El presidente de Industriales PyMES Argentinos, Daniel Rosato, reclamó la conformación inmediata de una mesa de trabajo que permita definir estrategias de fortalecimiento del entramado industrial frente al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Durante una entrevista en FM de las Misiones, el dirigente advirtió que, sin políticas activas, el entendimiento internacional podría profundizar la crisis del sector y derivar en el cierre de una parte significativa de las fábricas del país.
Rosato sostuvo que el acuerdo presenta oportunidades, aunque remarcó que no todos los sectores parten desde la misma posición. Señaló que las pequeñas y medianas empresas industriales se encuentran en clara desventaja por los costos locales y la pérdida de competitividad frente a los productos importados. “Seguimos siendo caros en dólares”, afirmó, al describir el escenario que enfrentan las fábricas nacionales.
El titular de IPA explicó que ramas como la textil, el calzado, la fabricación de bienes de capital y parte del sector automotriz atraviesan una situación crítica. Indicó que la capacidad instalada se encuentra en niveles muy bajos y que los despidos se repiten de manera constante. “Cada vez vemos que cierran más empresas”, sostuvo durante la comunicación telefónica.
En contraste, aclaró que algunas actividades vinculadas a la energía, la minería y los servicios asociados al petróleo y el gas muestran mayor estabilidad. También mencionó a la agroindustria y al sector financiero como los rubros que hoy presentan mejores condiciones, aunque advirtió que esa dinámica no alcanza para compensar el deterioro del empleo industrial.
Respecto del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, Rosato consideró que se trata de un hecho relevante para el país, aunque remarcó que sus beneficios no serán inmediatos. Señaló que, en este tipo de procesos, existen ganadores y perdedores, y ubicó a las PyMEs industriales entre los más expuestos. “Los perdedores somos las pymes industriales”, afirmó.
El dirigente alertó que, sin una transformación de los costos productivos, la apertura comercial podría acelerar el cierre de plantas. “Calculamos que un veinte por ciento de estas industrias va a desaparecer”, advirtió, al tiempo que describió un escenario de creciente presión por el ingreso de productos importados con arancel cero.

Rosato puso el foco en el financiamiento como uno de los principales obstáculos. Comparó las tasas de interés que enfrentan las empresas argentinas con las de otros países y aseguró que la diferencia resulta determinante para explicar la falta de inversiones. “Argentina cincuenta por ciento, Brasil quince por ciento”, enumeró, al detallar los valores que pagan las industrias para acceder al crédito.
También expresó preocupación por el costo de la energía y la carga impositiva, factores que, según indicó, se incrementan en dólares y reducen cualquier margen de competencia. En ese contexto, sostuvo que incluso con un acuerdo favorable, la industria local no se encuentra en condiciones de aprovecharlo plenamente.
Desde IPA insistieron en la necesidad de un plan de incentivos que incluya financiamiento adecuado y beneficios productivos. En el comunicado difundido por la entidad, Rosato planteó que el país corre el riesgo de profundizar la primarización de las exportaciones y de limitarse a importar productos terminados, con consecuencias negativas sobre el empleo y la balanza comercial.
Durante la entrevista, el dirigente señaló que la Argentina no debería quedar atrapada en la disputa comercial entre las grandes potencias. “Vamos a ser clientes”, afirmó, al advertir que sin políticas de protección y desarrollo la industria nacional perderá protagonismo frente a los productos europeos.
Rosato remarcó que la actividad industrial resulta clave para la generación de trabajo y el sostenimiento del mercado interno. Aseguró que la contracción del consumo y la caída del poder adquisitivo afectan de manera directa a las fábricas y al comercio. “Ese es el problema que creo que el gobierno no está viendo”, expresó.
En ese sentido, cuestionó la falta de diálogo con las autoridades nacionales y señaló que desde IPA solicitaron reuniones con distintos funcionarios sin obtener respuesta. “No tenemos posibilidad de reunirnos”, sostuvo, al comparar la situación local con las políticas de cuidado industrial que aplican otros países.
El presidente de la entidad recordó que más de veintidós mil empresas manufactureras cerraron en los últimos años y que se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo. Afirmó que muchas firmas históricas enfrentan hoy dificultades inéditas para sostener su actividad y advirtió sobre un clima de creciente incertidumbre.
Por último, Rosato subrayó que la industria fue clave para garantizar el abastecimiento durante la pandemia y consideró que el país cuenta con condiciones para desarrollarse si se aplican políticas adecuadas. Alertó que descuidar ese entramado productivo tendrá consecuencias sociales profundas y llamó a una reflexión urgente sobre el rumbo económico y productivo.






