“Jamás pensé que mi entrenador podía hacerme algo así”

La noticia conmovió al deporte misionero: la apostoleña, que peleaba por estar en Tokio 2021, fue suspendida por la UCI. “Ahora ya no hay sueño olímpico, esto es como un mazazo en la cabeza”, le dijo ayer a EL DEPOR.

25/10/2020 20:52

Del sueño olímpico a una pesadilla inesperada. La apostoleña Paula Quirós (31) fue sancionada y suspendida de manera provisoria por la Unión Ciclista Internacional (UCI), tras dar positivo por Eritropoyetina en la última carrera internacional en la que compitió, la Copa Internacional de mountain bike, que se disputó en abril pasado en Brasil.

La misionera, actual 52º del mundo en Cross Country y la mejor argentina ubicada en el ranking de esa especialidad, se preparaba para la fase final del ciclo olímpico, con miras a la clasificación a Tokio 2021. Ahora ese sueño parece haber quedado destruido.

EL DEPORTIVO habló ayer con Paula quien, desde Apóstoles, explicó la situación y apuntó directamente a quien hasta hace poco tiempo fuera su entrenador, el mendocino Ignacio Gili, responsable del Gili Team, para el que Quirós competía hasta hace poco. “Él dice que en enero me dio un inyectable que en teoría era vitamina B12 y que ahí estuvo el error. Para mí, es todo muy dudoso”, contó entre lágrimas la deportista.

 

Paula, ¿cuándo te enteraste de todo esto?
El miércoles recibí vía mail una notificación de la UCI en la que decía que había dado positivo en el control antidoping, en Brasil, en la última carrera que corrí antes de la pandemia. Yo estoy segura de que hay un error, porque conscientemente no consumí nada, no usé nunca nada en mi vida. Hace algunas semanas tuve una discusión con mi entrenador, Ignacio Gili, por unos desacuerdos que tuvimos. La cuestión es que mi papá logró comunicarse ahora y él le dice que fue un error, que no sabe cómo me dio esta sustancia que dio positivo. Ahí me enteré que era cierto, que pedir una contramuestra es inútil.

 

¿Tu entrenador te dijo cómo sucedió eso?
Dice que fue un error, pero yo ya no creo en nada de lo que dice. De lo que estamos averiguando, esta sustancia se puede consumir de manera bebible pero, sobre todo, inyectable. Y él dice que en enero me dio un inyectable que en teoría era vitamina B12 y que ahí fue el error. Para mí es todo muy dudoso.

 

¿Hablaste con él luego de esto?
Cuando nos enteramos de todo esto, él empezó a llamarme, a escribirme pidiéndome perdón, diciéndome que se va a hacer cargo porque fue un error suyo. Yo ya no le respondo, no le contesto.

 

¿Pudiste hacer un descargo? ¿Qué tenés pensado hacer?
En ese mail me explicaron los pasos a seguir. Tengo la opción de asumir la responsabilidad, pedir una contraprueba mediante una muestra B o dar explicaciones sobre cómo esa sustancia llegó a mi cuerpo. Mi papá guardó todos los audios que mandó Gili, así que hicimos un descargo y mi entrenador también hizo un descargo, ratificando que es verdad lo que digo. Anoche (por el viernes) envié esos dos descargos junto con los audios de Whatsapp.

 

¿Eso puede aliviar la sanción?
Sí, eso puede atenuar la sanción. No obstante, lo más seguro es que me suspendan, el tema es saber por cuánto tiempo. Sucede que, sea voluntario o no, la normativa establece que el responsable sobre lo que entra en su cuerpo es el atleta. Por ahora, en la página de la UCI figuro con una suspensión provisoria. En este caso, vamos a ir por lo que se llama “asistencia sustancial”, que es proporcionar todo tipo de información posible para combatir el doping, que es lo que hice. Se trata de una especie de denuncia donde explicás todo lo que pasó, con nombres y todo. Allí se estudia el caso y es el Tribunal de Disciplinas de la Federación de tu país el que resuelve.

 

¿Cuáles son las expectativas?
En mi descargo, yo pido que se anule la suspensión o que sea del mínimo de tiempo posible. Existen antecedentes de ciclistas que sufrieron una sanción de cuatro años pero que la misma finalmente quedó en seis meses. En tanto, para un caso de consumo voluntario, la suspensión es de cuatro años y una multa económica. Y te quitan todos los puntos de las carreras posteriores a la del doping. En mi caso, por la pandemia, no volví a correr.

 

¿Esto afecta tus posibilidades para los Juegos Olímpicos?
(Paula hace una pausa y se resigna) Ahora ya no hay sueño olímpico, lo más probable es que ya no pueda competir para clasificar…

 

¿Existen palabras para definir este momento?
No, no hay palabras. Esto es como un mazazo en la cabeza. Jamás imaginé que mi entrenador podría hacerme algo así. A mí, que tanto confié y que tanto lo defendí. Eso es lo que más me duele, confiar tanto en alguien y que de golpe resulte ser otra persona. Y después, por otro lado, duele que tanto esfuerzo quede en la nada. La verdad que es muy duro. Además, lo más probable es que la mayoría no sepa la realidad y opine por opinar. Eso es muy duro, muy complicado. Todavía no encuentro las palabras… Ya recibí el apoyo del Ministerio de Deportes, de que mientras no haya algo definitivo, podré seguir entrenando. Por eso quiero salir a hablar y aclarar esta situación. Ya mandé mi descargo. Ahora queda esperar.

 

La Eritropoyetina y sus efectos

La Eritropoyetina (EPO) es una hormona glucoproteica que regula la formación de glóbulos rojos. De esa manera, permite concentrar más cantidad de masa globular roja, por lo que los músculos reciben más oxígeno.

Ese proceso retrasa la aparición de la fatiga, efecto que es buscado por deportistas de élite. Si bien años atrás era difícil de detectar, hoy su hallazgo en los test deportivos es mucho más sencillo.

Su utilización en exceso puede producir obstrucciones de arterias coronarias y accidentes cerebrovasculares.