Todo sobre limoneros: cómo y dónde plantarlos, y cómo cuidarlos

Entre los árboles frutales, el limonero es uno de los favoritos para adornar patios y jardines. Gracias a sus flores, brindan un aroma irresistible, además de ofrecernos sombra y frutos.

16/10/2021 19:23

Pueden vivir hasta 70 años y alcanzar hasta 7 metros, pero los limoneros no resisten cualquier condición climática. Acá te brindamos algunos consejos para su cultivo y mantenimiento.

El limonero es un árbol cítrico perenne, de tronco leñoso. Las flores, de color rosa antes de abrirse y blancas cuando se abren del todo, tienen 5 pétalos. Son muy perfumadas y se conocen como azahar.

El limonero puede tener varias floraciones al año, por lo que puede presentar flores y frutos a la vez. Su fruto, el limón, tiene tantas aplicaciones medicinales como culinarias.

El limonero llega a medir desde 2 hasta 7 metros de altura y de 1,5 a 3 metros de ancho. Durante las dos primeras décadas de su vida crece muy rápidamente, hasta llegar a los 6 m. de altura. Puede tardar entre uno y tres años en empezar a dar frutos.

Se pueden reproducir por semillas, aunque la forma de multiplicación más utilizada es el injerto. Se planta durante el invierno, cuando el árbol está en reposo.

Lo primero es conocer si la zona donde vive es apta para limoneros, ya que no toleran temperaturas muy bajas ni vientos fuertes. En invierno puede llegar a aguantar la temperatura de 3ºC, pero sus principales enemigos son la sequedad y el frío.

La forma utilizada para burlar el frío es tapar el limonero con una tela especial que permite la respiración del árbol y a la vez le garantiza una temperatura cálida. La temperatura óptima es entre 17-28º C y con una alta humedad relativa del ambiente. Luego se debe elegir un sector del jardín para plantarlo, donde le de abundante luz directa del sol. La tierra ideal es semiligera, rica en materia orgánica, pH neutro, permeable. Se deben evitar los suelos arcillosos con problemas de drenaje. Se puede plantar directamente en el suelo o en un macetero de grandes dimensiones, que tenga agujeros en la base que permitan el drenaje.

Los limoneros necesitan mucha agua y deben regarse regularmente durante todo el año. En invierno necesitarán un poco menos, pero nunca hay que dejar que se sequen. Lo ideal es abonar tres veces al año, en primavera, verano y otoño.

Necesita mucho abono rico en macronutrientes: nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio, y micronutrientes. Se debe abonar teniendo en cuenta dos factores: La altura del árbol y la producción de limones.

Se debe agregar 150 gramos de abono para el crecimiento por cada metro de altura del árbol, y además 200 gramos de abono para la producción por cada 10 kilos de limones producidos.

El árbol se podará una vez al año en primavera, para reactivar su crecimiento y también rectificar y moldear su tamaño y la dirección de sus ramas, con cuidado de no caer en poda excesiva, especialmente en los primeros años de vida.

¿Cuánto tarda en dar frutos?

Existen dos tipos de limonero, los primeros provienen de una semilla y los segundos, provienen de árboles injertados, es decir, se adhiere un limonero de buena calidad a un limonera ya asentado. Estos muy probablemente den frutos a los 2 ó 3 años de haberse realizado el injerto mientras que los limoneros que son producto de una semilla tardarán hasta 5 años en presentar frutos.

El limonero es un árbol que gusta del calor por lo que las temporadas ideales para plantarlo es durante la primavera o en el otoño. La temperatura ideal para este tipo de árbol es de 15 a 21 grados centígrados.

 

¿Por qué no da limones?

Si tu limonero no te ha dado frutos y ya han pasado varios años, hay varios motivos que podrían estar causando esto. Falta de abono o exceso. El abono provee a la planta de los nutrientes necesarios para florecer.

Este proceso debe realizarse entre dos a tres veces al año. También sucede que demasiado abono podría impedir que el árbol produzca frutos. Falta o exceso de riego: el limonero requiere de un riego frecuente pero se debe evitar el encharcamiento pues podría producirse pudrición en la raíz.

Durante el verano el riego puede ser cada dos días, se recomienda que antes de hidratar la planta insertes un dedo en la tierra para comprobar la humedad de la tierra. Falta o exceso de sol: los limoneros son plantas que gustan del calor, sin embargo, el exceso podría quemar a la planta. Los ideal es que reciba de 4 a 7 horas de sol.