La vida se abre paso en el Vicario tras el derrame

Técnicos de Ecología verificaron cierta regeneración propia y esperarán a evaluar si es necesario intervenir con una siembra. En mayo, un derrame intencional de óxido de cromo derivó en media tonelada de peces muerto.

15/10/2020 09:21

Arroyo Vicario

MEJORÓ LA SALUD. Se esperará que termine la etapa de desove y reproducción natural, para determinar si es necesario intervenir en el arroyo Vicario

Una rehabilitación lenta, pero asombrosa exhibe la cuenca del arroyo Vicario de Posadas luego del derrame intencional de óxido de cromo que en mayo pasado causó una mortandad sin precedentes de cientos de peces y otras especies de la fauna íctica.

Técnicos de Fauna y Flora del Ministerio de Ecología están monitoreando el cauce al menos una vez por semana para controlar el estado de salud del arroyo, luego del exterminio de una parte sustancial de la cuenca.

A mediados de mayo, los vecinos situados a lo largo del curso de agua fueron los primeros en dar la voz de alerta, con denuncias en las redes sociales y una exposición ante la Policía sobre el derrame de una “sustancia amarilla” sobre sus aguas. Tanto técnicos del área de Salud de la Municipalidad de Posadas como del Ministerio de Ecología comenzaron a trabajar en el lugar para determinar las responsabilidades por la mortandad, además de proceder a la limpieza de la zona afectada, la cual se pobló rápidamente de cadáveres de todo tipo de animales.

Cinco meses después, la evaluación post daño ambiental para trabajar en la recuperación de la cuenca es hasta ahora “bastante favorable”, en el sentido de que se está observando que “hay vida abriéndose paso”, tal las palabras del ministro de Ecología, Mario Vialey en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

Nuestros técnicos están caminando por la cuenca y observando que hay peces de cuero y por eso nos pidieron algunas semanas más para seguir monitoreando qué pasa durante la etapa de reproducción natural de los peces”, contó.

Es que “empiezan semanas de desove, los peces están empezando a poner huevos y por ello la sugerencia técnica será mantener el seguimiento periódico antes de intervenir el comportamiento natural”, argumentó.

No obstante, el ministro indicó: “Si la evaluación determinara que naturalmente la población es escasa, vamos a introducir peces que estamos sembrando en el Parque Ecológico El Puma. Si las especies que están allí, que han sobrevivido al desastre, no pueden por sí solas, vamos a repoblar con esas especies para ayudar a una rehabilitación más rápida”.

Esta espera va a significar que en noviembre, cuando las aguas se vuelven más cálidas, se tenga una certeza de cómo se desarrolla el cauce. “Nosotros creemos que el arroyo Vicario va a rehabilitarse muy pronto, porque el derrame, aunque fue letal, sólo afectó un área hacia la desembocadura en el Paraná. Entendemos que todo lo que se quedó en la zona de arriba está bajando”, sostuvo Vialey.

Vamos a tener mucho cuidado con el procedimiento: si llegara a haber necesidad de introducir peces, sólo serán aquellos que ya se encontraban en el lugar y en una cantidad equivalente a los que murieron para no producir efectos contraproducentes”, remarcó.

 

Arroyo “de cromo”

El derrame se había producido el 13 de mayo pasado y tras una fuerte denuncia mediática de parte de los vecinos comenzaron las actuaciones de la Policía y de funcionarios municipales y de Ecología.

En un primer momento se detectó que el agua contenía un gran porcentaje, cerca de 86% de cromo, producto del derrame; sin embargo, tras sólo 24 horas después ese porcentaje se redujo casi en su totalidad”, señalaron desde la cartera ambiental.

Los días siguientes fueron de una profunda tarea de limpieza del contaminante. Actuó personal de la Municipalidad de Posadas y para las tareas se habían sumado integrantes de Vialidad Provincial y Bomberos de la Policía de Misiones.

Las actividades se centralizaron a la altura de la avenida Lavalle, entre las calles Tamareu y Bermúdez, luego de que en la primera jornada de limpieza, un día después del derrame, se contabilizaron más de 300 kilos de peces muertos en el Vicario. El total fue sorprendente, ya que se retiraron 450 kilos de animales muertos; un desastre ambiental sin precedentes en una cuenca con fama de estar muy contaminada a lo largo de su curso a causa de los desechos domiciliarios que se arrojan indiscriminadamente y residuos cloacales en desagües clandestinos.

El propietario del local desde donde presuntamente se arrojó el líquido contaminante todavía afronta una investigación en la Justicia. “Nosotros hicimos todas las presentaciones ante las autoridades que corresponden, y en los tiempos de la Justicia se conocerá un veredicto”, fue la respuesta a la consulta de cómo quedó la causa penal contra el presunto responsable.