“Argentina necesita componer algo más que medidas inconexas”

El Gobierno alardeó un inminente cierre a la negociación por la deuda, pero vuelve a correr los plazos. Dijo que “los pilares del crecimiento futuro deberían pivotear sobre el trabajo, el ahorro y la educación”. Principales puntos de la columna económica de todos los fines de semana del economista José Piñeiro Iñiguez

02/08/2020 09:35

Argentina - Economía

Se fue otro mes, Argentina sigue en default, las negociaciones por la deuda externa volvieron a estancarse y el dólar cerró en alza mientras en el Congreso avanza una moratoria que parece amoldarse a los grandes deudores de siempre.

La semana económica dejó mucho por analizar y el economista José Piñeiro Iñiguez (MBA de la Universidad de Harvard) se refirió a estos temas en “Aire de Sábado”, el programa que se emite por la FM 89.3 Santa María de las Misiones.

El último plazo, de los varios últimos plazos que impuso el Gobierno nacional para reestructurar la deuda con los acreedores externos se vuelve a correr…

Pareciera ser que el ultimísimo plazo que puso el ministro (Martín Guzmán), una vez más, no funcionó. Y es que, como dijimos desde siempre, nunca debió haberse puesto unilateralmente un plazo.

Esta negociación no va a terminar hasta que se produzca la reunión final entre Blackrock, Citibank y el presidente de la Nación (Alberto Fernández) dado que hoy por hoy Blackrock ya no quiere escuchar más al ministro al que, claramente, se le acabaron los argumentos.

Se necesita darle un corte final a esta situación y entiendo que esa reunión se realizará en estos días.

Tal y como adelantamos la semana pasada terminará en un número parecido a 54 y medio, dado que los aspectos legales ya están saldados. El paraguas legal que los bonistas reclaman y necesitan está desarrollándose por estos días en el Parlamento.

 

¿Es cierto que apenas el 30% de los bonistas adhirió a la última propuesta?

El ministro, en su divague, pretendía o anunciaba que contaba con la mayoría para negociar unilateralmente sin tomar la porción de Blackrock. Pero… ¿alguien puede pensar que si estos bonistas no tuvieran el porcentaje suficiente para entablar esta negociación estaríamos acá a estas alturas? No.

Blackrock y sus dos fondos socios en esta discusión tienen el porcentaje suficiente para que el Gobierno no pueda contar con los adherentes necesarios.

El Gobierno puede llegar en el mejor de los casos al 40% y eso no alcanza. Por eso es que esto no camina. No habrá acuerdo hasta que se sienten los que realmente deciden.

Durante la semana el proyecto de moratoria obtuvo la media sanción en Diputados. ¿Está pensada, como se sospecha, nada más que para los más poderosos?

La moratoria es el camino correcto, es una de las medidas que deberían figurar en un plan de salvataje de industrias, PyME y pueblo en general. Una vez terminada habría que ver cómo es su implementación, cómo es el blanqueo, a quiénes abarca.

Hay que tener mucho cuidado con la letra chica para saber si esto fue preparado para la gente en general, o si fue pensado para algunos grupos en especial, algunos de ellos de hecho muy ligados a la política que se verían beneficiados.

A mi criterio esto está pensado para grupos como los Caputo, TGLT, la familia Macri, los Vicentin, Molinos Cañuelas, grupos altamente endeudados impositivamente que se verán beneficiados en grande, así como también Oil Combustibles.

Hablamos de las principales empresas agroexportadoras, de las constructoras más importantes, de las que se dedican a la obra pública. Todas tienen el mismo síntoma.

Cuando el grande olfatea este tipo de crisis, olfatea también que se va a beneficiar en algún momento, entonces prefiere endeudarse con el Estado antes que con un privado. Sabe que con el Estado, antes o después y con el peso político que estos grupos tienen, podrá negociar en condiciones mucho más ventajosas que si del otro lado tuviera a un banco.

 

¿Qué se puede esperar de la evolución del dólar?

El blue subió y bajó, pero estábamos en la última semana del mes y las multinacionales, que son las que mueven el amperímetro del dólar, tienen que cerrar posiciones con lo cual se ven obligadas a vender sus tenencias en dólares para llegar a fin de mes correctamente. A partir de estos días es otra película.

Hay datos que nos marcan la relación del argentino con el dólar. Al cierre del mes el Banco Central informó la cantidad de gente que compró dólares en junio. Hubo récord absoluto, 3.300.000 argentinos compraron alrededor de 660 millones de dólares para tenencia. Esto nos marca una conducta. Tenemos que asumir de una buena vez que Argentina es bimonetaria.

El argentino consume el peso para los bienes de cambio, pero el resguardo de valores lo hace en otra moneda. Así las cosas, este ministro, el que venga, o el que sea, debería pensar la economía bimonetariamente.

Desde este punto de vista observamos que la base monetaria, el M3 crece al 30% mensual para agosto y septiembre, lo que proyectado a diciembre nos lleva a una base monetaria de pesos tremenda.

En la ecuación podemos inferir cuál debería ser aproximadamente el valor técnico del dólar contado con liquidación sobre fin de año, hablamos de un valor de 150 pesos.

Ese es el dólar al cual podrían acceder las empresas teniendo en cuenta que hoy están limitadas en los otros tipos de cambio.

El blue, por tanto, debería estar un 15% por encima de ese número. El oficial, en función de esta emisión, debería estar cercano a 115 pesos, muy distantes de los 76 pesos de hoy.

En virtud de esto, desde el lunes sale una nueva reglamentación del Central a través de la cual la tasa de interés de los plazos fijos sube al 33,6% buscando rescatar más pesos del mercado para que no vayan al dólar.

 

¿Esto es invariable?

Todo esto es teoría y está proyectado en base a las condiciones políticas actuales. Pero estas condiciones necesariamente podrían cambiar con un nuevo ministro, algún plan, etc, porque se basarían siempre en la confianza.

Poscierre de la negociación por la deuda, Argentina necesita componer un marco para su futuro, que puede ser malo de acuerdo a lo económico. Pero Argentina, en algún momento de su historia, tendrá un futuro más o menos previsible y quizás próspero, lo que no sabemos es cuándo se dará esta prosperidad.

Pero claramente Argentina necesita componer algo más que sesenta o cien medidas. No pasa por ahí si las medidas son inconexas o no se respetan los eslabones de un plan.

 

¿Y qué se necesita entonces?

Muchas menos medidas, pero englobadas en algo parecido a lo que el Presidente hoy no quiere que es un plan, una estrategia, una proyección de futuro, pero evaluadas en base al futuro.

El Presidente debería pensar en la economía como algo más allá de su mandato. De hecho se le recomendó esto antes de que asumiera, se le explicó en pequeñas frases que la economía para Argentina debería estar pivoteada en tres cimientos fundamentales: trabajo, ahorro y educación.

Eso debería ser la siembra de esta nueva economía. Estrategia y planificación sería el campo a sembrar; y el fruto es el crecimiento, lo que todos añoramos y un presidente pretende.

 

¿Qué se dice en el mercado internacional sobre Argentina?

Argentina hace lo mismo que todos los países, pero lo hace con más intensidad, como no sabiendo manejar la velocidad de las cosas, en qué tiempos tomar ciertas medidas, a qué velocidad. Por eso siempre llegamos a los mismos lugares, el fracaso de todas las medidas que en otros lugares tuvieron éxito.

Y es que estas medidas también se toman fuera de un marco, como sin saber que sin trabajo, sin ahorro y sin educación no hay futuro. Y así y todo no es suficiente porque todo deber ser encausado en una estrategia más allá del corto plazo.

No hay un horizonte planificado y por ende vivimos casi al día a día y los gobernantes son vendedores de ilusiones y no de realidades. Las ilusiones se evaporan en el viento, nos pasó en el gobierno anterior, en este y en otros.

Por eso el crecimiento del PBI desde el 1900 viene cayendo cuando en todos los países va creciendo a veces más a veces menos, pero a nosotros siempre se nos cae.