Un misionero participará en la prueba de una vacuna contra el coronavirus

Eugenio Albretch es uno de los voluntarios de la inoculación que se realizará el 15 de agosto en el Hospital Militar Central “Cosme Argerich”. La tercera fase del estudio es en conjunto con EEUU y Brasil.

04/08/2020 08:36

COMPROMETIDO. Eugenio llamó a los misioneros a ser cautos y respetar las medidas sanitarias para evitar nuevas situaciones de contagio.

Argentina es uno de los países seleccionados para participar de la tercera fase de prueba de una vacuna contra el coronavirus. Este proyecto de investigación surgió desde las compañías farmacéuticas Pfizer y BioNTech y contará con la participación de Brasil y Estados Unidos.

En el país, es en el Hospital Militar Central de Buenos Aires donde se reunirán todos los voluntarios que se sumaron a la convocatoria para encontrar una cura para el COVID-19 y detener el avance de la pandemia.

Entre quienes se postularon para la inoculación experimental se encuentra el misionero Eugenio Albretch, trabajador esencial que actualmente reside en Buenos Aires junto a su familia.

 

Aprovechar la oportunidad

En comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN, Albretch, pastor protestante evangélico y comunicador audiovisual, compartió el compromiso asumido para ayudar a combatir el coronavirus: “Me parece que si uno tiene la oportunidad de hacer algo por los demás, hay que hacerlo y considero que no tengo otra alternativa. En su momento, al enterarnos de pruebas de vacunas, compartimos con mi compañera, que es trabajadora de salud, y dijimos que podríamos anotarnos. A partir de ahí, leímos sobres los avances que aparecían y cuando llegó la información a mediados de julio de que Pfizer iba a hacer un estudio en Argentina, con mi esposa nos anotamos los dos. Fue ella como enfermera la que me incentivó a inscribirme y la realidad es que hoy a mí me convoca pero a ella aún no”, señaló.

En cuanto al procedimiento, detalló que “la primera intervención será en mi caso el 15 de agosto y dura unas cuatro horas. Es decir, no se trata sólo de una vacuna sino que existe una serie de estudios a realizarse, porque una persona pudo haber tenido previamente COVID-19. Luego de la primera aplicación, me dieron un usuario para una app que debo instalar donde todos los días volcar información requerida durante la primera semana”.

 

La aplicación de la vacuna

Acerca de la convocatoria en Argentina, añadió que se inscribió hace unas dos semanas: “Me llamaron este viernes desde el equipo de reclutadores. Me indicaron lo básico del procedimiento a realizarse. Sin ser este sábado, el próximo me pasan a buscar a través de un servicio de transporte y la aplicación de la vacuna es en el Hospital Militar”.

Albretch aclaró también que desde el equipo sanitario al frente de la investigación “dijeron que si en algún momento quiero abandonar el procedimiento puedo hacerlo sin ningún inconveniente porque nadie está obligado a hacer la prueba”.

Con el avance de los casos de coronavirus en el país, la situación es preocupante para quienes habitan en los lugares con alta circulación viral. Al respecto, el comunicador audiovisual contó que “hasta hace dos años y medio vivía en Oberá. En comparación, esto que vivimos hoy especialmente en AMBA nos tiene bastante preocupados, más al vivir en un departamento con niños y rodeados por el virus. Es una situación difícil de explicar y donde nos preguntamos cuándo tendrá fin esto”.

 

Un mensaje de esperanza

Más allá de la preocupación por la posibilidad de contagiarse del virus, Albretch indicó que “estoy muy entusiasmado y lo tomo como una responsabilidad con la humanidad, no por una cuestión egocéntrica sino desde mi compromiso de fe, con la justicia y como cristiano es un llamado de Dios para que juntos podamos salir adelante de esta situación”.

A la distancia y al comparar el contexto vivido en Buenos Aires, remarcó que “creo que Misiones tiene una oportunidad histórica de ser un ejemplo. Veo actitudes y medidas muy buenas que me enorgullecen como misionero pero también veo mucha irresponsabilidad de personas conocidas que relativiza lo que está sucediendo”.

Como parte del mensaje de esperanza, expresó también que “como misionero que vive atrapado en esta jungla, rodeado en tu propia cuadra de la enfermedad, mi llamado a mis hermanos y hermanas es que hagan caso a las autoridades sanitarias, no se junten, porque cuando la situación se dispara es muy difícil volver hacia atrás. Acá, las medidas tomadas no tienen precedentes y sólo pueden entenderse cuando se están viviendo. Así que llamo a todos a ser responsables porque aunque parezca que es excesivo hay que prestar atención y tener cuidado, para salir adelante con todo esto. Esperemos pronto volver a abrazarnos, celebrar y hasta tomar un mate juntos”.

 

Ser parte del estudio

Durante las primeras semanas de la convocatoria de voluntarios, entre los que se encuentran civiles e integrantes de las fuerzas militares, se anotaron para participar del estudio más de 15 mil personas.

Los llamados para presentarse a la primera etapa del estudio comenzaron a realizarse y en las siguientes semanas dará inicio la aplicación de la primera dosis en el Hospital Militar Central. Hasta el momento sólo trascendió que un misionero formará parte de los estudios, al ser de carácter confidencial los datos de quiénes serán los inoculados.

Entre los primeros convocados, desde los integrantes de la investigación médica informaron que es de especial interés contar con la participación de aquellos que pertenecen a los denominados “trabajadores esenciales”, es decir, personal de salud en todos sus niveles, integrantes de las fuerzas de seguridad y trabajadores con alta exposición al público en general durante sus labores diarias.

 

Convenio de cooperación para las pruebas en Argentina

El director del Hospital Militar Central, coronel Sergio Maldonado, y el médico pediatra infectólogo Fernando Polack, firmaron la semana pasada el convenio de cooperación mutua que marcará el inicio de la tercera fase de pruebas de la vacuna contra el coronavirus que se realizará en Argentina junto con Estados Unidos y Brasil.

Polack, investigador principal del estudio y líder del equipo de médicos, investigadores y expertos en logística de estudios clínicos que llevarán adelante las pruebas, manifestó en una entrevista con Télam en julio último que apuestan a “tener respuestas sobre su efectividad a fin de este año” y destacó que “ser parte de estos ensayos posiciona al país en lugar de privilegio para la distribución”.

Por otra parte, este médico afirmó que “la intención es que la evaluación de la fase 2/3 de efectividad de la vacuna se realice reflejando la diversidad de la población, en un rango de 18 a 80 años, en personas que no se hayan infectado y apuntamos a mirar primero a los trabajadores esenciales, sobre todo a la población de salud pero luego se ampliará”.

En tanto en el vecino país, previamente en julio Brasil avaló los ensayos clínicos en personas a partir de agosto para la posible vacuna contra el COVID-19 que desarrollan de forma conjunta por las firmas farmacéuticas Pfizer (estadounidense) y la alemana BioNTech, y será la tercera vacuna de este tipo que se prueba en ese país.

Por su parte, el Ministerio de Defensa aseguró en un comunicado que “todos los participantes de estas pruebas, tanto militares como civiles, se han presentado voluntariamente”.

Asimismo, respecto a la identidad de todos los voluntarios a vacunarse, indicaron que “en cumplimiento de las buenas prácticas clínicas en la implementación de investigación médica, se preservarán sus datos a fin de evitar cualquier posibilidad de afectar las decisiones tomadas por la libre voluntad de los interesados”.