Las intensas y reiteradas precipitaciones ocurridas en el sur brasileño durante gran parte de diciembre y en especial en las últimas fiestas de Navidad y Año Nuevo pareciera que fueron determinantes para ponerle un freno a los veraneantes, según los operadores inmobiliarios de las principales ciudades balnearias de Santa Catarina y Río Grande do Sul. A ello le suman la apreciación del dólar, recordando que para los argentinos, en el verano 2025 cada real costaba 190 pesos y actualmente se cotiza en 280 pesos. El pico de alquileres llegó al 60% para esperar la llegada del Año Nuevo, por debajo de lo esperado y aguardan un repunte desde hoy (lunes 5), en el primer recambio turístico.
Había muchas expectativas por saber cómo transitarían las fiestas de fin de año en las playas brasileñas elegidas por los argentinos para pasar unos días durante el verano porque es el termómetro que permite proyectar cómo seguirá enero y febrero. Sin embargo las lluvias no permitieron tener una real dimensión de qué puede ocurrir.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Rogerio Márquez, operador inmobiliario en la ilha de Florianópolis, señaló que “no podemos quejarnos del nivel de ocupación que tuvimos hasta ahora pero dista bastante de lo que fue 2025. Es tradición que el brasileño haga un paréntesis y pase las fiestas en alguna playa, de hecho tenemos clientes desde hace muchos años que vienen para estas fechas y a eso debemos sumarle siempre a los argentinos y paraguayos”.
Siguió detallando que “esta vez bajó el número de extranjeros, eso lo notamos con los colegas de otras inmobiliarias. En general hubo un 60% de alquileres en promedio aunque tuvimos playas como Ingleses con un 80% de alquileres, Canasvieiras con un 70%, que fueron donde más se alquiló. La cantidad de gente en la playa esperando recibir el nuevo año no son todos turistas sino un mayor porcentaje de gente que vive acá y no alquila, así que no se puede tomar eso como parámetro”.
Márquez se mostró confiado en que “entre el 5 y 7 de enero es cuando se produce el recambio principal de turistas y confiamos en que se pueda incrementar la cantidad de visitantes. Los precios de los alquileres habían tenido un reajuste del 10% con relación al año pasado, eso es verdad, y habrá que ver la demanda, que puede llegar a permitir negociar algún descuento porque hay propietarios de departamentos que prefieren mantener ocupado y no cerrado porque lo que no se alquila en verano después en el año es otro público”.
Aclaró que “estamos al tanto de lo que está pasando en Argentina con el dólar, porque tenemos clientes de años que por ahora solo nos consultan pero no reservan aunque confiamos en que se terminarán decidiendo en alquilar en las próximas semanas. Ya pasó algunos años atrás que enero fue pobre y luego hubo una avalancha en febrero y no quedó ni un solo lugar libre porque se junta con carnaval”.

Panorama similar
El misionero radicado en la playa de Bombas, Joselo Saravia, también trazó un panorama similar en esa playa al descrito por Márquez, en Florianópolis. “No lo atribuyo a las lluvias la merma de turistas argentinos en las fiestas de fin de año y en las reservas, más que nada es una cuestión del dólar y siempre si lo comparamos con enero del año pasado”, dijo quien lleva más de dos décadas al frente de su propia inmobiliaria en el litoral catarinense.
Remarcó que “de igual manera confiamos en que va a repuntar en enero pero no será igual que 2025 porque fue la mejor temporada en materia de alquileres de los últimos diez años”.
En Balneario Camboriú, Felipe Souza, se mostró conforme con la cantidad de alquileres que pudo cerrar para enero aunque aclaró que “no estamos a pleno pero estamos trabajando muy bien. En nuestro caso tenemos muchos clientes paraguayos y también están llegando chilenos, lo que compensa con el menor número de argentinos de este verano”. Confió en que “todo puede ocurrir con el turismo porque Balneario Camboriú tiene atractivos para disfrutar todo el año, no es solo la playa, entonces eso nos permite recibir gente en los meses siguientes y si el clima acompaña no es descabellado hacer playa y meterse al mar en las vacaciones de julio”.
En cuanto a los precios de alquileres, contó que “depende de la distancia del mar y del centro pero uno de dos dormitorios ronda los 700 reales por día.Ya en territorio gaúcho, en Capao da Canoa, uno de los balnearios más tradicionales de la zona y también elegido por los misioneros, “en este momento estamos con pocos argentinos y muchos turistas brasileños que se toman las vacaciones a fin de año. Los alquileres para lo que viene de enero ronda entre los 500 y 600 reales, con dos dormitorios y de acuerdo a la distancia de la playa. Se puede conseguir más económico pero más alejado y más caro frente al mar puede llegar a valer 900”, indicó Adriana Silva, de una de las inmobiliarias más tradicionales de Capao.
Con relación al clima, consideró que “no nos ayudó mucho hasta el momento. Tuvimos lluvias y temperaturas algo frescas. Esperamos que eso cambie en las próximas semanas porque de lo contrario será difícil atraer más gente. Tenemos clientes misioneros, correntinos y de Entre Ríos, principalmente. Por lo general quedan entre una semana y diez días y allí se puede hacer algún descuento. Ya para febrero baja el precio a 350 a 500 los departamentos de dos dormitorios pero sube en los días de carnaval, nuevamente”.










