“Me llamo Hitler y no puedo usar mi nombre en redes”

Un periodista panameño cuyo nombre coincide con el del líder nazi denuncia los problemas que sufre en Internet. Su caso muestra la dificultad de moderar el contenido 'online'.

15/02/2020 21:28

El periodista panameño Hitler Cigarruista, en una reciente visita a Berlín (Alemania)

Hitler Cigarruiste, periodista panameño de 50 años, contó al medio español “El País” su peculiar historia. “Mi papá quería demostrar que podía haber un Hitler bueno“, dice Hitler Cigarruista, que no sabe si ha cumplido la ilusión del padre, pero sí ha sobrellevado su decisión con paciencia durante toda la vida.

Su nombre le ha afectado de maneras obvias, estrambóticas e inimaginables. A su padre, dice, no le importaría que se lo cambiara: “En algunas ocasiones lo he pensado. Pero en todos mis diplomas de seminarios, cursos, universidades aparece ‘Hitler’. Sería muy costoso renovarlos“.

El último problema de Cigarruista son las redes sociales. Su nombre levanta las alarmas en todas las plataformas: “No puedo usar mi nombre en redes“. Sin embargo, como sucede a menudo con estas compañías, nada está perfectamente claro.

Cigarruista usa sobre todo LinkedIn. Tiene más de 500 contactos en la red que “detecta y previene la promoción de nombres falsos, malsonantes o denigrantes”. Pero ninguno, parece, ha alertado sobre Hitler, o no lo ven como un nombre fuera de lugar.

Twitter es igual de ambiguo. Su cuenta es @hcigarruista, pero su nombre aparece escrito entero. Portavoces de la red solo remiten a sus normas comunitarias, que advierten que en “cuenta, nombre o bio” no se puede “expresar odio hacia una persona, grupo o categoría protegida“. Sea como sea, ahí sigue su nombre bien visible.

Facebook es más restrictivo. Según sus normas, en el nombre no se permiten “palabras ofensivas o sugerentes de cualquier tipo”. Hitler parece ser una de ellas, porque Cigarruista no pudo darse de alta: “Lastimosamente Facebook no me permite usar Hitler. Nunca he tratado de averiguar si debo hacer una gestión para solventarlo. Acepté la circunstancia y empecé a usar el nombre de mi hijo: Carlos“.

Esta decisión tuvo consecuencias en la vida de Cigarruista: “Es muy chistoso porque periodistas que me conocen de toda la vida me molestan y me dicen ‘hola Carlos’. Se burlan porque no puedo usar mi nombre en Facebook“, explica. Es un ejemplo diminuto de cómo políticas sensatas pueden tener efectos insospechados.

En el colegio de su hijo también le llaman Carlos. En Panamá es habitual que el hijo mayor lleve el nombre de su padre. Cigarruista, habituado a dar explicaciones sobre su nombre, ha preferido no hacerlo en el colegio.

En Alemania, dice, no le preguntan mucho. Solo confirman una y otra vez que su nombre sea ese: “La primera vez que volé a Alemania entregué el pasaporte y la muchacha que estaba en la aduana no lo podía creer”, explica. “Llamó a varios de sus compañeros. Me preguntaban si de verdad era mi nombre entre risas y sorpresa. Pero nada más, me sellaron y entré. Iba con una chica a la que hicieron muchas más preguntas que a mí sobre el viaje“, añade.

Hitler tampoco ha podido crear una cuenta de Gmail con su nombre. En sus políticas Gmail no advierte con claridad sobre el uso de palabras denigrantes o insultos al crear un email.

Los hermanos de Hitler se llaman Siria Araí y Andrés Avelino. “Si hubiera sido por ideología, hubiera buscado otro nombre alemán para ellos“, dice. Aunque la madre ya lo vio claro en la época, sobre todo cuando nació el segundo niño: “Mi madre, que es muy sencilla pero firme, dijo a mi papá que si ponía a mi hermano un nombre raro, le rompía el documento de inscripción y le inscribía con otro nombre y su apellido”, dice Cigarruista.

Cigarruista acepta tranquilo dar tantas explicaciones como uno le pida. También sobre Israel. “Hace poco estuve en la embajada de Israel en Panamá celebrando su aniversario”, explica. Pero entiende que viajar a Israel es otro nivel y no se ha atrevido: “Sé que es sensible, no me engaño”.

Fuente: El País