Cómo evitar la sudoración excesiva en verano

Sudar en exceso aumenta la eliminación de líquidos y electrolitos que deben estar presentes en el cuerpo para una buena salud.

20/11/2021 01:31

“¡Estoy sudando la gota gorda!”. En verano, escuchar esta expresión forma parte del día a día debido a las altas temperaturas características de la época estival. Pero, ¿por qué sudamos más cuando hace calor? El sudor es un mecanismo fisiológico que tiene el organismo para liberar calor y mantener la temperatura del cuerpo, por lo que éste, para adaptarse al aumento de la temperatura ambiental, intensifica la sudoración.

Esto puede afectar considerablemente a la calidad de vida de las personas, tanto en sus relaciones personales o laborales como en sus hábitos, debido a la posible aparición de sobreinfecciones bacterianas, hongos o eccemas irritativos, por lo que es recomendable cambiar algunas rutinas para prevenir el aumento de sudor.

 

Medidas para disminuir la sudoración

  • La vestimenta
    Es recomendable utilizar tejidos que transpiren y permitan la eliminación del sudor. Es reconocido que las prendas de algodón y fibras naturales son aconsejables por sus propiedades, sin embargo, tal y como señalan los expertos, éstas mantienen la humedad llegando a ser incómodas. Por lo tanto, la mejor opción para vestir en esta época del año son los tejidos técnicos, propios de la vestimenta deportiva y los cuales permiten eliminar el sudor. También, “es importante disponer de ropa para mudarse durante el día”.

 

  • Los alimentos y las bebidas
    La alimentación es otro de los factores a tener en cuenta a la hora de evitar que el cuerpo aumente la sudoración. Existen bebidas y alimentos que propician que el organismo genere mayor sudor y que, por lo tanto, hay que evitar, como es el caso de las comidas condimentadas, con picante o con teínas, así como la cafeína y el alcohol.
    Por otro lado, sudar en exceso aumenta la eliminación de líquidos y electrolitos que deben estar presentes en el cuerpo para tener una buena salud, por lo que se requiere reponer esta falta bebiendo agua regularmente y consumiendo electrolitos, es decir, alimentos ricos en sodio o el potasio.

 

  • El entorno
    El lugar en el que se trabaja o se convive con otras personas diariamente debe mantenerse fresco y bien ventilado. Asimismo, hay que cuidar la higiene corporal. “De esta forma se evitará el mal olor corporal, pero no el exceso de sudoración”.

 

  • El estado de ánimo
    Es recomendable reducir el estrés, la tensión y la ansiedad.

 

Si tomadas todas estas medidas, los resultados obtenidos no han sido eficaces, se pueden proceder a otros mecanismos que permitirán reducir la sudoración. Uno de los tratamientos más empleados son los antiperspirantes, que contienen sales de aluminio y permiten reducir la humedad axilar. También se puede aminorar a través de la iontoforesis, un tratamiento que requiere sesiones diarias y consiste en aplicar una corriente galvánica sobre la zona afectada, ya sean las axilas, las plantas de los pies o las palmas de la mano.

Por último, “la inyección intradérmica de toxina botulínica es un tratamiento muy eficaz que se aplica cuando han fracasado los tratamientos tópicos”, explican los expertos. Ésta actúa bloqueando la liberación de acetilcolina de las fibras nerviosas que inervan y estimulan las glándulas sudoríparas ecrinas.

La duración del efecto de este procedimiento oscila entre los cinco y doce meses.