Cada seguro se creó por una necesidad de cuidar el patrimonio

Las coberturas se amplían o modifican con las nuevas necesidades que el hombre va generando en la vida diaria. El productor asesor es quien aconseja y sugiere.

21/10/2019 09:48

El 21 de octubre de 1811, en una nota dirigida por el Primer Triunvirato al Tribunal del Consulado, se oficializó la primera iniciativa gubernamental de crear un Banco de descuentos y una Compañía de Seguros Marítimos.

Por eso, la Superintendencia de Seguros de la Nación estableció el 21 de octubre como el Día del Seguro, a través del Decreto 24.203, firmado el 8 de septiembre de 1944.

El mencionado proyecto fue atribuido a Bernardino Rivadavia, por entonces secretario del Primer Triunvirato, aunque algunos historiadores le atribuyen a Manuel Belgrano las ideas fundantes de la iniciativa.
Este día se recuerda a esta actividad económica tan importante en el tráfico comercial, no solamente en nuestro país, sino en todo el mundo.

Otra fecha importante para destacar en la historia del seguro es el 7 de noviembre de 1796, día en el que se constituyó la primera Compañía Colonial de Seguros en Buenos Aires, La Confianza. En esto, el creador de la bandera había tenido un papel importantísimo.

La primera cooperativa argentina fue fundada el 1 de octubre de 1898 y afortunadamente está vigente. Se llama El Progreso Agrícola, con casa matriz en Pigüé, al sudeste de la provincia de Buenos Aires. La mencionada institución cooperativa es la más antigua del país y la primera de Latinoamérica en brindar servicios de seguros.

El reaseguro en nuestro país durante muchos años fue una interesante fuente de ahorro, ya que la actividad estuvo monopolizada por el Estado a través del Instituto Nacional de Reaseguros (INDER).

La historia del seguro hace retroceder cientos de años en la historia, hasta los días en que los primeros hombres empezaron a compartir sus riesgos con el fin de encontrar algún peligro que fuera común al grupo. En los comienzos existían unas formas de seguro sin bases técnicas ni jurídicas, sino como un sentimiento de solidaridad ante el infortunio y como mecanismo de distribución de riesgos.

Inglaterra fue la cuna del seguro y fundamentalmente del reaseguro. Tomó esa posición debido -entre otras causas- a que en ese por entonces imperio se inició un proceso transformador mundial, conocido como Revolución Industrial.

 

Evolución

Las primeras nociones del seguro se dan en los transportes marítimos. Unos 900 años antes de Cristo, los mercaderes chinos repartían sus cargamentos en distintas naves. Esto era por si alguna embarcación desaparecía: todos perdían una parte, pero nadie se arruinaba perdiendo todo.

Años después, una isla del mediterráneo crea la Ley de Rodas, por la que los propietarios de las embarcaciones entregaban pequeñas cantidades de dinero para hacer un fondo común y compensar al propietario que perdiera su embarcación.

Los primeros seguros sobre la vida humana aparecen en razón de los viajes a través de los océanos. Durante la Edad Media los piratas vagaban por los principales mares, capturando a menudo a los capitanes y a las tripulaciones de los barcos para cobrar rescate.

Los capitanes comprendieron pronto que debían garantizar rápido el pago del dinero de su rescate para que sus propias vidas y las de sus tripulaciones fueran salvadas. De hecho, aquellos que no podían prometer el rescate solicitado eran obligados a arrojarse al mar. Pronto se estableció un seguro de rescate y más tarde se aseguró a los capitanes contra muerte derivada de otras causas durante los viajes.