“Ella descubrió algo que no debía”, dijo un hermano de Sonia Cerpa

Medio centenar de personas se manifestó ayer frente a la comisaría de Dos Hermanas en pedido de justicia. Anoche continuaban los operativos en el monte detrás del sospechoso.

19/02/2020 18:45

ALEJADA DE LA ZONA URBANA. La escena del hecho está situada a unos 45 kilómetros de Dos Hermanas.

Continuaba la búsqueda del brasileño conocido como “el Cuerero” (34), acusado de degollar y de rematar de 18 cuchilladas a Sonia Cerpa (40), el pasado martes cerca del mediodía.

Para la policía, el presunto femicida seguía oculto en zona de monte, por lo que se desplegaba un importante operativo en la zona y con un amplio radio de rastrillaje.

Mientras tanto, más de medio centenar de personas, entre vecinos, allegados, amigos y familiares de la víctima se autoconvocaron frente a la comisaría de Dos Hermanas, en cuya jurisdicción fue perpetrado el crimen.

En la oportunidad, Roberto Cerpa (42), hermano de Sonia, dialogó con el programa “El Aire de las Misiones”, que se emite por FM 89.3 y habló de la situación que atraviesa la familia: “Esperamos una respuesta de las autoridades, es muy doloroso para nosotros lo que pasó. Siempre veíamos al hombre como ‘raro’, no tenía familia, siempre solo, no tenía plata. Vivía cerca de la casa de mi hermana”, dijo en alusión al sospechoso.

Roberto reconoció que existió un breve vínculo entre la víctima y el supuesto homicida. “Sabemos que tuvo una relación de 30 días con mi hermana.

Después ella volvió con el marido porque él no quería a las nenas de ella. Luego de eso, parece que ella le contó a algún vecino que este hombre le seguía molestando”, agregó.

Respecto a qué creen que derivó en el fatal desenlace, manifestó que “Nosotros pensamos que ella en ese tiempo de relación descubrió algo de él que no debía”.

Luego el hombre recordó cómo se enteró del crimen. “Mi cuñado (el esposo de la víctima) y otros hermanos míos llegaron a la casa y se encontraron con la escena. Las nenas no estaban y entonces las fueron a buscar al monte.

Ellas se querían ir a la casa de una tía pero no pudieron llegar porque estaba muy alto el pasto en una parte. Fue luego de que este hombre la agarró de los pelos y la acuchilló”, añadió.

En este contexto, explicó que “Somos una familia muy unida y siempre estábamos juntos en días especiales. Ahora queremos Justicia, es increíble lo que pasó. Mi hermana era una mujer buena que nunca tuvo problemas con nadie”.

Por último y en función a los últimos avances que tuvo la causa, Roberto dijo que “Sabemos que hay un motoquero que llevó al hombre porque mi hermana vive como a 40 kilómetros de la ruta. Es un joven de Dos Hermanas. Nosotros estamos esperando justicia, mis sobrinas están contenidas. Tienen 3 y 7 años y lamentablemente vieron todo y seguramente en unos días van a caer de lo que está pasando”, concluyó.

 

El testigo y la Cámara Gesell

La jueza de Instrucción 2 de Eldorado, Nuria Allou, quien interviene en la causa, le tomó declaración en calidad de testigo a un hombre que supuestamente momentos antes del hecho trasladó al acusado en moto hasta el domicilio de la mujer, una chacra ubicada en el kilómetro 75 de la ruta provincial 18, paraje próximo a Laguna Azul, en Dos Hermanas.

La misma magistrada ordenó su libertad tras establecerse que no había elementos para vincularlo al crimen. Mientras tanto, ordenó una Cámara Gesell para la mayor de las hijas de la víctima, una menor de 7 años.

La niña, que estaba junto a su hermana de 3 años cuando fue asesinada su madre, es testigo ocular del femicidio e incluso señaló a “el Cuerero” como la persona que masacró a su madre. La menor salvó su vida y la de su hermana tras correr hacia el monte.

A esa hora el padre de las mismas y marido de Sonia Cerpa se hallaba trabajando. Según habría dicho la nena mayor, y esto deberá ser ratificado en Cámara Gesell, el sindicado asesino irrumpió en la vivienda, discutió brevemente con su madre, y luego le gatilló con un arma de fuego.

Al no salir el disparo, extrajo un cuchillo y tras tomarla del pelo la atacó a la altura del cuello, ocasionándole un profundo corte. Un médico policial determinó que esta lesión no fue la única.

El asesino le asestó otras 18 cuchilladas en distintas partes del cuerpo. Al ver como su madre era degollada y rematada, las hermanas huyeron hacia el monte.

La víctima hacía un tiempo se reconcilió con su marido y padre de sus dos hijas tras estar residiendo con sus padres. Hasta el momento fueron incautados en la escena un pistolón que se cree usó el asesino y un cuchillo.