Rabia paresiante: depende de la cantidad de vampiros infectados

En forma paralela a la vacunación de los bovinos y otros animales que se encuentran en la zona afectada por el virus, los organismos sanitarios trabajan en el control de la población del murciélago transmisor de la enfermedad. Profesionales en la temática recuerdan que éstos también se enferman, presentan síntomas y mueren.

24/05/2020 09:15

La rabia paresiante es una enfermedad endémica en el norte del país, es contagiosa, aguda y mortal; ya que produce lesiones en el sistema nervioso. Puede afectar a todas las especies animales de sangre caliente; como así también al hombre.

La transmisión se da a través de la mordedura de los vampiros Desmodus rotundus que están infectados; ya que estos se alimentan de sangre y muerden a los bovinos, equinos y ovinos; y a través de la saliva inoculan el virus rábico.

Es por esto que, los organismos sanitarios que intervienen en los focos también proceden a trabajar en las colonias de vampiros, con la idea de controlar dicha población infectada, debido a que la aparición de casos dependerá exclusivamente de la cantidad de murciélagos enfermos.

Además, una vez que se confirma que algún animal está contagiado con rabia paresiante se actúa en un radio que va desde los 5 kilómetros hasta los 10 kilómetros y se procede a la vacunación.

Los profesionales del INTA explican que los vampiros viven en colonias de 100 o más animales y se suelen refugiar en casas abandonadas, pozos de balde, alcantarillas, cuevas o troncos de árboles huecos.

En cuanto a la cadena epidemiológica, señalan que “ los murciélagos hematófagos infectados muerden a bovinos, ovinos, equinos, cerdos y los infectan. El virus se encuentra en saliva, ojo, cerebro y médula y a través de heridas en contacto con estos órganos puede transmitir la infección”.

Hasta ahora en Misiones se detectaron cinco brotes, los cuales se dieron en Panambí, Eldorado y Cerro Moreno, explicaron desde el SENASA.

Al respecto, el director Regional Misiones y Corrientes del SENASA, Pedro Méndez expuso que “la otra acción paralela a la vacunación de los animales, es el control de la población de los vampiros”.

Para esto, se buscan las cuevas “así se hace el control o se los captura, se lo unta con veneno y con eso se lo libera. De esta manera, cuando vuelven a su cueva, ellos se lamen y se limpian, por lo que se van pasando (el veneno) así se controla la población”, señaló.

Agregó que “se hace un control de las colonias de los vampiros y del foco porque es una zoonosis muy peligrosa”.

Asimismo, manifestó que “el vampiro es una especie autóctona por eso siempre está en la zona”.

Remarcó que “se debe tener en cuenta que el vampiro también se enferma y no es sólo un vector de la enfermedad”.

Adicionó que “ellos también mueren porque la enfermedad le produce el mismo efecto; es por eso que hace un control porque se debe erradicar la población enferma para que no vuelva a aparecer la rabia”.

En este punto, mencionó que “por eso son brotes epidémicos y a veces pasan tres o cuatro años hasta que aparece un nuevo caso o que los animales estén enfermos con el virus”.

El profesional señaló que “la rabia tiene esa característica, es decir espacios interepidémicos. En este año aparecieron algunos y la cantidad es similar a la de otros años; pero son más dispersos”.

En lo que respecta al accionar una vez que se detecta un positivo, Méndez deslizó que “por lo general se llega al brote por la denuncia del productor”; y añadió que “es una enfermedad de denuncia obligatoria; por lo cual debe avisar cuando observan animales con síntomas de rabia”.

En este punto, detalló que “una vez que el animal muere se toma una muestra del cerebro y se manda al laboratorio para determinar si es rabia paresiante”; al mismo tiempo indicó que “cuando se confirma la enfermedad se dispara un protocolo; el cual consiste en tratar anillos de ese brote en los 5 kilómetros y 10 kilómetros”.

“Se hace la vacunación de todos los animales dentro de ese anillo y no se puede mover la hacienda o faenar desde la vacunación o desde el inicio del brote”.

Además, de forma paralela notifica a los municipios y Salud Pública por si hubo contacto con los animales muertos.

 

Focos

Por lo general el animal pierde el apetito, se aíslan, tienen rigidez; luego cae y demora unos días en morir. Esos son los síntomas más comunes que aparecen.

El veterinario, Adrián Fernández, de la subsecretaría de Desarrollo y Producción Animal del Ministerio del Agro de Misiones, dijo que “los casos dependen del agente transmisor. Al vampiro también le afecta la rabia y muere”.

Asimismo, apuntó que “se está trabajando en el diseño de una estrategia de intervención para cada foco con los diferentes actores en territorio”.

Es así que debido a los casos confirmados de rabia paresiante, ocurridos en distintas localidades de Misiones en estos últimos meses, la cartera agraria, a través de la Fundación Asuntos Agrarios adquirió las dosis correspondientes para asistir las zonas afectadas. Junto con el SENASA comenzaron a vacunar los animales para atender los focos detectados.

Es así que días atrás se avanzó con la vacunación de las especies susceptibles en aquellos establecimientos que presenten hasta 30 cabezas de bovinos en su stock.

En los abordajes de los focos se prevé vacunar unas 1.500 cabezas en 125 unidades productivas registradas en las localidades de Panambí, Cerro Moreno y Eldorado.