Cifra que duele: 1.000 millones de animales muertos en Australia

Varias especies exóticas y en peligro de extinción murieron a causa de los incendios forestales en Nueva Gales del Sur. Ya arrasaron con 7,3 millones de hectáreas y se cobraron al menos 25 víctimas.

08/01/2020 19:19

Los terribles incendios forestales de Australia no se detienen y las cifras de muertes de animales crece. La Universidad de Sydney volvió a dar números que se modifican minuto a minuto y producen horror: el ecologista Chris Dickman informó que la cantidad de animales muertos en las llamas superó los 1.000 millones, una cifra que según el científico, y para peor es “muy conservadora”.

Dickman le dijo a HuffPost que la estimación original de casi 500 millones de animales muertos se basó tomando solo el estado de Nueva Gales del Sur.

El ecologista agregó: “La cifra original de 480 millones se basó en mamíferos, aves y reptiles y esa cifra ya quedó desactualizada. Son más de 800 millones solo en Nueva Gales del Sur”.

El ecologista indicó que no hay dudas que se superó la cifra de 1.000 millones cuando se incluyen “animales como murciélagos, ranas e invertebrados”.

Stuart Blanch, científico de World Wildlife Fund Australia, está de acuerdo con la evaluación de más de mil millones de animales muertos en los incendios.

Blanch le declaró a HuffPost: “Es nuestro impacto climático y nuestra obsesión con el carbón lo que está ayudando a librar una guerra en nuestro propio país” .

Ya se vislumbra que ciertas especies que estaban en alerta amarillo antes de los incendios están ahora a punto de desaparecer, como la rana corrobora del sur y la zarigüeya pigmea de la montaña, que habitan en el Parque Nacional Alpino de Victoria y el Parque Nacional Kosciuszko de Nueva Gales del Sur, lugares arrasados por el fuego.

A esas dos especies, en las últimas horas se han agregado otras tres que también estarían al borde de la desaparición: la cacatúa negra brillante, el quoll de cola manchada y el potoroo de patas largas (estos dos últimos son pequeños marsupiales).

Y lo peor es el futuro. Janine Green, voluntaria en WIRES Wildlife Rescue le dijo a CNN este martes que será extremadamente difícil para las poblaciones de animales recuperarse después de los incendios.

“No tienen alimento, no tienen agua, no tienen hábitat. ¿Cómo se van a reproducir después de este desastre?”, dijo Green.

Sacrifican a unos 10.000 camellos por falta de agua

Las autoridades australianas comenzaban a sacrificar hasta unos 10.000 camellos salvajes, cuya población se desbordó, debido a que los animales en sus ansias por aplacar la sed están poniendo en peligro a las comunidades del desierto durante una de las peores sequías que vive el país.

Los pueblos aborígenes de la reserva de Anangu Pitjantjatjara Yankunytjatjara (APY) “se ven incapaces de gestionar la magnitud del número de camellos que se congregan (alrededor de las fuentes de agua) en condiciones de sequía”, informó un comunicado del Ministerio del Ambiente y del Agua del estado de Australia del Sur.

En tanto, el Comité Ejecutivo de APY señaló en otro comunicado que equipos de francotiradores profesionales dispararán desde helicópteros contra los camellos salvajes, en una operación que está prevista que se prolongue durante al menos cinco días, informó EFE.

Unos 10.000 camellos en estado salvaje acuden a las fuentes de agua de las que disponen las poblaciones aborígenes de la zona, por lo que dañan sus infraestructuras y ponen en peligro a las familias y comunidades, además de competir con el ganado.

Muchos de estos camellos mueren de sed o al pelear entre ellos por el acceso al agua y, según el Ministerio, “en algunos casos, los cadáveres de los animales han contaminado importantes fuentes de agua y zonas culturales”, que son de vital importancia para los aborígenes, cuya forma de vida y espiritualidad se vinculan a sus lugares sagrados.

24 detenidos por los incendios 

Veinticuatro personas fueron detenidas y acusadas de provocar intencionalmente los incendios forestales que azotan al sureste de Australia, informaron medios locales.

A las 24 personas que fueron detenidas, se suman otras 169 que enfrentan “acciones legales”, informó el diario The Daily Telegraph.

Las autoridades locales detallaron que “53 personas enfrentan cargos por no obedecer la prohibición de encender fuego” que rige en el Estado de Nueva Gales del Sur y otras 47 están acusadas de arrojar un cigarrillo o fósforo encendido al suelo.

Provocar un incendio forestal de manera intencional o por cometer una imprudencia puede resultar en penas de hasta 21 años de cárcel, informó la policía de Nueva Gales del Sur, y agregó que las “acciones legales” pueden ir “desde amonestaciones hasta acusaciones penales”.

Hasta el momento, se estima que al menos 24 personas murieron y más de 2.000 casas fueron destruidas por el fuego en el territorio australiano.

Fuente: Télam-Clarín-Twitter.