En el cumple 23 de Harry Potter analizan los idiomas de su universo fantástico

En homenaje a un nuevo aniversario de la publicación de una de las series literarias más exitosas del planeta, lingüistas de la aplicación de idiomas Babbel exploran las curiosidades detrás de las lenguas mágicas que creó J. K. Rowling en este clásico que atrae a fanáticos de todo el mundo.

25/06/2020 21:35

El 26 de junio de 1997 se publicó Harry Potter y la piedra filosofal, el libro que daría comienzo a uno de los fenómenos literarios más exitosos de los últimos tiempos. Para celebrar este nuevo aniversario, un equipo de lingüistas de la aplicación de idiomas Babbel admiradores de la saga analizó las distintas lenguas fantásticas que hablan los seres mágicos de esta historia.

La lengua pársel

Hablantes nativos más destacados: Salazar Slytherin, la familia Gaunt y Lord Voldemort.

Etimología: J. K. Rowling afirmó en una entrevista en 2003 que escogió el término Parselmouth (nombre del idioma en inglés) de una “palabra antigua que hace referencia a alguien que tiene un problema en la boca, como, por ejemplo, un labio leporino”.

La lengua pársel es el idioma de las serpientes y otras criaturas serpentinas mágicas, como la serpiente basilisco. Diversas fuentes escritas señalan que el idioma tiene un sonido silbante, parecido al de las serpientes.

La lengua en las películas, creada por el catedrático de fonética Francis Nolan, presenta un sonido ligeramente distinto: pese a que existen muchas sibilantes (sonidos como [s], [z] o [sh]) que suenan como un silbido, también hay sonidos (como algunas vocales) que recuerdan al lenguaje humano.

A las personas que pueden hablar pársel se las conoce como párselhablantes. La habilidad para su aprendizaje es hereditaria, ya que casi todos los párselhablantes son descendientes de Salazar Slytherin, el fundador de la casa Slytherin.

Harry Potter es la única excepción ya que tenía la habilidad de hablar con las serpientes después de su nacimiento, cuando Lord Voldemort intentó asesinarlo y accidentalmente dejó una parte de su alma dentro de Harry, transfiriéndole de este modo la habilidad de hablar con las serpientes. J.K Rowling reveló en una entrevista en 2007 que después de que Lord Voldemort destruyera la parte de su alma que habitaba en Harry, este perdió su capacidad de hablar pársel.

Gigante

Hablante nativo más destacado: Grawp (hermanastro de Hagrid). Ejemplo: Gurg significa “jefe”

Pese a que no se menciona explícitamente, los gigantes debían tener su propio idioma porque existen barreras lingüísticas cuando Hagrid intenta crear una alianza entre los gigantes y la Orden del Fénix en la guerra contra Lord Voldemort. Hagrid, un semi gigante, no sabe hablar el idioma de los de su especie, pero algunos de estos seres pueden hablar un inglés rudimentario. Hagrid logra enseñar un poco de inglés a su hermanastro Grawp (un gigante por parte de padre y madre).

Sirenio

Hablantes nativos más destacados: las criaturas del Lago Negro de Hogwarts. El sirenio es el idioma nativo de las criaturas que habitan en el Lago Negro de Hogwarts (también conocidas como sirenas, selkies o merrows).

El idioma está adaptado específicamente para su uso debajo del agua, donde suena como el inglés para los oídos de Harry. Fuera de ella, la lengua tiene un sonido chirriante, estridente y áspero.

Las personas que no viven debajo del agua pueden aprender el idioma. Dentro de la historia, el libro de hechizos, de Miranda Goshawk (un texto de conjuros que se conserva en la Biblioteca de Hogwarts, en la Sección Prohibida) también se publicó en sirenio, lo que nos indica que la lengua tiene además una forma escrita.

Duendigonza

Hablantes nativos más destacados: los duendes en el Banco Gringotts (entre ellos Griphook, el duende que ayuda a Harry, Ron y Hermione a asaltar el Banco Gringotts). Ejemplo: “Bladvak” significa “pico” (según Ludo Bagman, que solo conoce una palabra en duendigonza).

“Entre el murmullo del río se podían percibir más voces, pero no estaban hablando en inglés ni cualquier otro idioma humano del que tuviera conocimiento.

Se trataba de una lengua ruda y sin melodía, un conjunto de sonidos guturales que sonaban como un estruendo […]”. Harry escuchando a dos duendes hablar duendigonza.

El duendigonza es el idioma nativo de los duendes. A pesar de que este es muy diferente a cualquier idioma humano, los personajes del libro pueden aprenderlo: Bartemius Crouch puede hablarlo, aunque probablemente solo es posible gracias a su increíble facilidad para los idiomas; y es que el señor Crouch puede hablar más de 200 idiomas, entre los que se incluyen sirenio, duendigonza y el idioma de los troles.

Además, el duendigonza tiene una forma escrita, ya que fue uno de los 72 idiomas en los que se publicó el Libro de hechizos de Miranda Goshawk.

Trol

Hablante nativo más destacado: el trol de montaña que se cuela a Hogwarts en “Harry Potter y la Piedra Filosofal”.

Fred Weasley señaló en “Harry Potter y el Cáliz de Fuego” que “cualquier persona puede hablar el idioma de los troles. Solo necesitas señalar y gruñir”. La creencia de Fred Weasley acerca de que el idioma de los troles es una lengua primitiva se confirma en el libro de texto Animales fantásticos y dónde encontrarlos:

“Los troles habitualmente conversan usando gruñidos que parecen constituir un lenguaje bruto, a pesar de que se tiene constancia de la capacidad de algunos troles para entender e incluso pronunciar algunas palabras del lenguaje humano”.

Sobre Babbel

En 2007, Markus Witte (Presidente Ejecutivo de la Junta) y Thomas Holl (CTO) descubrieron que aún no se había desarrollado un buen método para aprender un idioma de manera online.

Seguros de poder resolver este problema, crearon Babbel, que nació un año después. Hoy en día, el equipo de Babbel cuenta con 750 personas de más de 50 naciones que trabajan en las oficinas de Berlín y Nueva York. La empresa superó la marca de un dígito de millón de suscriptores activos y fue considerada una de las empresas de educación más innovadoras de Europa.