Le robaron el horno eléctrico y el lechón que cocinaban para cenar

El hurto ocurrió el viernes por la noche. El aparato estaba en una galería de la vivienda. El cocinero y dueño del inmueble fue a controlar la cocción y se topó con la sorpresa. Los ladrones sigilosos ingresaron en una vivienda del Barrio Iguazú de Leandro N. Alem.

26/04/2020 23:13

Un robo con ribetes insólitos ocurrió el viernes por la noche en una vivienda del barrio Iguazú de esta localidad. Un hombre de 56 años recurrió a la policía luego que comprobó que el horno encendido en el que cocinaba un corte de cerdo para la cena, desapareció sin rastros.

El damnificado manifestó en su denuncia que en una galería trasera de su inmueble estaba el electrodoméstico asando la comida y que cuando fue a controlar la evolución sólo vio la mesada vacía. El cerdo y el horno ya no estaban.

Ocurrió aproximadamente a las 21, cuando se presumía que el tiempo de cocción ya estaba por finalizar, por lo que se sospecha que el ladrón o los ladrones, se percataron por el olor de la carne asada. Pero no sólo se llevaron la cena, también desenchufaron el horno y caliente lo robaron.

Sorprendido y apesadumbrado, la víctima realizó la denuncia y los investigadores de la Unidad Regional VI reaccionaron de inmediato y comenzaron las averiguaciones pertinentes.

No tardaron mucho y en plena mañana lograron ubicar el artefacto de cocina. Fue comercializado a pocas cuadras del sitio del robo, un vecino de la avenida Los Colonos lo tenía en su poder y aguardaba el momento para utilizarlo. 

Los efectivos se presentaron en el domicilio y tras dialogar con un hombre de 37 años este efectivamente reconoció que había adquirido un horno eléctrico, que era usado y que pagó por 1.500 pesos, pero como ya estaba frío no sospechó que podría ser robado y menos aún que era de un vecino.

También se sorprendió cuando le comentaron los pesquisas que las características, marca y modelo, coincidían con el robado pocas horas antes y que lo hurtaron cuando estaba encendido con un trozo de chancho adentro.

Sin resistirse y tras reconocer su error por comprar un elemento sin cotejar su procedencia como corresponde, entregó el horno para el secuestro.

Tras las correspondientes diligencias judiciales, el horno fue devuelto al propietario. Lo que nadie podrá establecer es saber quiénes degustaron del lechón y cómo fue la respectiva digestión.

En cuanto a las sospechas del autor del robo, fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN adelantaron que se busca a un joven de 19 años con antecedentes de delitos contra la propiedad.