Muchas estaciones de servicio estarían por cerrar por la baja actividad

Faruk Jalaf, presidente de la Cesane aseguró que desde que comenzó la cuarentena, la venta de combustibles en Misiones cayó un 85%. Las más perjudicadas son las que se encuentran alejadas de las principales ciudades y rutas.

15/05/2020 07:59

Por efectos de la extensión del aislamiento social preventivo y obligatorio, en la lucha contra el COVID-19, las estaciones del servicio de todo el país sufren ante la abrupta caída de la demanda, considerando que gran parte del movimiento de los vehículos está parado desde mediados de marzo.

Así, en la provincia de Misiones adelantaron que si se estira por más tiempo la cuarentena, con las dificultades económicas que acarrea, serán muchas las estaciones que se verán obligadas a cerrar la atención al público y dejar cesantes a sus operarios.

Al respecto, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Faruk Jalaf, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio del Nordeste Argentino (Cesane), aseguró que “la caída de las ventas de combustible desde que empezó la cuarentena es de un 85% en la provincia, en promedio. O sea, en este tiempo solamente se vendió un 15% de lo que se comercializaba anteriormente”.

Además remarcó que la crítica situación se hace más visible en los pueblos chicos donde por la inactividad general “hay menos demanda que en las grandes ciudades”.

“En Posadas hay algo de movimiento de vehículos por las personas que se dirigen a sus oficinas para trabajar, o los que entran en las actividades indispensables. Eso generó un movimiento más grande que en el interior de la provincia, porque en el interior las ventas cayeron mucho más. Entonces en promedio, en todo el territorio provincial, la totalidad de las ventas fue de un 15%, en comparación con lo que se comercializaba antes”, indicó.

Por otro lado, reconoció que el escaso nivel de comercialización se dirigió hacia los móviles de las fuerzas de seguridad, transporte público, sanitarios, y vehículos municipales, por lo cual “el margen que tenemos ahora es tan miserable que no alcanza para pagar las boletas de luz y agua”.

En ese sentido, recordó que en la búsqueda de soluciones “habíamos propuesto la atención por rotación, que algunas estaciones abran y otras no. Eso hubiera ayudado a alivianar un poco el costo operativo que representa tener una estación de servicio abierta, porque se deben tener las luces encendidas y empleados trabajando”. Pero no hubo respuesta concreta a esta solicitud.

 

Camino a los cierres

Jalaf también adelantó que la situación “se va a complicar aún más”, y que si se estira más tiempo la cuarentena “son muchas las estaciones, sobre todo las pequeñas, que corren riesgo de cerrar”.

“Solamente las estaciones que están en las rutas y en las grandes ciudades van a vender algo”, añadió.

Por ello, recalcó que “si esto sigue así habrá muchos cierres. Estamos en gravedad, es mucho más grave que la crisis del 2001. Si esto se prolonga en el tiempo muchísimas estaciones van a tener que cerrar por la baja actividad”.

Al mismo tiempo, recordó que durante la crisis del 2001 “Misiones fue la única provincia que no cerró estaciones. En todo el país había 7.500 estaciones funcionando pero después de la crisis quedaron 3.500 trabajando. En esa época, en Misiones cerraron tres estaciones y no fue inmediato, pero abrieron 5, o sea que en vez de tener menos se llegó a tener más. Eso fue porque logramos que el Gobierno provincial equiparara los ingresos brutos”.

Sin embargo, “la situación de ahora (por la pandemia y la crisis económica) es mucho más complicada que la del 2001, en ese momento en las estaciones vendíamos un 50%, algo se vendía. Ahora no llegamos ni a un 20% de promedio”.

Además, actualmente “Misiones es la que tuvo mayor caída entre todas las provincias del Norte”, sentenció.