La falta de mano de obra afecta a la producción de tabaco, té y cítricos

Lo reveló la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Resaltaron que las economías regionales están siendo afectadas por la ausencia de los denominados “trabajadores golondrinas” para la cosecha.

29/03/2021 08:13

REITERACIÓN. CAME recordó que desde enero advierten sobre la situación.

La comisión de economías regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) volvió a manifestar su preocupación por la falta de mano de obra en el campo. Aseguró que desde el inicio de este año hicieron público el reclamo pero aún no obtuvieron respuesta, motivo por el cual “se perdió una gran parte de las cosechas”.

La entidad solicitó una audiencia con carácter urgente al ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, pero aún no fue atendida pese a la gravedad del problema.

Así, la CAME indicó que “la falta de trabajadores rurales ocasionó que producciones como la cereza, las frutas de carozo, el ajo, el tabaco, la vid, los cítricos, las pomáceas, el té y el olivo, entre otras, hayan sufrido una baja en la productividad, una elevación de costos e, inevitablemente, una disminución de rentabilidad”.

 

Sin trabajadores temporarios

En relación a esto, entrevistado por FM 89.3 Santa María de las Misiones, Pablo Vernengo, director ejecutivo del sector de Economías Regionales de la CAME, comentó: “En enero ya habíamos advertido, no solamente a las autoridades nacionales sino también a los sectores productivos, que nos encontrábamos con una falta de mano de obra principalmente en lo que es el trabajador temporario, el denominado ‘golondrina’”.

“Nos encontramos con una situación en la que cuando queremos contratar mano de obra para llevar a la chacra o finca, si necesitamos 20 aparecen 5, y el fruto no puede esperar en la planta, o se queda en la planta o se cae al piso y se pierde. Teniendo una Argentina con hambre y grandes niveles de desocupación, que pase esto es algo que nos produce mucho dolor”, expresó.

Al mismo tiempo consideró que “lamentablemente no encontramos a ese trabajador ‘golondrina’ porque la mayoría tiene planes sociales, lo cual por un lado nos parece bien, creemos que es algo que se debe mantener, pero debería haber excepciones con un Decreto de Necesidad y Urgencia que los habilite para poder trabajar en la finca también”.

“Hoy está prohibido por ley, el que tiene trabajo en blanco no puede cobrar las asignaciones, pero también existe un DNU que salió el año pasado donde a las trabajadoras domésticas se les permite la compatibilidad. Eso es lo que estamos pidiendo en nuestro sector”, apuntó y añadió: “Hay que entender que los que cobran un plan tienen miedo a perderlo por la cantidad de beneficios que le brinda”.

“Si la situación continúa así vamos a tener más frutos en el piso, alimentos que no llegan a las góndolas, habrá menor ofertas de productos lo cual también lleva a encarecimientos. Hay que pensar en una integración, los funcionarios deberían ver lo que está pasando en las economías regionales, no hay respuestas para quienes realmente las necesitan”, criticó Vernengo.

“Lo que más duele es no poder sacar la producción, que un empresario chico vea que en su propia finca no puede tener trabajadores para levantar la cosecha es algo muy doloroso”, resaltó.

 

Planes y empleo registrado

A través de un comunicado, desde la CAME subrayaron que “los pequeños y medianos empresarios agropecuarios aseguran que los planes y programas de asistencia social desincentivan a los beneficiarios a aceptar un empleo registrado, ya que el ‘blanqueo’ implica la baja automática de los beneficios. El ‘Plan Empalme’ jamás funcionó, entonces, tras finalizar la relación de dependencia, pueden pasar dos o tres meses hasta que vuelven a cobrar la asistencia social”.

En ese sentido, aclararon que no cuestionan la ayuda que el Estado brinda a los más necesitados, pero sí coinciden en que “no debería ser un escollo para el normal desempeño de la actividad, responsable de garantizar la mesa diaria de los argentinos”.

“Los trabajadores nos transmiten su miedo a perder la ayuda estatal si los registramos y prefieren no asumir el riesgo, ya que es la única fuente de ingresos que tienen. Nosotros necesitamos mano de obra y por eso solicitamos compatibilizar los planes y programas sociales con el empleo registrado, de forma tal que puedan seguir cobrándolos pese a estar en blanco”, aseguró Eduardo Rodríguez, presidente de Economías Regionales de CAME.