Crece el uso de compostaje domiciliario y huertas en macetas

Durante la pandemia por COVID-19 creció la demanda para incursionar en estas prácticas domiciliarias. Se dictan talleres a través de los cuales se explican las mejores metodologías para tener alimentos sanos y frescos. Las opciones de cultivos son amplias. 

16/05/2020 17:49

El interés por desarrollar una huerta en macetas o las denominadas urbanas; como así también la idea de incursionar en el compostaje domiciliario crecen de manera exponencial y cada vez son más los que se animan a armar su pequeño espacio en sus hogares.

Se trata de técnicas que permiten a quienes viven en departamentos o casas chicas comer verduras y frutas frescas.

En estos tiempos, ya quedó atrás la idea de que para tener productos frescos se necesita un espacio grande. Es así que varios expertos alientan el desarrollo de huertas en espacios reducidos, inclusive en macetas; ya que es una manera de lograr el autoabastecimiento y ahorrar dinero.

Durante estos días en los que se lleva adelante el aislamiento obligatorio se ha notado una mayor demanda por parte de los misioneros que realizan preguntas relacionadas a cómo y qué prácticas son las adecuadas para empezar a incursionar en este tipo de actividad. Se trata de una actividad que atrae a jóvenes y adultos.

Por esto, algunos grupos deciden dictar talleres sobre dichas temáticas; mientras que otros graban videos con la idea de inculcar la práctica.

En lo que respecta a la producción, los profesionales o quienes dictan los cursos remarcan que se puede concretar una infinidad de opciones.

Entre los cultivos más comunes por los que se vuelcan los practicantes se detallan la radicheta, rúcula, cilantro, espinaca, ciboulette, perejil, lechuga, acelga, apio, zanahoria, rabanito y remolacha, zapallo, melón, tomate, cebolla, ajo, papa o zanahoria.

Hay que tener en cuenta que cada uno de dichos cultivos necesitan un cuidado especial y, además para llevar adelante una huerta urbana es imprescindible que los interesados tengan en cuenta la luz solar; ya que dependiendo de las plantaciones se necesitan por lo menos 3 horas de sol para que el cultivo prospere; además de tener en cuenta la orientación de dicho espacio y las condiciones de viento en la zona.

Por otro lado y en lo que refiere a compostaje que se puede hacer en el domicilio, desde el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) señalan que “es un proceso biológico llevado a cabo por microorganismos de tipo aeróbico, con presencia de oxígeno; bajo condiciones de humedad, temperatura y aireación controladas, que permiten la transformación de residuos orgánicos degradables en un producto estable”.

Asimismo, exponen que “el compost o abono orgánico es el producto que se obtiene al finalizar el proceso de compostaje.

Está constituido por materia orgánica estabilizada, con presencia de partículas más finas y oscuras. Es un producto inocuo y libre de sustancias fitotóxicas; es decir que puedan causar daño a las plantas”.

A la vez, sostienen que “se fomenta una conciencia del reciclaje y aprovechamiento de los residuos que producimos y es compatible con las actividades del hogar actual”.

 

Dictados de talleres

Incursionar en la huerta urbana genera que las personas logren el autoabastecimiento y también reduzcan los gastos hogareños.

Es así que debido a la creciente demanda para practicar la siembra en el hogar y el compostaje; además de las decenas de preguntas sobre la temática, desde Huellas Verdes dictan talleres de forma gratuita.

En este caso, son varios los encuentros que están programados de forma online y al final los participantes recibirán un certificado. Para más información ingresar a la red social Facebook.

Al respecto, Romina Schewzow, quien es integrante del grupo, indicó que “tuvimos muchas consultas sobre cómo se hacen las plantaciones en macetas y compostajes domiciliarios”.

Agregó que “nos dimos cuenta que la pandemia hizo que mucha gente tenga conciencia de su residuo y al tener más tiempo lo puede clasificar”.

Además, contó que “en lo talleres se muestra que la práctica se puede hacer sin muchos elementos o con recuperados; para esos se les brinda tips”.

Entre estos se destaca la forma en la que se recicla y cómo se composta; y tener en cuenta la humedad.

En este caso, el taller se enfoca en el trabajo con cuatro productos: la cebolla, la papa, el tomate y el jengibre.

Asimismo, contó que “no hace falta comprar semillas para llevar adelante la huerta” sino que con procesos simples y sólo tener los frutos se puede lograr la germinación.

En relación al compost, agregó que “existen muchos beneficios ambientales de hacer el compostaje en la casa. Queremos que se visualice la reducción de ese material y lo positivo que es para el ambiente; hay muchos beneficios en recuperar un material”.

Dijo además que “ese abono que se hace es el que será volcado a la maceta en la que estarán las producciones”.

En relación a las macetas, deslizó que “depende de la producción pueden ser recipientes de 5 litros o botellas de agua”.

Recordó que “hace años fomentamos las buenas prácticas y consumo responsable”.