Mapa de género de la Justicia: Misiones por encima de la media nacional

La herramienta es elaborada por la Oficina de la Mujer desde 2010 gracias a la colaboración de cada una de las jurisdicciones.

29/04/2019 08:39

Tras publicar la versión 2018 del Mapa de Género de la Justicia Argentina se observa que -al igual que en años anteriores- en la media nacional, este sistema judicial está conformado por un 57,4% de mujeres. Con una mayoría femenina en el total del sistema del país: 56,9 contra 43,1 de varones.

Sin embargo, en una lectura más fina y de acuerdo a las cifras visibilizadas dentro del mapa, la participación femenina disminuye en las posiciones de mayor jerarquía, y sigue siendo mayoritaria en el esquema de personal administrativo (61%) y en el funcionariado (62%), pero se reduce drásticamente entre las/os magistradas/os, defensoras/es y fiscales (44%) y es aún menor entre las máximas autoridades judiciales (27%).
Así las cosas, la herramienta que permite observar la distribución por género de los cargos en la totalidad del país.

En ese sentido, al entrar a mirar cuál es la situación por provincia, comparativamente es posible notar que Misiones tiene un porcentaje superior, aunque leve, a la media nacional con respecto a la participación de mujeres en cargos de superiores tribunales. Por ejemplo, en el ítem Poder Judicial, se desempeñan cinco mujeres ministras sobre cuatro hombres. (Ver cuadro 3 correspondiente a NEA-Misiones).

El mapa interactivo consultado para la presente nota puede visitarse en la página del máximo tribunal, (http://bit.ly/2UF2dBd), donde se puede visualizar la versión interactiva del Mapa de Género con información actualizada desde el 2011 hasta el 2018 para cada una de las jurisdicciones del sistema de justicia.

Allí se muestra una progresión de cómo fue creciendo la participación femenina, la cual aunque ha tenido una mejora sustancial todavía muestra una brecha importante entre mujeres y varones, que se acentúa en las provincias.

De hecho, en el NEA, la tierra roja es la que mejores porcentajes tiene en la participación de la mujer en los altos cargos del sistema de justicia, inclusive superior al de los varones en los altos cargos. Le sigue Chaco, que, aunque leve, también muestra una buena posición de las mujeres en la Justicia. En contraste, su vecina Corrientes decae drásticamente, por ejemplo en superiores tribunales donde directamente no hay mujeres ministros, contra 5 varones, quienes ocupan la totalidad de los cargos.

Los porcentajes donde las mujeres aparecen “mejor posicionadas” se da en rangos meramente administrativos.

Si se comparan las tendencias generales en la distribución por género en las justicias provinciales y en la Justicia federal y nacional, así como en los ministerios públicos fiscales y de la defensa provinciales, al menos así puede percibirse en el cuadro 3, que la distribución de género en el NEA no es equitativa y que las jurisdicciones de Misiones (especialmente Posadas) muestran mayor presencia femenina en los cargos superiores.

De lo binario a lo diverso

El Mapa de Género de la Justicia Argentina se fundamenta en el aporte de todas las jurisdicciones provinciales y cámaras federales y nacionales, cuyo trabajo agradece la Oficina de la Mujer.

Este relevamiento expresa una concepción binaria del género en atención a los registros actualmente existentes en el sistema de justicia del país. La OM está diseñando estrategias para poder avanzar en próximas ediciones hacia una categorización inclusiva de las identidades diversas.

Perspectiva de género

La Oficina de la Mujer (OM) fue creada en 2009 por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) con el objetivo de impulsar, en la esfera del Poder Judicial, un proceso de incorporación de la perspectiva de género en la planificación institucional y en los procesos internos, a fin de alcanzar la equidad de género, tanto para quienes utilizan el sistema de justicia como para quienes trabajan en él.

Para alcanzar ese objetivo, esta Oficina desarrolla estrategias, tendientes a eliminar los sesgos sexistas y las barreras de género, removiendo aspectos que interfieran en el pleno aprovechamiento de las competencias disponibles en el sistema de justicia. Asimismo busca mejorar las condiciones de acceso a justicia y el ejercicio pleno de los derechos mediante un servicio eficaz y efectivo.