Preocupación entre comerciantes por la extensión de la cuarentena

El presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, Sergio Bresiski, advirtió que muchos no podrán cumplir con los compromisos asumidos. Piden por medidas de alto impacto para el sector privado.

13/04/2020 16:22

Tras la prórroga de la cuarentena por el coronavirus hasta el 26 de abril, comerciantes misioneros temen el impacto que podría generar el cese de la actividad en sus economías y sufren por no poder hacerle frente a los compromisos.

Sergio Bresiski, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), manifestó a la FM 89.3 De Las Misiones que uno de los sectores más perjudicados es el que representa.

“Entre un 35 y 40 por ciento están exceptuados y pueden trabajar, el resto está sin hacer nada”, apuntó el comerciante.

En este sentido, expresó que “hay muchas dificultades para acceder a estos créditos” otorgados por Nación a una tasa del 24% ya que según apreció “algunos requisitos no fueron muy bien expuestos”.

“Tenemos algunos socios a los que les está costando acceder al crédito porque les dicen que no tienen bancarizado a su personal. Empiezan a aparecer ciertos artilugios por parte de las entidades bancarias que están haciendo muy lento el sistema, nos imaginamos que esta semana se deben superar esos pequeños obstáculos”, destacó.

Por otra parte, dijo que desde la CCIP consideran que el crédito con tasa del 24% para asumir compromisos que ya tenían con anterioridad a la cuarentena “es injusto”.

“Creemos que tiene que ser una tasa cero para asumir los compromisos que tengan que ver con el normal cumplimento de nuestros comercios. La tasa del 24% nos quitará liquidez cuando todo esto se reactive”, opinó Bresiski.

Asimismo, observó que “el aporte es muy lento”. “Creo que quien debe articular todo este tipo de cosas es el Estado nacional. Dentro de eso seguro se están produciendo negociaciones entre el sistema bancario y el Gobierno. Eso nos está complicando a nosotros los comerciantes”, apuntó.

 

“Están desesperados”

El titular de la CCIP señaló, además, que muchos comerciantes están desesperados por el cese de actividades.

“Cuando se declaró la primera cuarentena, hicimos un relevamiento y decíamos que teníamos espalda para 15 o 20 días, entonces íbamos a llegar con lo justo, y eso ya nos preocupaba. Después se extendió en un total de 26 días y hoy estamos a 36 días. Las preocupaciones son proporcionales a los días que estamos inactivos”, sentenció.

Contó que en un primer momento se podía llamar a los proveedores y ellos entendían, pero cuando la cuarentena se extendió por 26 días, estos comenzaron a llamar a los comerciantes y les pidieron renegociar porque “ya no tienen espalda para aguantar más tiempo”.

“Ahora estamos en una nueva etapa de 36 días de cuarentena y los problemas se terminaron de profundizar porque nuestros ingresos fueron cero. Los proveedores también tiene sus compromisos y deben asumirlos, eso es lo que se llama la rotura de la cadena de pago. Lo último que queremos perder es a nuestros colaboradores, ya sean uno o 100 empleados”, advirtió.

Consultado sobre el servicio de delivery, señaló que “funciona en determinados rubros”. “Es algo que está creciendo, nosotros pensamos que hay que apoyarlo”, enfatizó.

“Hay rubros que pueden funcionar a través de un delivery, también puede ser un caso de un reparto a domicilio como en el caso del rubro de materiales de corralón, o el de la motito o el auto depende del mandado que se tenga que hacer. Pero, también hay rubros que son más presenciales en la compra y ya es más difícil hacerlo. Está poco desarrollado este tipo de venta online en nuestra provincia y en nuestra ciudad, es un escenario totalmente desconocido esto, por supuesto que es una herramienta y muchos están viendo una opción para mantenerse activo, para tener la rotación de mercadería, caja y hacer trabajar a la gente”, sentenció.

Para finalizar, Bresiski señaló que falta una medida de alto impacto en lo económico que beneficie al sector privado.

“Estaría bueno que el Estado sea más colaborativo en el pago de los sueldos. Acá hay que garantizar que podamos conservar las fuentes de trabajo. Si bien el Estado está ayudando a través del sistema REPRO y demás, es muy poco. Nosotros pensamos que el Estado podría hacerse cargo del sueldo de los privados sobre todo de las actividades que no están haciendo nada, y de esa manera se permitirá a las empresas hacerle frente a otros compromisos”, concluyó.