Dos profesiones que hoy están de fiesta en honor a Evita

Los trabajadores gráficos cambiaron su día -que compartían con el del periodista- para hacerlo coincidir con el nacimiento de Eva Perón. Los taxistas también reivindican esa fecha.

07/05/2021 07:00

Este viernes se conmemora en Argentina el Día del Trabajador Gráfico, una profesión que hasta hace medio siglo festejaba esta efeméride el 7 de junio, junto con el Día del Periodista. Pero los festejos de los trabajadores de prensa tenían tanta repercusión que opacaban a los que operaban en las imprentas.

Por eso, a principios de la década de 1970, durante un congreso realizado en Buenos Aires, se optó por trasladar la fecha al 7 de mayo, en coincidencia con la fecha de nacimiento de Eva Duarte de Perón.

Es que fue Evita la que -en junio de 1950- intervino para que se lograra la firma del primer convenio nacional para el sector.

Otra profesión que decidió hacer coincidir su día con el del natalicio de la “Abanderada de los humildes” es el de los peones de taxi, que por ello también está hoy de festejo.

En este caso, el homenaje -establecido por resolución 67/1989– se debe a la presencia de Evita en la fundación del primer sindicato de taxistas en Argentina, en enero de 1950 en Puerto Nuevo (Ciudad de Buenos Aires).

De esta forma, el 7 de mayo de 1919 se convierte en una fecha clave para muchos trabajadores del país, ya que fue el día en que Eva Duarte de Perón nacía en la localidad bonaerense de Los Toldos.

Hija de Juan Duarte y Juana lbarguren, originalmente fue anotada en el registro como Eva María Ibarguren. Su niñez la pasó en la ciudad de Junín, junto con sus dos hermanas. A los 17 años viajó a Buenos Aires y comenzó a actuar en radio y cine.

Conoció al entonces coronel Juan Domingo Perón el 22 de agosto de 1944 durante un festival en el Luna Park para recaudar fondos para las victimas del terremoto de San Juan. Tenía 25 años y Perón 50.

Juntos abrieron un período intenso e histórico en la política argentina, hasta su muerte el 26 de julio de 1952, cuando apenas tenía 33 años. Poco después, ese mismo año, fue declarada oficialmente y de manera póstuma “Jefa Espiritual de la Nación”.