Trigo: evalúan un suero lácteo como biofertilizante

En un ensayo exploratorio, especialistas del INTA 9 de Julio -Buenos Aires- registraron mejoras en el rendimiento del cereal de hasta el 40% luego de la aplicación de un lactofermento. Se trata de un producto de bajo costo, producido a partir de suero de leche bovina.

10/07/2021 19:57

La elaboración de quesos produce un subproducto conocido como el suero de leche, que se obtiene tras la coagulación de la leche, cuando se separa la cuajada del queso. Si bien muchos productores utilizan el suero como un alimento en la producción porcina, en los últimos años se incrementaron los estudios con el fin de encontrarle otros usos a este subproducto de la industria láctea que, en algunos casos, se desecha.

En ese marco, la Agencia de Extensión Rural (AER) 9 de Julio del INTA decidió experimentar –de forma exploratoria– en el cultivo de trigo con un lactofermento elaborado por el Laboratorio “Los Cardales” mediante un proceso de fermentación anaeróbica a partir de suero de leche, con la adición de algunos productos minerales y melaza.

“Realizamos una experiencia con una variedad de trigo sensible a enfermedades (DM Algarrobo) para tratar de visualizar su acción como bioprotector y también como biofertilizante”, explicó Luis Ventimiglia, jefe de la AER 9 de Julio del INTA y especialista en cultivos.

Uno de los objetivos del ensayo era verificar si el producto tenía propiedades fungicidas. Por ese motivo, se dividió el terreno en dos lotes: uno recibió tratamiento con fungicida –para protegerlo de las enfermedades foliares– y el otro no recibió tratamiento. Ambos sectores recibieron la misma fertilización a base de fosfato monamónico, urea y sulfato de calcio.

A su vez, ambos lotes se dividieron en seis parcelas diferentes. Una funcionó como testigo y en las otras cinco se administraron distintas proporciones del bioproducto para analizar la incidencia en el cultivo. La primera parcela recibió el 15% (en 160 litros de agua) en una aplicación, la segunda el 30 % en una única aplicación y la tercera el 60%; mientras que en la cuarta y quinta parcela se hicieron cuatro y seis aplicaciones progresivas al 15%.

“Si bien pudimos apreciar que el producto no tuvo un efecto importante en el control de las enfermedades que se presentaron (mancha amarilla, roya de la hoja y roya amarilla), observamos un mejor comportamiento del trigo en el rendimiento, a medida que se utiliza mayor cantidad del lactofermento o cuando el mismo se aplica en forma secuencial”, señaló Ventimiglia.

En ese sentido, el especialista sostuvo que “los resultados son alentadores” porque incluso cuando no se aplicaron fungicidas, “los incrementos del rendimiento fueron de 33,5% con la única aplicación al 15% del lactofermento, de 68,5% cuando se realizaron cuatro aplicaciones progresivas y de 96,6% cuando se hicieron seis aplicaciones”.

“Esto quiere decir que, si bien la acción fungicida fue nula, existió un efecto del bioproducto en el metabolismo de la planta que permitió que se potenciara el rendimiento sustancialmente y esto pudo quizás mitigar indirectamente la acción negativa de enfermedades”, precisó Ventimiglia.

Asimismo, el especialista indicó que cuando se analizó el comportamiento del lactofermento con la protección fungicida, el rendimiento creció drásticamente y se apreciaron aspectos de interés, “todos los tratamientos presentaron un incremento respecto al testigo, con fungicida, pero sin el producto”.

“Estos incrementos fueron –para las aplicaciones al 15%, 30% y 60%– de 11,7%, 22,7% y 32,2%, respectivamente; mientras que cuando se aplicó el producto en forma secuenciada se obtuvieron mejoras en el rendimiento de 43,1% y 44,3%, para las cuatro y seis aplicaciones respectivamente”, puntualizó Ventimiglia.

Otro aspecto importante es que pese a su pH ácido (4,5), el lactofermento no produjo quemado foliar aún en las dosis al 60%, e incluso se observó otra virtud: “El color intenso de las plantas, que puede explicarse por los nutrientes aportados al producto en el laboratorio”, sostuvo el especialista.

A grandes rasgos, Ventimiglia subrayó que “las aplicaciones secuenciales son las más productivas, aunque eso genera un costo adicional de aplicación que, de cualquier manera, quedaría cubierto con el incremento superior al 40 % en el rendimiento”, y agregó: “Se trata de un producto de bajo costo y cuya fermentación la puede realizar cualquier productor sin necesidad de una gran estructura”.

“Esta experiencia proviene de un ensayo exploratorio, pero no caben dudas que la información obtenida abre puertas para nuevas investigaciones que permitan ratificar los resultados obtenidos y seguir avanzando en esta línea de trabajo”, subrayó Ventimiglia según publicó INTA Informa.

 

Demanda del trigo

Según el último panorama agrícola nacional de la Bolsa de Cereales, la superficie implantada con trigo será de 6,5 millones de hectáreas, similar a la campaña anterior, pero con estimaciones de rendimiento y producción superiores.

Este panorama posiciona al trigo de manera favorable, lo que requiere de una especial atención a las prácticas de manejo, como la fertilización. Gustavo Ferraris quien se destaca en el INTA como especialista en nutrición de cultivos y fertilidad de suelos dijo que “el trigo es uno de los cultivos más estudiados en la Argentina y el mundo, y de los más exigentes en cuanto a requerimientos de nutrientes con una alta dependencia del uso de fertilizantes”.

Para el investigador, se combinan varios factores que incrementan los requerimientos, entre ellos, se refirió al recambio varietal que, desde 2014, elevó mucho los rendimientos y la consecuente demanda de nutrientes.

“En la zona núcleo, en pocos años, pasamos de rendimientos alcanzables a campo de 4.000 kilogramos por hectárea a 6.000”, detalló.

A esto, se le suma la época del año en la que, por las bajas temperaturas y escasas precipitaciones, la mineralización de la materia orgánica de los suelos es mínima, lo que origina una alta dependencia del uso de fertilizantes.

Además, recordó que la región pampeana, a diferencia de otras zonas productoras de trigo del mundo, se caracteriza por sus sistemas de doble cultivo.

“Esto determina una demanda de nutrientes muy elevada, en un corto periodo de tiempo”, indicó.