Histórica baja del petróleo: “El precio en surtidor debería ser de $28 por litro”

Lo estimó el economista José Piñeiro Iñiguez si los valores en los surtidores acompañaran el costo del crudo en los mercados internacionales. Además de pagar más, el Estado otorga U$S 8.500 millones en subsidios.

21/04/2020 08:00

A QUIÉN BENEFICIAR. La Secretaría de Energía de la Nación, por ahora, elige financiar a provincias y empresas petroleras.

Los mercados de petróleo se han desplomado en las últimas semanas a su nivel más bajo en casi 20 años. En pocas horas, el valor del barril WTI pasó de US$ 11,40 a menos de cero (para ser más precisos a menos 40) para cotizaciones de contratos a futuro.

El principal motivo de semejante baja es el exceso de producción y la baja demanda que existe ante el aislamiento de la mayoría de los países, por la pandemia de coronavirus COVID-19.

Sin embargo, por el contrato que cerró el secretario de Energía de la Nación, el misionero Sergio Lanziani, con las provincias y compañías petroleras del Sur del país, esa histórica baja no incide para nada en el precio de venta al público en los surtidores argentinos. Al contrario, además de pagarse más caro el combustible se deben asegurar cerca de U$S 8.500 millones en subsidios, como garantías a empresas y gobernaciones petroleras cuando las cotizaciones fluctúan hasta los U$S 50.

Ante este panorama, el economista (MBA de Harvard, EEUU) José Piñeiro Iñiguez aclaró que para dimensionar esto “es necesario saber que en el 2011 el barril de petróleo valía U$S 114, o sea que el valor cayó 10 veces en 9 años. Pero solamente hoy cayó más de un 40% en horas”.

El economista José Piñeiro Iñiguez sostiene que por lo menos “se deberían dar los fundamentos necesarios para saber por qué Argentina, cuando escasean los dólares en el país, dilapida justamente U$S 8.500 millones pagándole a los petroleros por algo que no vale”.

En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones indicó que esa baja en el crudo internacional, “en Argentina impactaría notablemente dado que, si tuviéramos que tomar ese petróleo para volcarlo al precio del surtidor del día a día, bajaría de 65 pesos -que es lo que vale en promedio total en todo el país- por lo menos a 28 pesos. A ese valor se podría vender hoy el combustible si tomáramos el valor del barril de US$ 11,40 ni siquiera a menos de un dólar como se observó este lunes”.

Sin embargo, en Argentina esto no es posible dado que, a través de la Secretaría de Energía, el Estado garantizó a la industria petrolera “un precio sostén del barril criollo a 50 dólares mientras que el valor internacional es 11,40 dólares. Es una diferencia de 40 dólares que significa mucho dinero para la economía argentina, sería un monto anual de aproximadamente U$S 8.500 millones de dólares que se podría ahorrar”.

Ante semejante absurdo que se profundiza con la cotización de ayer del crudo, Piñeiro Iñiguez planteó alternativas que beneficien al país como a los argentinos.

“Si el Gobierno decide mantener el promedio a $65 por litro de combustible, deberían ahorrarse los subsidios de U$S 8.500 que podrían destinarse a pagar la mitad de los intereses de la deuda externa y no entraríamos en default en los próximos tres años. Hoy las empresas podrían importar crudo a menos de cero dólar por barril, con lo cual tendrán un mayor margen de rentabilidad”, propuso primero.

Luego expuso que, “si el valor de los subsidios se volcara al mercado, se podría tener disponible el litro de combustible a no más de 28 pesos para los particulares o para la industria, para que bajen los costos de producción y flete”.

Pero, por el pacto de Lanziani con el sector, ninguna de las dos se barajan como opciones en la Casa Rosada. “Ese acuerdo nunca debió existir”, manifestó.

 

Desaprovechando oportunidades

Al ser consultado acerca de las razones de semejante baja en la cotización del crudo, Piñeiro Iñiguez indicó que hay “un exceso de producción. Entonces, uno podría preguntarse por qué no se produce menos. Cerrar un pozo de petróleo no es cerrar una llave de agua, eso cuesta una fortuna. Y vale muchos millones cada pozo y lo mismo costaría reactivarlo a futuro”.

“Más allá del valor del inicio de semana, seguramente volveremos a tener un valor promedio del barril de crudo de entre 10 a 15 dólares. Seguirá siendo un gran negocio para un pequeño sector que pagará todo el país”, advirtió el economista.

Explicó también que los países productores están actualmente imposibilitados de acopio. Para tener una idea de costos, “el alquiler por día de un barco petrolero parado en la costa pasó de 20 mil a 100 mil dólares por día. Hay demasiados barcos llenos de crudo esperando en los mares a modo de depósito flotante”.

Pensando en la ventaja que podría sacar Argentina ante esta situación histórica, Piñeiro Iñiguez sostuvo que “este es un momento ideal para el acopio” y agregó que “todos los países lo están haciendo pero no el nuestro. La industria del petróleo funciona de esta manera: vos podés comprar petróleo por un año, por dos o por tres y lo tenés acopiado. El punto es que, con la resolución de la Secretaría de Energía de hace dos meses, Argentina no lo puede hacer porque le garantizó a los petroleros un precio mínimo de 50 dólares mientras que en el mundo vale alrededor de U$S 11,40”.

 

Llamativa decisión

Con respecto a si corresponde una investigación sobre el proceder de la Secretaría de Energía de la Nación, a partir de esta resolución antes mencionada, Piñeiro Iñiguez afirmó que a su entender “corresponde totalmente. Argentina hizo algo bastante particular, llamativo y singular al garantizar un precio sostén en función de defender el trabajo de las personas que están involucradas en la industria petrolera”, tal es el argumento de la Secretaría para tomar esa medida.

La industria petrolera es una industria de riesgo y como tal tiene incorporado dentro de su precio el riesgo de la suba o la baja. Sin embargo, llamativamente, la Secretaría de Energía le garantizó un precio sostén. Esto no pasa en el mundo en ningún lado, para nada, con lo cual es llamativo el porqué se hizo o por lo menos deberían darse los fundamentos necesarios para saber por qué Argentina en esta oportunidad, cuando escasean en el país los dólares, dilapida justamente U$S 8.500 millones pagándole a los petroleros por algo que no vale”.

 

No garantizan salarios

El sindicato de Petroleros se encamina a aceptar un acuerdo que convalidará suspensiones con una rebaja salarial del 70% para trabajadores de Chubut, Neuquén, La Pampa y Río Negro, según negociaciones realizadas ayer. Las reuniones virtuales se mantuvieron mientras el barril de crudo se derrumbaba en los mercados internacionales, hasta cerrar en terreno negativo cercano a los US$ -40, por primera vez en la historia.

Las negociaciones en el ámbito de los sindicatos petroleros siguen, pero ya habría consenso para que los gremios acepten rebajas de sueldos a cambio de que no haya despidos.

El sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa acordó con las cámaras del sector el pago del salario básico para 20.000 trabajadores que no están prestando servicios debido a la paralización de yacimientos por la pandemia de coronavirus y la consecuente cuarentena.

El secretario general del gremio de petroleros, Guillermo Pereyra, informó que “las cámaras empresarias nos dijeron que es la única forma de sostener los puestos de trabajo y a la espera de que mejore la situación”.

“Los compañeros que están trabajando cobrarán como lo venían haciendo, con horas extras y lo que corresponda; los que están en sus casas, ese grupo de 20.000 va a recibir el sueldo básico de convenio, más el diferencial de zona, más la vianda que reciben de acuerdo al diagrama de trabajo”, señaló.

Aclaró que “el sindicato, la obra social y la mutual no van a recibir aportes porque son sumas no remunerativas, pero nosotros con recursos que tenemos vamos a seguir sosteniendo la atención médica y los medicamentos”.

Al dirigirse a los “trabajadores que están en la casa”, Pereyra dijo que “nadie sabe cuánto tiempo va a durar esto hasta que la economía se ponga en marcha”.

“Estamos en una profunda crisis social y económica, hacemos todo lo posible por sostener los puestos de trabajo, no tenemos otra alternativa que firmar el acuerdo porque si no lo hacemos los compañeros ya este mes van a quedar sin cobrar los salarios”, explicó.