Sturzenegger, el desmemoriado

El presidente del Banco Central desde diciembre de 2015 hasta mediados de 2018, es sin lugar a dudas, uno de los máximos responsables del estado actual de las cosas. Sin embargo, hoy y aunque parezca increíble se anima a brindar recetas mágicas.

29/10/2020 11:20

Federico Sturzenegger asumió al frente del Banco Central en diciembre de 2015 y se fue a mediados de junio de 2018. Cuando comenzó su gestión la divisa norteamericana cotizaba a 9,78 pesos, aunque se conseguían pocos billetes a ese precio. El “dólar blue” se comercializaba a 14,77 pesos. Pocos días después, ya sin cepo, el precio de la divisa extranjera se disparó a 13,10 pesos. A fines de 2017 cerraba a 17,60 pesos.

A partir de abril de 2018, comenzaron las corridas bancarias y fugas de capitales. Esto produjo cambios en el dólar, que llegó a los 20 pesos. En un primer momento, Sturzenegger intervino fuerte y llegó a vender 4.700 millones de dólares para mantener el precio por debajo de los 25 pesos… pero no alcanzó.

Decidió entonces elevar la tasa de interés del Banco Central hasta el 40%, una maniobra que contextualizaba también el vencimiento de los Lebacs.

La medida duró nada y el dólar comenzó a flotar nuevamente. Así las cosas, el BCRA empezó a ofertar casi 5.000 millones de dólares por día por arriba de los 25 pesos, pero ello tampoco evitó las subas.

La burbuja de Lebacs que provocó la política de Sturzenegger al frente del Banco Central generó una crisis que terminó en una intensa salida de capitales.

Se perdieron miles de millones de dólares de las reservas intentando contener el drenaje de divisas y finalmente en 2019 el propio macrismo terminó poniendo un cepo a la compra de 200 dólares para el ahorro minorista. Cuando la moneda llegó a los 28,44 pesos, Sturzenegger consideró que él mismo “perdió credibilidad” y presentó su renuncia.

El breve relato anterior contextualiza uno de los peores desempeños al frente de la autoridad monetaria. Federico Sturzenegger es, sin lugar a dudas, uno de los máximos responsables del estado actual de las cosas.

Que hoy se tome el tiempo para advertir sobre la economía, los peligros que representa y se anime a brindar recetas habla de un cinismo particular y hasta macabro. El Gobierno está en una encerrona en gran parte causada por errores propios, pero hubo quienes colaboraron grandemente… Sturzenegger es uno de ellos.