresarios que no le importan sus trabajadores” y que “se niegan” a otorgar mejoras salariales pese al deterioro del ingreso real. Las críticas se extendieron al Gobierno nacional y a la orientación general de la política económica.
Báez consideró que existe un clima de respaldo implícito hacia los empleadores, en detrimento de los derechos laborales, y vinculó esa percepción con el debate por una eventual reforma laboral. Sostuvo que muchos empresarios “están muy confiados con la reforma laboral” y creen contar con un escenario favorable para avanzar sobre las condiciones de trabajo.
En ese sentido, alertó que “quieren trabajadores precarizados” y advirtió sobre un retroceso en materia de derechos.
El dirigente sindical aseguró que la posible reforma genera inquietud y temor entre los afiliados, quienes consultan de manera permanente sobre su alcance. Indicó que desde el sindicato buscan llevar tranquilidad, aunque reconoció que el contexto es incierto. También pidió a los representantes legislativos de Misiones que analicen cada artículo y no acompañen iniciativas que perjudiquen a los trabajadores de la provincia.
Ante la falta de respuestas en la mesa paritaria, Báez confirmó que los sindicatos madereros de Misiones evalúan una acción conjunta. Anticipó que se trabaja en la organización de una conferencia de prensa en Posadas, con la participación de delegados y trabajadores de distintas localidades, para visibilizar el conflicto y reclamar una recomposición salarial urgente.
No descartó que el proceso derive en una medida de fuerza. “Si tenemos que llegar a tomar una medida de fuerza en la provincia lo vamos a hacer, sin ninguna duda”, afirmó. Mientras tanto, destacó que el gremio continúa sosteniendo programas de asistencia y beneficios para los afiliados, como la entrega de kits escolares.





