Cómo afecta la sequía a la ganadería misionera

Desde el sector estiman que el 99% de los campos perdieron el pasto, lo que complica la alimentación de las vacas. También preocupa la falta de agua para la hacienda.

14/11/2020 15:25

Los estragos de la sequía de los últimos tres meses en Misiones se extienden también a ámbitos como la ganadería.  Pero si preocupa el presente, más se teme al futuro próximo ya que las pérdidas se verán en el largo plazo.

Al respecto, el ganadero Víctor Chamula contó en la FM 89.3 Santa María de las Misiones que “toda la parte agropecuaria está sufriendo por la sequía en la provincia”.

“El ganado necesita del pasto para vivir, las madres están todas con sus terneros al pie, necesitan alimentarse, y la sequía la verdad que está perjudicando a los productores. Muchos hicieron un destete precoz, están sacando a sus terneros antes de tiempo y vendiéndolos a feedloteros o a quien pueda criarlos para que no decaigan las madres”, reveló.

Otro grave problema se da con aquellos que tienen el maíz sembrado, el sorgo para silo y para granos, que se utiliza para alimentar al ganado.

“Hay productores que han perdido la siembra y los costos de la semilla hoy están por arriba de los $40.000 la hectárea para sembrar. Son cosas que castigan muchísimo”, sentenció.

En este sentido, apuntó que todos los sectores están sufriendo “esta gran faltante de agua. Hay gente que no tiene pozo de agua y la está padeciendo”.

Indicó que si bien hay un montón de alternativas para solucionar este problema “tienen un costo muy elevado”.

“Los productores que tienen que acarrear el agua, necesitan de un tanque y llevarla a los bebederos, eso ya tiene otro costo productivo. Algunos están cambiando el ganado a otros campos, otros están vendiendo los animales, y bueno cada uno se defiende como puede”, aseveró.

 

Pasturas

El ganadero de la Zona Norte advirtió además que “en el 99% de los campos de la provincia no hay pasto porque lo que la vaca comió en el invierno, no se recuperó porque no tuvimos lluvias”.

“El pasto está al ras del suelo directamente, la mayoría de los campos no tienen pasto”, observó.

En cuanto a la parte agrícola, Chamula señaló que “el maíz se sembró fuera de tiempo, nació y como no llovió, se secó debido a que se plantó con una tierra con poca humedad”.

“Veremos si se hará una siembra tardía lo que implicaría otro pozo nuevo de $35.000 a $40.000 la hectárea para plantar la semilla además del abono. No hay mucho por hacer, tenemos que seguir apostando y arriesgando”, lamentó.

Contó que las pérdidas en el sector de la ganadería se dan más que nada “en el crecimiento de los terneros”, para lo que estimó una caída en torno a “un 20 y 30%”.

Asimismo, comentó que “durante la próxima parición es probable que tengamos problemas, las vacas cuando están decaídas o estresadas no entran en celo, y después los terneros nacerán de nuevo a destiempo”.

En este contexto, Chamula destacó las agallas que tiene el productor en general porque “el que se embarca en la ganadería da la vida por su hacienda”.

“El ganadero hace lo que sea, busca un millón y medio de alternativas esto es así. A la gente de campo hay que cuidarla, hay que protegerla e incentivarla. Los hijos de los productores están volviendo a arraigarse en sus tierras, en la chacras, y cuando pasan estas cosas por ahí se deprimen un poco”, reflexionó.

 

Alteraciones en el ciclo

La falta de lluvias afecta el estado corporal de las vacas, lo que podría derivar en una caída del índice de preñez durante el próximo servicio. Si la sequía persiste puede preverse que aumente la oferta de los terneros que estaban retenidos y que se incremente también la oferta de lotes de recría.

Eso vendrá de parte de los productores que se están quedando sin pasto, que con la falta de lluvias se han ido terminando. La alternativa de suplementar con grano o encerrar deja de ser conveniente por las recientes subas del precio del maíz.

Si se confirman los pronósticos, que prevén lluvias escasas o insuficientes para lo que resta de noviembre y diciembre, la vaca perderá estado corporal.