En Córdoba y Misiones piden justicia por la docente Liliana Giménez

Liliana Giménez era profesora en Córdoba, lugar en el que falleció a los 44 años. De niña vivió en Puerto Rico, Misiones, donde conoció a Elizabeth Auras. Esta última denunció la tardía atención que recibió su amiga del sistema sanitario cordobés.

09/04/2020 21:15

Nueve días debieron pasar hasta que Liliana Giménez consiguió en La Falda (Córdoba) que la internaran.

Tuvo fiebre alta y si situación fue empeorando hasta su muerte. Cada día fue relatado en su cuenta de Twitter donde quedó registrado el penoso y lamentable camino que debió recorrer esta docente y madre de dos adolescentes que daba clases a mujeres en la cárcel.

 

 

Liliana vivió de niña con su familia en Puerto Rico, Misiones, cuando conoció a la abogada misionera Elizabeth Auras quien denunció públicamente la tardía respuesta del sistema sanitario cordobés hacia su amiga.

 

 

“Era una hermosa persona, esposa de Marcelo y mamá de dos adolescentes, enseñaba en la Cárcel de Mujeres de Córdoba y hacía poco estaba en una escuelita rural cerca de su casa. Amante de las letras y una luchadora que jamás perdió la fe en la humanidad pese a las adversidades¨, contó Auras a A24.com

Liliana relató el 29 de marzo a través de las redes sociales que comenzó a sentirse mal. Escribió un tuit en el que habló del síntoma febril: “38,3 hasta luego amigos, los quise”.

Dos días después, la fiebre aumentó pero le pedían que no vaya a un centro asistencial y tome paracetamol por recomendación de la Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross): “Actualización: Anoche 39,6 pese al paracetamol. Dice Apross que aumente la dosis, pero que NO VAYA a los centros de salud. No califico para covid19. Ni para dengue”, dejó escrito en su muro.

 

 

Liliana llegó a expresar la tardía atención en el call center de Apross que la llegaba a dejar sin crédito en su teléfono celular.

Incluso expuso su malestar por la reacción de los vecinos en las redes sociales al denunciar a enfermos por COVID-19. “El chismerío alcanza nuevos niveles con los grupos de Facebook de los pueblos en donde se encargan de escrachar a los que se enferman o son sospechosos de ello, sus familias y cualquiera que haya tenido contacto. Como si enfermarte fuera tu culpa”, escribió.

Aún en ese estado, Liliana siguió con las actividades educativas online de sus alumnos.

Pero la fiebre no bajaba y la docente siguió guardando reposo: “Hace tanto que estoy en cama que cuando hago dos pasos se me acalambra el gemelo, relató en un tuit el 3 de abril pasado.

Al otro día, luego de ocho jornadas de pedir atención, Liliana reveló que un médico finalmente la atendió pero sin conseguir la internación: “Ocho días de fiebre me llevó que un médico se acercara. Por tema coronavirus, sí tenés fiebre `esperá por otros síntomas´ y estamos empezando. Fleming cómo te amo”, escribió.

 

 

Hasta que llegó el 6 de abril cuando la internaron en La Falda con un grave cuadro respiratorio que la llevó a la muerte.

El diario La Voz de Córdoba reveló este jueves que “tras el hisopado que se le practicó para someter a análisis se descartó que se haya tratado de un caso de coronavirus. Se le diagnosticó una neumopatía”.

Contó que “la familia de la docente planteó duras críticas hacia la obra social Apross y al sistema sanitario de Villa Giardino”.

Hernán Giménez, hermano de la docente fallecida, le dijo a La Estafeta Online que el médico que la atendió en su casa lo hizo “de lejos” y le aseguró que “tenía amigdalitis y le recetó penicilina” para que se la aplicaran al día siguiente vía intravenosa. 

En Córdoba y en Misiones piden justicia por Liliana y su familia y un cambio en la reacción del sistema sanitario frente a enfermos y no a enfermedades.