La sacó barata

River cayó por 1 a 0 ante Athletico Paranaense, en el partido de ida por la Recopa Sudamericana. Marco Ruben marcó el único gol del partido que se disputó en Curitiba. La revancha será el 30 en el Monumental de Núñez.

23/05/2019 07:58

Marcos Ruben, quien jugó en River entre 2007 y 2008, cumplió con la ley del ex jugó.

River Plate cayó anoche por 1 a 0 en su visita a Athletico Paranaense de Brasil, en el partido de ida de la Recopa Sudamericana jugado en el estadio Arena da Baixada de Curitiba. El delantero argentino Marco Ruben, a los 25 minutos del primer tiempo, marcó el único tanto del partido.

De todos modos, el resultado final no fue tan malo para River (ya que la diferencia pudo haber sido mayor), que ahora buscará darlo vuelta en la revancha del jueves 30 en Buenos Aires. El “Millonario” terminó el partido con uno menos, por la expulsión del defensor Milton Casco, a los 35 del complemento.

El inicio del encuentro fue a puro vértigo y al minuto de juego Luis González exigió a Armani con un fuerte derechazo que el arquero desvió al córner.

River aplicó la presión coordinada en la salida para recuperar la pelota en campo contrario, mientras que Athletico Paranaense hizo bien ancho el campo y con sus laterales y carrileros generó preocupación por la bandas. El flanco izquierdo, con Renán Lodi y Rony, se reveló el más incómodo para la visita, cuando Mayada padeció el 2-1.

Al “Millonario” le costó el control de pelota en un campo de juego súper veloz por el césped sintético. En consecuencia, al ida y vuelta le faltó precisión. La fórmula que preocupaba a Gallardo, la misma que hizo sufrir a Boca en la Copa Libertadores, le abrió la puerta del gol al dueño de casa. A los 25 minutos, Renán Lodi se proyectó con agresividad, encontró a Rony que envió el buscapié y Marco Ruben firmó el 1-0. Y a los 30, en otra corrida de Lodi que no llegó a conectar Ruben, Paranaense casi corona la ráfaga con otro tanto.

En la segunda parte, River siguió soportando el partido, una postura extraña para un equipo acostumbrado a someter a sus adversarios. Gallardo decidió el ingreso de Angileri por Mayada y pasó a Casco de carril, pero el problema continuó .

Armani debió intervenir dos veces (una ante Lodi, otra ante Bruno Guimaraes) y Nikao remató dos veces por encima del travesaño.
River sufrió, pero perdió sólo por un gol y la serie quedó abierta.