Cría ovejas, gallinas y cerdos con métodos regenerativos en pastizales

“Hacemos integración de especies, el campo lo dividimos en parcelas de una hectárea y respetamos los períodos de descanso de las pasturas para que puedan desarrollarse”, explicó.

06/12/2021 13:08

El agrónomo Ramiro Iturriaga es cuarta generación de productores agropecuarios en la localidad bonaerense de Magdalena, aunque su árbol agro-genealógico se extiende aún más si consideramos que sus bisabuelos también trabajaron en el campo en el País Vasco, de donde provino la familia. Luego de trabajar varios años en el campo familiar en donde se crió, Ramiro y su compañera pudieron comprar un campo pequeño donde desarrollaron La Encimera, su propio emprendimiento productivo. Se trata de un proyecto agroecológico de ganadería pastoril y regenerativa.

La Encimera es un campo de 30 hectáreas en donde Iturriada produce ovejas, gallinas, pollos y cerdos pastoriles, llevando adelante un manejo ciento por ciento agroecológico. Además cuenta con varias colmenas distribuidas por el campo. Natalia, su mujer, se ocupa de la comercialización de los productos en una tienda especializada que también forma parte del planteo familiar.

Las distintas técnicas que aplica este joven agrónomo las aprendió en parte en la facultad, aunque también de manera autodidacta, acercándose primero al sistema de Pastoreo Racional Voisin (PRV) y a los trabajos realizados por el agrónomo estadounidense Joel Salatin sobre ganadería regenerativa, con quien hasta logró hacer una capacitación años atrás.

“Hacemos integración de especies. El campo lo dividimos primero en parcelas de aproximadamente una hectárea, y respetamos los períodos de descanso de las pasturas para que puedan desarrollarse y llegar a su vigor. De esa forma fijamos materia organiza, vamos regenerando el suelo y mejoramos la cantidad de animales que podemos llegar a tener”, explicó a Bichos de Campo Iturriaga.

Las pasturas del campo son las naturales de esa zona productiva, que se caracteriza principalmente por pastizales nativos aptos para llevar a cabo planteos de sistemas ganaderos. Allí puede encontrarse una mezcla de raigrás, estipa y lotus.

“Para nosotros una ventaja en este sistema agroecológico que desarrollamos es que no tenemos agricultura cerca, no hay pulverizaciones y podemos hacer esto a lo que apuntamos. Es a su vez una ventaja para las colmenas, ya que las abejas van de mi campo al campo de los vecinos. Es una zona muy buscada para la parte apícola al no haber agroquímicos en el ambiente”, señaló el agrónomo.

El modelo de integración de especies implica rotar el recorrido que los distintos animales realizan por el campo. Así, luego del pastoreo de las ovejas, las gallinas para huevos y los pollos para carne también realizan un pastoreo libre, y en el lugar ingieren semillas, bichos y larvas que no son incorporados por los ovinos. Esto ha permitido mejorar mucho la situación sanitaria de las ovejas.

Las gallinas “comen las larvas de los parásitos de las ovejas. Nosotros venimos haciendo análisis de HPG, que es el recuento de larvas en la materia fecal de las ovejas, y cada vez venimos teniendo menos por esto mismo. No tenemos que desparasitar y de esa manera usamos menos químicos y algún tipo de medicamento”, afirmó Iturriaga.

La Encimera produce ovejas y cerdos para carne, lana -aunque la misma tiene en esta zona de Buenos Aires poca salida al mercado ante los bajos precios que recibe-, huevos y miel. Todos estos productos más otros elaborados por otros productores agroecológicos son comercializados en un local propio ubicado en la localidad platense de City Bell y en ferias cercanas

“Es una ideología, una forma de vida, una manera de ver las cosas. Esto lleva mucho trabajo y te tiene que gustar. Acá viene mucha gente a asesorarse para tener este sistema y les digo que no es algo que podes manejar a control remoto. Acá tenés que estar encima y con frecuencia”, dijo Ramiro.

Añadió que “no es fácil en Argentina emprender, pero nos gusta y lo hacemos porque estamos convencidos de que este es el camino de lo agroecológico y lo sustentable. El campo que yo encontré acá quiero dejárselo a mis hijos mejor de lo que lo encontré”.

A continuación remarcó: “La gente de la ciudad piensa en algo muy idílico de lo que es el campo. El campo también es duro. A veces no hay servicios, en una época no había luz. Hoy en día es otro tipo de campo. Tenemos luz, Internet, un buen camino. Eso no quiere decir que en todo el país sea así, pero estos modelos son una manera de volver y generar arraigo. Creo que esta es una interesante salida laboral para campos chicos o grandes”.