La otra cuarentena

Durante este período, cambiaron los hábitos de consumo, el mercado laboral, las técnicas de estudio, las formas de comunicarnos y relacionarnos. Sin embargo hubo algo que se mantuvo vigente todo este tiempo y lo peor es que va en aumento: la pobreza.

20/05/2020 10:03

Fotos: Juan Carlos Marchak

Quedate en casa, es la premisa que se instauró en todo el mundo para tratar de frenar la propagación del coronavirus. Es así que en Argentina rige desde el 20 de marzo el aislamiento social, preventivo y obligatorio y desde entonces entramos en una etapa histórica de cuarentena.

Durante este período, cambiaron los hábitos de consumo, el mercado laboral, las técnicas de estudio y las formas de comunicarnos y de relacionarnos. Desde que esta temible enfermedad se convirtió en pandemia el mundo se detuvo.

Se detuvieron las fábricas, las escuelas, los comercios, los viajes, el tránsito, los proyectos y hasta el fútbol. Nos detuvimos todos. Sin embargo hubo algo que se mantuvo vigente todo este tiempo. La pobreza.

Según los resultados de la última Encuesta Permanente de Hogares que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para el conjunto de 31 aglomerados urbanos, la Argentina tiene 16,1 millones de pobres, según surge de proyectar al total país, con 45,4 millones de habitantes.

La tasa de pobreza fue del 35,5% en la última parte del año pasado, frente al 32% del mismo período del 2018. El dato corresponde al segundo semestre del 2019 y los expertos sostienen que, con la continuidad de la recesión, alta inflación y su profundización por la pandemia, el porcentaje y la cantidad de personas con carencias de ingresos aumentará este año.

Los datos oficiales revelaron también que el 2,5% de los hogares del país se encuentra en una situación de hacinamiento crítico, es decir aquellos en los que habitan más de tres personas por cuarto, lo cual involucra al 5,0% de las personas. Ello implica que viven en estas condiciones 232.000 hogares compuestos por 1.409.000 personas.

En relación a las condiciones de saneamiento, el 6,1% de los hogares no posee baño con descarga de agua.
Otro triste indicador contemplado es la distribución de los hogares y las personas según la disponibilidad de agua. La encuesta reveló que el 2,8% de los hogares debe acceder al agua fuera de la vivienda, y que el 29,1% carece de conexión a las redes cloacales.

Bajo estas condiciones muchas familias pasan sus días encerradas sin acceso a los servicios básicos, en muchos casos sin ingresos fijos y sin comida.

En Misiones, a su vez, durante las primeras semanas de la cuarentena se duplicó la cantidad de personas que asisten a los comedores y merenderos de organizaciones sociales.

“En los barrios más humildes son diferentes las condiciones porque son casas muy precarias, con pocas habitaciones en donde hay bastantes personas. En estos casos se presentan muchos problemas de violencia sobre todo de género, de acceso a la educación porque en la casa no hay computadora y son varios hermanos los que tienen que utilizar un celular, todas esas situaciones durante la cuarentena visibilizan aún más la diferencia y la desigualdad”, detalló coordinador de Barrios de Pie, Fabricio Tejerina.

Además manifestó que si bien la mayoría de las familias en barrios pobres cobra planes sociales, estos ingresos se suelen reforzar con empleos informales y changas, pero al no haber actividad “crece aún más la insatisfacción de las necesidades básicas. Nosotros tenemos merenderos y en el primer mes de la cuarentena aumentó un 50% la cantidad de personas que concurren. Aumentaría más pero la verdad es que no tenemos más recursos. Con poco buscamos atender a más personas y dar respuestas a la gente, pero todo tiene un límite”.

Consideró que el pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el pago de la tarjeta alimentaria “ayudó mucho” a estos sectores. “La situación ya era crítica antes de la cuarentena, pero ahora las desigualdades que siempre estuvieron presentes se agudizaron y se hacen patentes a diario. Todo ayuda aunque no alcanza”, señaló y advirtió que “esta situación sin dudas empujará a más personas a la pobreza. La canasta básica estaba alrededor de los 40 mil pesos, si se mide desde ese escalón mucha gente ya está bajo la línea de la pobreza y hasta en la indigencia”.

Cabe mencionar que esta organización tiene en funcionamiento unos 40 comedores en Misiones, la mayoría en Posadas y otros más en Garupá, Candelaria, Puerto Esperanza, Eldorado y Puerto Rico.

También impulsa a través de una petición en la plataforma Change.org, una campaña de liberación de datos en el uso de WhatsApp con el propósito de mejorar la conectividad de miles de personas aisladas.

Para apoyarlos podés ingresar a www.change.org/LiberenDatosWhatsapp.

La realidad en los barrios

Ante este panorama, el referente de Barrios de Pie, Juan Carlos Yablonski, expresó que “la realidad está complicada en los barrios, donde ya se nota que hay más pobreza”.

“Se anotó muchísima gente en los comedores y merenderos y no alcanzan los insumos, todo lo que sea comida, leche y pan se termina enseguida. Ahora tenemos prácticamente el doble de personas, hay mucha necesidad debido a que la gente no puede trabajar, no puede salir a realizar changas entonces se sustenta con los planes, los merenderos y comedores para alimentar a las familias”, observó.

A todo esto, comentó que pocos son los que no respetan las medidas sanitarias de seguridad como el uso de barbijos y alcohol en gel. “Nosotros hacemos mucho hincapié en los barrios sobre las recomendaciones, la mayoría está en sus casas, si salen es sólo por alguna urgencia mayor o para ir a comprar alimentos, con el barbijo puesto. Hay mucho respeto sobre eso en casi todos los barrios”.

Asimismo, Felipe Mazacote referente de la Corriente Clasista Combativa (CCC) dijo que “lo más preocupante se da en el caso de aquellos que dependían de las changas”.

“Trabajo no hay porque aquellos que daban trabajos temporales están imposibilitados, cuando termine la pandemia tendremos mayor cantidad de pobres, no sé hasta dónde llegaremos. Esperemos que esta pandemia termine pronto y que el país tome otro rumbo”, opinó.

También contó que la CCC está muy movilizada para atender a las necesidades en los barrios. “Estamos buscando ayuda todo el tiempo para ver cómo solucionamos y abrir así nuevas ollas populares. Hay lugares muy carenciados y lo estamos sobrellevando. Por suerte no entró o no sabemos al menos de casos de coronavirus en los barrios. Porque imagínense si esto entra en un barrio humilde de la provincia, será como en las villas de Buenos Aires. Por ahora no pasa esto y esperemos que sigamos así”, dijo Mazacote.

Más violencia

Otra de las cuestiones que persiste durante esta cuarentena son los casos de violencia de género y abuso sexual. Es que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) si el confinamiento continúa, en los próximos seis meses se producirán 31 millones de casos de violencia doméstica en el mundo.

Al respecto la licenciada en Trabajo Social, Ángela Ferreira, explicó que “no estamos todos en el mismo barco ya que no todas las personas transitan la cuarentena de la misma manera. No es lo mismo vivir en un espacio donde hay acceso a servicios, o a la información, que donde se vive en condiciones de hacinamiento”, adujo.

Sentenció que “las estadísticas ya venían mostrando que más del 60% de los casos de violencia de género y abuso sexual ocurren dentro del ámbito familiar y/o del entorno comunitario más cercano. Lo que se entiende es que la persona que ejerce violencia está en el entorno cercano a la víctima, al igual que aquel que ejerce violencia sexual, y eso se ve claramente empeorado en una situación de confinamiento en la cuarentena porque ésta exige la convivencia”.

En este sentido, la licenciada apreció que “en Posadas muchísimas familias viven en situación de hacinamiento. Tenemos barrios muy carenciados, entonces si pensamos en familias que están en situación de hacinamiento claramente estas problemáticas se verán aumentadas. No estamos diciendo que todos los agresores son del ámbito familiar, pero sí que la mayoría está allí”.

A todo esto, apuntó que “el trabajo tiene que ser de promoción y de prevención para transformar nuestro factor cultural entendiendo que vivimos en una sociedad que aún es patriarcal, que jerarquiza las raciones poniendo al varón sobre la mujer”.

“A las mujeres se les asignan todas las tareas de cuidado del ámbito doméstico, vinculándolas al ámbito de lo privado y al varón al ámbito de lo público. Todo esto con una connotación de roles y de mandatos sociales de lo que se espera en las mujeres y en los hombres”, indicó. Entonces, añadió, “allí radica la importancia de comenzar a cuestionarnos y a cambiar esos roles”.

Si sufrís de violencia podés comunicarte de manera gratuita las 24 horas, a través de un llamado o por WhatsApp al 1127716463, o al mail [email protected] y descargando la app. En Misiones funcionan el 911 y la Línea 137, la principal en la provincia.