Colectividad polaca de Apóstoles: “No olvidamos a nuestra tierra”

Se celebró el centenario de la recuperación de la Independencia de la República de Polonia, y la comunidad recordó tan sentida fecha con un acto desarrollado al pie del “Cristo de la Paz”, lindante a la Iglesia San Pedro y San Pablo, de la Ciudad de las Flores. Este monumento junto al mural de la localidad de Azara, son los únicos construidos en Argentina, para conmemorar la Recuperación de la Independencia de Polonia. A su vez, es el primero que se levantó en Apóstoles.

16/11/2020 09:29

Para los miembros de esta numerosa colectividad, la construcción del Monumento de Polonia hace cien años, “fue un acto de fe y manifestación cívica de los inmigrantes Polacos de Apóstoles, que celebraron con entusiasmo y emoción la recuperación de la Independencia de su amada Patria natal”. Recordaron esta gesta con un acto al pie del Cristo de la Paz, que está ubicado en pleno centro, a un costado de la Iglesia San Pedro y San Pablo. Hubo ofrendas florales, recordatorio a los miembros de la colectividad ya fallecidos, que fueron protagonistas de la historia del monumento con su trabajo, esfuerzo y dedicación, y entrega de certificados a los descendientes de aquellas personas que participaron en la construcción de la obra, hace 100 años atrás.

La construcción comenzó en octubre de 1919 tras la firma del Tratado de Versalles y después de recibir noticias alentadoras sobre la delineación de las fronteras de Polonia, que después de 123 años volvía a ser un territorio soberano e independiente, manifestó Facundo Sniechowski, el encargado de recolectar los archivos. Agregó que en ese tiempo, las dificultades que se presentaban a los inmigrantes que se establecieron Apóstoles, fueron numerosas. “Los colonos recientemente llegados se tuvieron que adaptar a una economía en crecimiento, a nuevas condiciones laborales y a un clima novedoso, para su estilo de vida original. Pese a estas dificultades, la colectividad polaca aunó esfuerzos para edificar un símbolo cívico-religioso que expresara la emoción que sentían por la recuperación de la Independencia de su Patria y el fin de la Primera Guerra Mundial”, explicó.

Indicó que para levantar este hito, eligieron el lugar más importante de la ciudad de Apóstoles, como lo es el atrio de la Iglesia San Pedro y San Pablo, frente a la plaza del General San Martín. En el acto de inauguración habían expresado que “nosotros no olvidamos a nuestra tierra, Polonia no está muerta mientras nosotros vivamos”. Este monumento junto al mural de la vecina localidad de Azara, son los únicos construidos en Argentina, para conmemorar la Recuperación de la Independencia de Polonia. A su vez, es el primer monumento que se construyó en Apóstoles, que actualmente posee 70 monumentos cívicos y 35 religiosos.

Según Sniechowski, por las dificultades climáticas que se presentaron en 1919, el avance de la construcción fue lento. En enero de 1920, “luego de la entrada en vigencia de las cláusulas del Tratado de Versalles se realizó la primera inauguración, con presencia de las autoridades eclesiásticas más importantes de la Diócesis, autoridades cívicas y la comunidad en general”. A su entender, fue una celebración “de gran envergadura para la ciudad y la región. Parte de los trabajos de la escultura y el tallado del pedestal fueron concluidos para mediados del año 1920”.

 

Cronología

El 27 de agosto de 1897 llegó a la colonia Apóstoles el primer contingente de polacos, ucranianos e italianos. La población era de 295 hombres mayores en el casco urbano y 980 hombres mayores en el área rural. Entre 1909 y 1914 se fundó la Colectividad Polaca de Apóstoles, denominada: Club Social Unión de los Polacos – Towarzystwo Jedność Polski.

El 23 de noviembre de 1913 Apóstoles es declarado municipio y funda el Concejo Deliberante. Se estima que la población alcanzaba los cinco mil hombres mayores, sin contar niños, mujeres y ancianos. La declaración de Municipio, reemplaza a la anterior administración de Consejo Municipal creada en 1908. En 1918, finaliza la Primera Guerra Mundial, con la firma del Armisticio el 11 de noviembre. Polonia recupera su libertad luego de 123 años bajo el dominio del Imperio Austro-Húngaro.

En 1919 se inicia la construcción del Monumento a la Independencia de Polonia – Cristo de la Paz de Apóstoles. Colocación de la Piedra Base Fundamental, tallada con fecha 11 de septiembre de 1919. La Comisión Parroquial solicitó al Gobierno del Territorio Nacional de Misiones la autorización para utilizar piedras de las antigua Reducción Jesuítica para el pedestal del Monumento. Teodor Idzi, Pedro Juzwiak, Jose Szeliga, Francisco Palazeski y Swiderski, entre otros, estuvieron al frente de la construcción. El Águila Blanca ubicado en el pedestal, es obra del Teodoro Idzi. La escultura del Cristo de la Paz es similar a la imagen del Cristo Redentor de los Andes, Mendoza. “Es un símbolo de paz cuya devoción fue incentivada por el Papa León XIII, quien al iniciarse el siglo XX escribió algunas encíclicas pidiendo por la paz mundial, encomendándonos a Cristo Redentor”. El 18 de enero de 1920, tras haberse efectivizado el Tratado de Versalles, se inaugura el Monumento a la Independencia de Polonia, con la presencia de autoridades eclesiásticas diocesanas, y miembros de las colectividades polacas de ciudades vecinas. Se celebró una santa misa, se bendijo la obra y se efectuó el acto de inauguración donde se entonaron los himnos nacionales de la Argentina y de Polonia. Luego de la ceremonia hubo discursos y recitados por parte de algunos niños. Una vez concluida la ceremonia, se inició una procesión por las calles al zon de melodías interpretadas por músicos llegados de Azara. La encabezaban los estandartes de las sociedades polacas de Apóstoles y Azara, seguidos por 18 niños vestidos con los colores polacos que llevaban banderas y rodeaban a un carro triunfal. Se trataba de un carro polaco profusamente adornado en el que iban tres niñas representando a la Iglesia, a Polonia y a la Argentina.

El 11 de noviembre de 1920 fue el primer acto por la Independencia de Polonia, con el monumento completo y terminado definitivamente. Participaron las autoridades de la colectividad, civiles, religiosas y miembros de la comunidad. Entre 1978 y 1980 se efectuó el reemplazo de la escultura ya que la imagen original del Cristo de la Paz sufrió el deterioro por el paso del tiempo.