Mantener una imagen visual consistente

Es tan importante que nuestros contenidos sean visualmente atractivos y de calidad, pero además (¡y principalmente!) que sean consistentes y coherentes.

24/08/2021 11:02

En el manejo de tus redes sociales lo visual es imprescindible. Que alguien preste atención o no a una de tus publicaciones va a depender en gran medida de cuánto le llame la atención visualmente. Ese será el primer filtro que deberá pasar.

Por eso es tan importante que nuestros contenidos sean visualmente atractivos y de calidad, pero además (¡y principalmente!) que sean consistentes y coherentes.

Consistentes para que esas personas del otro lado puedan reconocer que se trata de una publicación de tu marca. Si un día mostrás un estilo, pero al día siguiente otro que no tiene nada que ver, para las personas del otro lado (¡que ven una publicación tuya en un mar de otros miles!) Será muy difícil identificarte, reconocerte y recordarte.

Coherentes para que lo que muestres tenga sentido con lo que quieres transmitir con tu marca. Lo visual debería ser el reflejo de esa personalidad, valores y creencias que hayas definido antes.

Si lo que quieres que se transmita es una identidad canchera y rebelde, lo que muestres será bien diferente a si quieres que sea vintage y romántica.

Antes de ponerte a trabajar en los elementos visuales, tené muy claro el paso anterior de cuál es esa personalidad y esas palabras que te gustaría que se relacionen con tu marca.

Para que los elementos visuales que elijas te ayuden a llevar eso a la vida:

– Tus colores

– Tipografías

– Gráficos

– Estilo fotográfico

El objetivo de tener tu propia identidad visual clara es que justamente se convierta en “tu identidad”. Que la mantengas de forma consistente para que tus seguidores y potenciales clientes puedan reconocer cuando una publicación se trata de tu marca.

Si estás haciendo tus fotos o diseño sola, sin ayuda de un diseñador gráfico o fotógrafo, mi sugerencia es que elijas elementos simples que mantengas consistentemente. No intentes tener doscientos colores o miles de tipografías. Es preferible que elijas pocos elementos y los mantengas. Lo que estás buscando es que te reconozcan y recuerden. Cuantos más cambios hagas, más difícil les vas a poner esa tarea.