Empresa ofrece fabricar 1.200 respiradores en 40 días pero no tiene apoyo

Se dedican a generar implementos médicos de alta complejidad y esperan que la Nación los autorice y los ayude con créditos para la compra de insumos. Pueden llegar a hace hasta 60 unidades diarias.

17/04/2020 21:32

En la actualidad dos empresas argentinas (Tecme SA y Leistung) fabrican respiradores para abastecer a todo el país. Pero estas no dan abasto para atender una demanda creciente. Al punto tal que el Ministerio de Salud de la Nación decidió intervenir la venta y distribución a las provincias, en medio de la Emergencia Sanitaria por COVID-19.

En marzo había en todo el país 8.544 camas de terapia intensiva para adultos y, de ese total, 5.980 contaban con respiradores. Aún con la proyección productiva de las mencionadas empresas no sería posible alcanzar un respirador por cada una de las camas y menos todavía a las 10 mil que estiman los especialistas que deberían tenerlos para el pico de contagio por coronavirus.

En Tucumán, directivos de la empresa Pilot (que se dedica a la fabricación de instrumental médico de alta complejidad), aseguraron tener la capacidad para producir hasta 60 respiradores por día. Solicitan ayuda al Gobierno para lograr conseguir a tiempo los permisos e insumos importados necesarios para avanzar con dicha producción y financiación.

La empresa cuenta con 15 trabajadores pero podría tomar hasta 45 obreros si se aprueba la fabricación de los respiradores.

El diseño y la tecnología de base, ya los tenían. En Pilot fabrican equipos para endoscopía y laparoscopía, entre ellos un insuflador neumático que, con algunas modificaciones de diseño y cambios en la programación, se convirtió en el respirador artificial Wayra (en lengua aimara significa aire). Para la adaptación, contaron con el asesoramiento de los médicos Jorge Alba, Martín Perea y Melina Santillán, todos ellos experimentados en el uso de asistencia respiratoria mecánica (ARM) en las salas de cuidados críticos.

 

Cinco prototipos funcionando

En diálogo con el programa Primera Plana, por FM de las Misiones 89.3, el licenciado en diseño industrial Fernando Figueroa, contó detalles de una iniciativa que podría ayudar a sumar un insumo considerado crítico por el faltante actual.

“Tenemos 18 años de antigüedad en productos médicos. Debido a la crisis sanitaria actual, decidimos apuntar y dirigir todos nuestros esfuerzos para lograr un producto que sirva para combatir esta pandemia. Tenemos cinco prototipos que están funcionando actualmente y estamos trabajando con Salud de la provincia de Tucumán para poder validarlo inicialmente acá”, indicó. Pero sin la aprobación de ANMAT no podrían venderlos a todo el país.

Explicó que “como todo procedimiento de validación de instrumentos para el soporte de vida es muy estricto. En otros países como Reino Unido y EEUU, debido a situaciones extremas como estas, apuntaron a flexibilizar la norma donde el equipo es validado clínicamente por médicos en la parte técnica, cumpliendo los requisitos básicos según lo que las normas indican, para utilizar los respiradores lo antes posible. Si se siguiera en Argentina el proceso habitual, bajo normas, la documentación es mucha. Son trámites que demoran mucho tiempo normalmente, y en momentos de cuarentena más todavía”.

Tienen una ventaja: están habilitados como fábrica ante la ANMAT como “clase de riesgo II”, pero deben contar con el respaldo gubernamental para ampliar el rubro de actividades como “clase de riesgo III”.

 

Piezas hechas en Argentina

Casi todas las partes del respirador serán fabricadas en Tucumán, con diseño y mano de obra local, pero requieren de la colaboración del Gobierno para importar una plaqueta y un display, de China.

Fernando Figueroa destacó que “las piezas fundamentales del respirador, como válvulas o reguladores, tenemos la ventaja de contar con máquinas y herramientas para diseñarlas y fabricarlas nosotros y que están en faltante mundial. Las que sí importamos son las genéricas, componentes eléctricos y electrónicos. Pero la ventaja es que el insumo crítico lo hacemos nosotros”.

“Si trabajamos en equipo con Nación, porque es una situación que nos afecta a todos que no distingue nada ni a nadie, consideramos que cuanto más apoyo haya vamos a salir adelante todos”, aseguró.

Figueroa ratificó que, de contar con fondos e insumos, “podríamos fabricar 1.200 respiradores en 40 a 45 días”.

 

Relativo apoyo financiero

Consultado si hay apoyo financiero para llevar adelante la producción, Figueroa lo calificó de “relativo”. “Hay mucho interés pero a la hora de llevarlo a cabo no se ven los resultados. El Estado abrió una línea de créditos muy interesante para fabricantes que puedan desarrollar productos para combatir la pandemia y vamos a aplicar en esa convocatoria. También hay interés privado pero lo tomamos con cautela porque nos interesa producir para salvar vidas, a precio accesible para cualquier institución médica que lo requiera”.

Respecto al dinero necesario para ejecutar la idea, el empresario no dio cifras pero dijo que “para nosotros es mucho pero para gente que está dedicado a invertir no es significativo. Tampoco para el Estado. Necesitamos contar con los insumos rápidamente por falta de medios económicos”.

 

Cobertura del 70% en Argentina

Un reciente informe del sitio Chequeado.com brindó cifras de la cobertura de respiradores en el país, según la cantidad de camas en terapia intensiva (UTI). Los últimos números consolidados del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), a los que accedió Chequeado, indican que en el país, entre los distintos subsistemas de salud (nacional, provinciales, municipales y privados), había en enero de este año 8.544 camas de UTI adultos.

La Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) estimó que la cantidad de camas de UTI para adultos con respiradores rondaba en el inicio de la crisis entre las 6.544 y 6.744, es decir entre el 76 y el 78% del total de camas UTI adultos. La organización estimó en la primera semana de abril que era necesario sumar entre 1.800 y 2.000 respiradores para llegar al objetivo básico.

El Gobierno nacional informó el envío a distintos puntos del país de 508 equipos, entre el 25 de marzo y el 10 de abril, por lo que se estima que la cantidad de camas para adultos con este equipamiento rondaba la semana última entre las 7.052 y las 7.252.

El Ministerio de Salud de la Nación anticipó que se distribuirán al menos 120 equipos por semana durante abril, por lo que hacia final de este mes se habrán sumado al menos otros 240 equipos. Además de otros 280 respiradores semanales durante mayo, es decir 1.120 al finalizar el mes que viene. Entre abril y mayo serían 1.360 respiradores.

Así, el número estimado de respiradores instalados hacia fines de mayo rondaría entre 8.412 a 8.612, contabilizando los 508 ya distribuidos. La presidenta de la SATI estimó que, para anticiparse a un escenario complejo frente a la pandemia de la COVID-19, el sistema sanitario debería contar con entre 9.800 y 10.000 camas UTI adultos con respirador.

Con la nueva demanda del Gobierno nacional, Tecme informó que ensambla 25 equipos por día, es decir 175 por semana.

Por capacidad, Leistung proyecta fabricar 900 en los próximos cuatro meses, a razón de 56 por semana. Serían unos 1.848 equipos hasta fines de mayo.

“En la fabricación interviene una red de 120 proveedores y varios insumos importados, desde cuestiones periféricas hasta aquellas que son vitales para el funcionamiento del equipo”, dijo a Chequeado Mauro Pairao, gerente de Leistung, respecto de las dificultades logísticas a las que se enfrentan estas compañías en el proceso de producción.