Tarifa, la capital del viento, extremo sur de España, provincia de Cádiz

Paraíso del viento peninsular por antonomasia, destino favorito de muchos cuando llega el verano. Pueblo lleno de tradición y encanto que ha hecho que miles de visitantes se enamoren de él.

21/06/2020 12:28

Ubicada en el punto más meridional de Europa y más cercano a África, antes de la pandemia de coronavirus, Tarifa era una de las ciudades costeras con mayor proyección turística, al convertirse en el reino del windsurf. A sus numerosos restos prehistóricos (como las pinturas naturalistas de la Cueva del Moro y la necrópolis de los Algarbes) sumaba los vestigios fenicios de la Isla de las Palomas y sobre todo los de época romana, con la valiosa ciudad de Baelo Claudia, el hallazgo arqueológico más valioso de toda la provincia. Llamada por los musulmanes Al-Yazirat Tarif (Isla de Tarif) ha sido un importante punto estratégico como zona fronteriza, plaza fuerte ante incursiones piratas y enclave militar frente a las posesiones inglesas de Gibraltar.

De las murallas de los ss. X-XVI se observan dos tramos diferenciados: el primero de época islámica que rodeaba un recinto más pequeño y el segundo que abarca todo el casco antiguo. En él se encuentran la Iglesia Mayor de San Mateo, San Francisco y la de Santa María. Sus idílicas y extensas playas azotadas por el viento de levante hacen de Tarifa un lugar de culto para los aficionados a deportes náuticos como el windsurf, el kitesurf, el flysurf, el Blokar o el submarinismo, entre otros.

Tras la Playa Chica, Los Lances y Valdevaqueros, se halla la Playa de Bolonia, arenal salvaje en una de cuyas zonas se puede practicar el nudismo. El Cañuelo es una playa con un entorno en estado natural, con vegetación excelsa, arena fina, aguas cristalinas y a la que se llega desde el Faro de Camarinal. Los Alemanes se extiende desde el Cabo de la Plata al Cabo de Gracia. Por último, Atlanterra es la continuación de Zahara de los Atunes. El municipio participa de cuatro espacios naturales protegidos: el Parque de los Alcornocales, el Parque Natural del Estrecho, el Paraje Natural Playa de Los Lances -área de concentración de aves en la travesía del Estrecho de Gibraltar- y el Monumento Natural Duna de Bolonia.

Como mencionamos al principio, antes de la pandemia, Tarifa ya prometía mucho y aún lo hace. Sólo hay que esperar.

Con la vista en dos continentes. Europa acaba en el mar y a apenas 15 kilómetros comienza África. Desde Tarifa puede contemplarse esa perspectiva, la de dos continentes apenas separados por un río de mar. Es el Mirador del Estrecho, una atalaya excepcional que permite contemplar la accidentada costa.