“Hay muchos hoteles a los que no les convendría abrir todavía”

Se oficializó el protocolo que deberán contemplar los hoteles misioneros para su reapertura parcial, para viajantes, cuestiones de salud y otros pasajeros locales.

12/05/2020 08:16

Imagen ilustrativa

A pesar de que en el sector turístico son conscientes de que será uno de los rubros más complicados por la pandemia y uno de los últimos en retomar sus actividades al 100%, en Misiones ya se comenzó a trabajar con vistas a una reapertura parcial de los alojamientos, a partir de un protocolo definido a nivel nacional, que luego se adapta a la realidad de cada distrito.

Desde los ministerios de Turismo y de Salud de la Provincia, se oficializó en las últimas horas el protocolo específico que contempla las medidas de seguridad sanitaria que la hotelería misionera deberá implementar y respetar “desde el primer día” para garantizar el bienestar del turista, pensando en una “reactivación gradual” del sector.

AL LÍMITE. “Todos los recursos que hay (las ayudas del Estado, los ahorros, los servicios que dejamos de pagar) van al pago de salarios del personal”, sostuvo Alvarenga.

“Se apuesta a una reapertura parcial para el turismo corporativo que pueda llegar a la provincia, por ejemplo de empresas de productos esenciales; o emergencias médicas o de otra índole. Nosotros queríamos dar un marco legal a esta gente y que algunos establecimientos puedan abrir para ellos”, argumentó el presidente de la Asociación Misionera de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines (AMHBRA), Gustavo Alvarenga.

Las normas abarcan adaptaciones en espacios físicos (para lograr distancia entre los huéspedes), turnos, otros tiempos y modalidad en momentos comunes como el desayuno, almuerzo y cena, capacitación del personal en medidas básicas ante la presencia de síntomas de COVID-19 o la consulta de los turistas, elementos de limpieza personal y social, entre otras medidas.

En realidad -apuntó Alvarenga a la FM  89.3 Santa María de las Misiones– “ya veníamos trabajando desde hace años en el ejercicio de estas medidas de higiene, seguridad y manipulación de alimentos: desde que surgió la Gripe A, hace más de 10 años, a nosotros se nos exigió un esfuerzo en ese sentido, así que esto sería reforzarlo e incorporar alguna medida más porque es un virus nuevo. Vamos a tener que reforzar la higiene, tener sumo cuidado con las habitaciones, los mucamos usar todos los elementos protectores”, enumeró.

Además agregó, “no creo que por ahora haya desayunos tipo buffet: serán en la habitación u ofrecer únicamente el servicio de habitación sin desayuno y que cada uno desayune afuera. Los restaurantes comunes van a mermar su capacidad y los que están dentro de los hoteles no creo que siquiera se abran”.

Por otra parte, advirtió que las cabinas de sanitización que se debe instalar en el ingreso a los hoteles “cuestan de 150 mil pesos para arriba, es una erogación bastante importante y a un hotel mediano de una ciudad como Posadas se le puede exigir, pero a uno familiar del interior ¿cómo se lo exigís? Se le hace muy difícil”.

En cualquier caso, “está todo en veremos y no podemos ni tomar muchas decisiones todavía. Y cuando empecemos, no vamos a empezar igual: no es que abrimos mañana y vamos a tener el 50% de ocupación, porque no se abren las fronteras, no hay aviones y eso restringe la cantidad de pasajeros. Vamos a empezar de a poco y eso hay que tenerlo en cuenta, porque tampoco es que en el país veníamos con una economía recontra sana que nos puede ayudar a todos”, aclaró.

En ese sentido, apuntó que “hay muchos hoteles que, si les dicen que mañana pueden abrir, por ahí no les conviene económicamente porque no van a tener pasajeros: hay que calcular unos seis meses más o menos, el tema es cómo sobrevivir esos meses. Estamos muy preocupados porque llevamos casi dos meses en cero ingresos, la mayoría de las empresas no tienen espalda para soportarlo y no vemos una solución inmediata”.

Pero “tampoco quiero ser catastrófico, seguimos siendo optimistas, poniendo el pecho y buscándole la vuelta”, sentenció.

 

Claves del protocolo

1- Cada espacio de trabajo y de atención al público deberá contar con cronogramas intensificados de limpieza y desinfección de todas las superficies de contacto habitual de trabajadores y huéspedes; además de mantener una ventilación diaria y recurrente de los espacios comunes. Si no se pueden ventilar, deberán permanecer cerrados.

2- Se deberá ofrecer alcohol en gel en todos los espacios comunes y garantizar la provisión de todos los elementos para un adecuado lavado de manos con agua y jabón en sanitarios.

3- El mobiliario de los espacios comunes debe organizarse de forma tal que exista al menos dos metros de distancia entre mesas, sillones y cualquier otro dispositivo de reunión de personas. No poner cubiertos, platos, vasos, saleros, etc. en las mesas antes de que lleguen los comensales.

4- Se deberá informar y capacitar a los empleados del hotel en reconocimiento de síntomas de la enfermedad y de las medidas de prevención del COVID-19, de acuerdo con la información oficial que comunica el Ministerio de Salud de la Nación.

5- Vale aclarar que los establecimientos hoteleros pueden negarse a alojar turistas provenientes de zonas afectadas por el COVID-19, contemplando las facultades establecidas en el derecho de admisión.