Salió 40 minutos y cuando regresó le faltaban sus joyas y 10 millones de pesos

Un empresario maderero de 44 años denunció que ingresaron a su hogar en Garuhapé y arrancaron de la pared una caja fuerte con ahorros en dólares, alhajas y cheques.

16/05/2021 14:40

KILÓMETRO 1.480 DE LA RUTA 12. La vivienda fue “visitada” por los ladrones que desempotraron la caja fuerte y huyeron.

 

En cuarenta minutos perdió todos sus ahorros y recuerdos familiares. Fue el lapso de tiempo que utilizó el viernes por la noche para ir desde su casa en Garuhapé a Puerto Rico acompañado de una joven. Cuando regresó, pocos minutos iniciada la madrugada de ayer, se topó que a su domicilio habían ingresado sin forzar la puerta principal y que en su habitación ya no estaba la caja fuerte en la que guardaba 65 mil dólares y joyas valuadas en tres millones de pesos.

El delito contra la propiedad fue denunciado de inmediato por un empresario maderero de 44 años y soltero. Los investigadores de la Unidad Regional IV iniciaron la pesquisa a la par que los peritos de la Policía Científica registraron el inmueble en busca de rastros o evidencias del robo.

Según fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, la víctima relató que había dejado momentáneamente el inmueble rumbo a Puerto Rico junto a una muchacha de 18 años. Que al retornar no notó nada extraño hasta el instante que ingresó a su casa sobre la colectora de la ruta nacional 12, kilómetro 1.480, plena zona urbana de Garuhapé.

Fue a su dormitorio y vio que de la pared habían arrancado la caja fuerte, de la que describió haber guardado 65.000 dólares, dos millones de pesos en cheques, y alhajas o joyas de oro por tres millones de pesos.

Las mismas voces remarcaron que a la vivienda ingresaron sin romper la puerta y que sólo buscaron la caja metálica los ladrones. Rompieron la mampostería que la contenía y se llevaron el millonario botín.

De la investigación trascendió que el denunciante intentó contactarse tras el robo con la joven de 18 años, pero notó que ya no sólo no le respondía los llamados y mensajes de texto sino que lo había eliminado como contacto de agenda.

 

Buscan y sospechan

Los investigadores de la UR-IV montaron un rastrillaje por la zona para buscar sospechosos pero también para recoger registros de cámaras de seguridad que pudieran haber captado los movimientos en la franja horaria señalada por el denunciante.

También intentaban ubicar a la mujer que el empresario señaló que la acompañó durante la noche. Todas las actuaciones fueron comunicadas al juez de Instrucción de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez.