Hantavirus: Misiones es zona endémica pero registró un solo caso en trece años

El último se conoció en 2018 en un hombre de Pozo Azul y no fue letal. Profesionales destacan que la cepa que circula en la provincia es diferente a la del Sur. Hay bajo riesgo pero hay que estar atento. En 2004 se confirmaron cuatro en la localidad de Santa Ana pero ninguno de ellos resultó mortal.

20/01/2019 18:34

Las cifras aumentan día a día y los focos de contagio, que se iniciaron casi exclusivamente en la ciudad de Epuyen, lejos en la provincia de Chubut, comienzan a replicarse en otras provincias: de repente aparecieron casos en Entre Ríos, Jujuy y Buenos Aires. Hasta el momento son catorce muertos a causa del hantavirus, una enfermedad endémica en la provincia de Misiones aunque se registró un solo caso en los últimos trece años.

Por estas horas todos hablan del virus que trasmiten los roedores. El brote actual en Epuyen lleva 29 casos confirmados y 11 fallecidos y hay sospecha de transmisión de persona a persona. Se inició a principios de diciembre a partir de la exposición ambiental del caso índice con heces u orina de ratones colilargos infectados. Según la página web de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación, en el resto del país se confirmaron cinco casos sin relación al brote de Epuyén, relacionados a una fuente de contagio ambiental (roedores): Buenos Aires (2), Entre Ríos (1), Salta (1) y Jujuy (1), de cuales fallecieron los casos de Salta y Entre Ríos.

El país presenta cuatro regiones endémicas en las cuales circulan distintos genotipos de virus Hanta: Norte: Salta, Jujuy (Andes Orán, Andes Bermejo y Laguna Negra); Centro: Buenos Aires, Santa Fe, y Entre Ríos (Andes Lechiguanas, Andes Buenos Aires, Andes Central Plata); Noreste: Misiones (Andes Juquitiba) y Sur: Neuquén, Río Negro y Chubut (Andes Sur). Las provincias de Buenos Aires, Salta y Jujuy son históricamente las que reportaron la mayor frecuencia de casos.

La situación en Misiones

Los documentos de salud nacionales ponen a Misiones como una zona de riesgo y la describen como endémica. Esta calificación es el resultado de diversos estudios epidemiológicos que sitúan a la provincia entre aquellos con riesgo de brote. Sin embargo, el director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Jorge Abel Gutiérrez, confirmó a PRIMERA EDICIÓN días atrás que “Misiones tuvo cuatro casos de hantavirus en 2004 en la zona de Santa Ana y, después de 13 años sin tener casos, volvimos a registrar uno el año pasado en Pozo Azul. Todos fueron de distinta gravedad, con internación, pero no tuvimos muertos”. La calificación de endémica quiere decir que siguen apareciendo casos cada tanto, no que la provincia sea una zona de alto riesgo de contagio.

Gutiérrez indicó que “la cepa que tenemos en Misiones es muy distinta a la del Sur, donde circula la cepa Andes que produce contagio interhumano. En cambio, la cepa que se registró en Misiones no produce contagios entre personas, sí hay que cuidarse de los roedores. Por eso aparecemos en el mapa de riesgo pero hemos tenido muy pocos casos en los últimos 15 años”.

Sin embargo, el funcionario de salud indicó que se debe mantener el alerta debido al escenario actual de la enfermedad. “La cepa que tuvo el paciente el año pasado en Misiones no fue bien identificada. No obstante, en el Norte del país hay una cepa que se llama Orán que no es de nuestra zona, que es inespecífica, pero no se contagia entre personas. Los vectores son los roedores silvestres por lo que hay que tener cuidado”. Según datos de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación, en 2018 se confirmó en Misiones un solo caso de hantavirus.

Por su parte, el Director Ejecutivo del Laboratorio de Alta Complejidad de Misiones (LACMI), Oscar Lezcano, confirmó que “en Misiones no hemos tenido el reporte de ningún caso en estos últimos meses” y adelantó que, en caso de que comiencen a aparecer “tenemos la tecnología para hacer determinaciones en el laboratorio”. Destacó que, a través de la red de laboratorios del interior de la provincia, “se estarían derivando las muestras sospechosas y nosotros haríamos los screening. Las confirmaciones siempre se hacen en laboratorios especializados a nivel nacional”, en este caso el Instituto Malbrán.

¿Qué es el hantavirus?

El Hanta es un virus que “no tiene artrópodos para su trasmisión como, por ejemplo, es el caso del mosquito con el dengue. Su principal reservorio son determinados tipos de roedores y sus excreciones: saliva, orina, materia fecal, excrementos. Su principal vía de ingreso al ser humano es por la via inhalatoria”, explicó el responsable del Servicio de Infectología del Hospital Madariaga, Gustavo Méndez.

Autoridades de salud indicaron que el ratón conocido popularmente como “Colilargo” es uno de los roedores que puede ser portador de la enfermedad. “El ratón común puede ser portador”, se explayó Méndez pero remarcó que “ésto no significa que si hay roedores en la casa haya hantavirus pero si hay es muy importante que no estén en la casa y tratar de resolver todas aquellas situaciones que pueden predisponer a eso”.

En relación a las medidas preventivas, Méndez destacó el mantener medidas higiénicas “más reforzadas” como aireación, ventilación de las habitaciones, que entre algo de sol “porque el virus es muy lábil”, en el caso de hacer limpiezas de áreas cerradas con gran cantidad de polvo airearlos previamente no menos de 30 minutos, que la limpieza se haga en forma húmeda y fundamentalmente con agua de lavandina: “un balde de diez litros de agua con un pocillo de lavandina es muy útil porque tiene alta efectividad para eliminar el virus”. En la casa tapar cualquier agujero por donde estén entrando roedores, mantener una adecuada limpieza, manejar bien los residuos, cerrarlos en bolsas y evitar que estos se rompan y desparramen en la vereda o peridomicilio. “Si encuentran algún roedor muerto no debe ser manipulado con la mano, sino que se deben utilizar guantes y descartarlo dentro de una bolsa de residuos para su correcto desecho. Esas cosas son importantes a tener en cuenta”.

Alerta de la SADI

La Sociedad Argentina de Infectología (SADI) emitió un alerta que llegó al Hospital Madariaga en el que se recordaron y actualizaron las características del virus y las principales medidas y tratamientos. Méndez indicó que la preocupación por la situación actual es producto del aparente contagio interhumano que ocurre en el Sur porque “no era muy frecuente de observar en este tipo de infecciones” y aseguró que el contagio se puede dar de diferentes formas, incluso por actividad sexual no protegida “porque el semen también puede tener virus”.

En relación a los síntomas, Méndez detalló que “el cuadro infeccioso es muy inespecífico. Es un cuadro febril, con mialgias importantes, cefaleas, dolor abdominal” e indicó que, en la zona de Misiones, dichos síntomas siempre suelen asociarse a enfermedades como el dengue. Además, el laboratorio no presenta alteraciones que indiquen hantavirus por lo que los antecedentes del paciente son fundamentales. “Que haya estado en regiones donde hay actualmente circulación viral, en contacto con personas con el diagnóstico de hantavirus o que tengan sospecha de infección. El nexo epidemiológico sí puede ser de mucho más peso que el elemento clínico”.

Indicó que la infección no tiene un tratamiento específico y explicó que “a la fecha podemos considerar a la gran mayoría de ellos experimentales y no han demostrado ser contundentes en la curación de los pacientes. Hoy por hoy, la enfermedad tiene una mortalidad reportada de un 30% cuando en la década de 1980 esa mortalidad por hantavirus llegaba al 60%”.

En Argentina, entre 2013 y 2018, se reportó un promedio nacional de 100 casos anuales con 114 fallecidos confirmados de hantavirosis en los últimos cinco años.

La mortalidad de la enfermedad

Si bien la cepa que circula en la provincia, hasta el momento, no tiene la característica de mortalidad como la del Sur, Méndez indicó que la tasa de 30% es alta. “Estamos hablando que de 3 a 4 personas de cada 10 con Hanta se mueren. Este tipo de virus, en esta región, genera una gran afección cardiopulmonar y eso es lo que hace que su manejo sea mucho más complejo y difícil. Son pacientes que muchas veces requieren asistencia ventilatoria mecánica, que requiere inotrópicos para mejorar la funcionalidad del corazón y eso incluye un mal pronóstico en el corto plazo y “una mortalidad más elevada para ese tipo de pacientes”.

En relación a la prevalencia de la enfermedad, el infectólogo indicó que en la región de la selva paranaense, en la que se encuentra incluida Misiones, “es menor al 1%, anda en un 0,6-0,7%, muy distinta a las regiones del Sur o lo que es La Pampa o el sur de Santa Fe que andan aproximadamente en un 10-11%”. Esto quiere decir que, en aquellas zonas donde la prevalencia es alta, entre 10 y 11 roedores en un grupo de 100 tienen el virus, a diferencia de lo que ocurre en Misiones donde alcanza a apenas 1 de cada 100.