“Si sigue este rumbo económico, con inflación más alta, difícil que termine bien”

La marcha de los precios de la economía, muy por encima de la pauta establecida del 30% en el Presupuesto, puede generar varias distorsiones peligrosas.

09/07/2021 11:00

“Si sigue este rumbo económico, con una inflación más alta, difícil que termine bien”

PANDEMIA. Argentina, el país con más días de cuarentena del planeta –más de 100 días- y las normas más estrictas de confinamiento.

La mira del Gobierno está puesta en las elecciones, por lo que la estrategia de “frenar” al precio del dólar parece no alcanzar, debido a que los precios de la economía están acelerando mucho más allá del ancla nominal estipulado del 30% en el Presupuesto.

Por lo visto en las últimas paritarias salariales, ahora la meta “permitida” de aumentos parece ubicarse por encima del 40%, que está en relación a las proyecciones de una inflación que no puede ser controlada.

Estos mayores parámetros convalidados pueden generar más distorsiones, que serán complejas de manejar en el mediano plazo.

Una visión que se concluye de acuerdo a un reciente informe de la consultora Analytica, que preside el economista Ricardo Delgado, donde se alerta que esta nueva dinámica de precios convalidada por el oficialismo puede ser “muy peligrosa”.

 

Salarios

El equipo económico abandonó el ancla nominal de 30% ante la falta de resultados concretos en su política de coordinación y la necesidad de cumplir con su promesa de recuperación del poder adquisitivo de los salarios”, afirma.

Para agregar que, en consecuencia, el Gobierno “comenzó a convalidar una nueva lógica, con convenios paritarios que empezaron a cerrarse por encima del 40% y con el sostenimiento de los castigados ingresos de los jubilados con bonos durante julio y agosto”.

Este escenario de convalidación de incrementos, según Delgado, puede estar garantizado en los próximos meses por el cepo cambiario y un buen resultado fiscal.

Pero más allá de las elecciones de noviembre, podría transformarse en una dinámica muy peligrosa”, advierte.

 

Experiencia negativa

Por eso, considera que el retorno de un modelo económico como el que se implementó en el período 2011 a 2013, con una inflación al menos 20 puntos más alta, sin un acuerdo con el FMI e ingresos públicos de naturaleza transitoria, “es una experiencia que difícilmente termine bien”.

A su entender, si no se logra coordinar las expectativas de los actores económicos, “esta nueva lógica nominal puede significar mayores presiones sobre el dólar y la inflación”.

De esta manera, Delgado afirma que si las empresas descuentan que en 2022 tendrán que enfrentar ajustes en la demanda y en la disponibilidad de insumos al tipo de cambio oficial, “pueden adoptar comportamientos inflacionarios, mejorando sus beneficios por unidad vendida hoy de forma de prepararse para un contexto más restrictivo”.

Por lo tanto, con financiamiento escaso en pesos o caro en el exterior, “la forma más natural de preservar el patrimonio empresario es aumentar los márgenes. Una dinámica que ya viene sucediendo”, concluye Delgado.

En sintonía con lo que menciona, este economista sostiene que un incremento del consumo puede “facilitar” la convalidación de precios más altos, “revirtiendo la potencial mejora salarial y limitando los alcances de la nueva lógica oficial”.

 

Lo positivo

Las proyecciones apuntan a considerar que estos desfasajes se evidenciarían a partir del año que viene, ya que el informe considera que el Gobierno cuenta con “cierto margen” para estimular la demanda en la segunda mitad del año sin mayores sobresaltos.

Un factor central es el buen resultado fiscal”, destaca Delgado.

Los últimos datos disponibles, correspondientes a mayo pasado, los ingresos acumularon en el año un aumento, en términos reales, de 21% respecto de 2020 y de 1,5% comparado con 2019, con precios externos más favorables que entonces, indica Analytica.

Por otro lado, el informe detalla que el gasto se redujo 10% en comparación con el año pasado, pero aumentó 6,2% frente a 2019.

En resumen, se sostiene que en los primeros cinco meses de este año el déficit primario fue de “apenas” $55.000 millones. Además, agrega que en estos meses habrá distintas medidas con impacto directo sobre las erogaciones del sector público.

Sin embargo, si no surgen sorpresas, la meta de déficit primario del presupuesto, de 4,2% del PBI, no corre peligro. Lo importante es que el aumento del gasto sea de carácter transitorio (bonos, aumentos en línea con la inflación) y no de forma permanente, como puede ser bajar la edad de jubilación, aumento del empleo público, entre otros, de modo de evitar la profundización del déficit estructural”, concluye Delgado.