Reserva Natural Urutaú

La destrucción del hábitat, es la principal causa de pérdida de biodiversidad, por este motivo las reservas naturales urbanas se tornan indispensables en cuanto a protección de las especies.

16/09/2018 13:03

Estas reservas constituyen oasis en desiertos de pavimento, refugios para la flora y la fauna y centros de esparcimiento y estudio para el hombre.

La Reserva Natural Urutaú, con sus alrededor de 1.200 hectáreas significa un pulmón para los municipios de Candelaria, Garupá y Profundidad, al borde de los arroyos Garupá y Pindapoy, que se extiende entre el barrio El Lago hasta la ruta provincial 204, generando en todo su recorrido costero un ambiente ideal para estos ecosistemas.

La reserva fue bautizada así por su popularidad en la zona y como emblema de la diversidad de aves que alberga. Esta especie de ave tiene un canto muy particular y es conocida como el “camaleón de los cielos” en países de Sudamérica y en Brasil como “madre de la luna”, para los guaraníes es el “pájaro fantasma”. En general, el urutaú usa el plumaje para protegerse de los predadores y “camuflarse” entre las ramas, pedazos de árboles o troncos.

Aquí, desde 2017 trabaja la Fundación Temaikén junto a Entidad Binacional Yacyretá con el objetivo de aunar esfuerzos para conservar una de las zonas de mayor biodiversidad el país, con abundantes endemismos y especies de valor, pero carente de suficientes áreas protegidas.

De acuerdo con el estudio, los técnicos identificaron 227 especies de aves, entre ellas, el Corbatita vientre negro, una especia endémica de Brasil nunca antes vista en Argentina. El relevamiento identifica además 17 especies amenazadas a nivel nacional y seis a nivel internacional (IUCN 2017), que representan un 23% de la población total de Argentina como el capuchino pecho blanco y el tordo amarillo.

En el área también se registraron 20 especies de grandes mamíferos y cuatro de murciélagos, entre ellos, aguará popé, mono aullador, mono caí, corzuela parda, corzuela colorada, agutí, carpincho, lobito de río, zorro de monte, zorro gris, coatí, tapetí, liebre europea, comadreja overa y mulita grande.

Los anfibios no quedaron afuera de este relevamiento, ya que se encontraron 29 especies. Se trata del 50% de los anfibios conocidos en Misiones y el 17% de todos los anfibios del país. A su vez, se identificaron diez especies de reptiles, dos de las cuales son vulnerables a nivel nacional.

Más allá de la fauna, la flora también dijo presente en la reserva natural Urutaú, donde el número total alcanzado en cuatro días de muestreo ascendió a 802 especies: 95% nativas y 5% exóticas. Al ser la mayor superficie de bajos inundables y bañados, se enfatizó el carácter de humedal que tiene el área, donde también se encontraron cinco especies vegetales raras y con distribución restringida: Randia brevituba “Ñuatí Curuzú” (en peligro según IUCN y fuera de áreas naturales protegidas); Cypella uliginosa; Cypella herbertii; Linum littorale y Croton cfr pycnocephallus.

No hay mejor estrategia para conservar una especie, que proteger el lugar donde habita.
Los bajos del arroyo Garupá son un área propuesta como “Área Valiosa de Pastizal”, con la información generada por Fundación Temaikén en estos meses de trabajo, aumenta la lista de especies amenazadas en el área y por ende la posibilidad de que pueda nombrarse también dentro de esta categoría.

En la reserva propiedad de la Entidad Binacional Yacyretá, Fundación Temaikén aporta la experiencia y el conocimiento generado, para conservar, junto a organismos públicos y académicos, esta valiosa y extensa área muy cercana a otras áreas naturales protegidas de importancia.

TORDO AMARILLO

A principios de mayo el Club de Observadores de Aves (COA) de Posadas registró una bandada de 40 individuos de tordo amarillo, luego de años sin tener registro de los mismos.
El tordo amarillo (Xanthopsar flavus) es una de las 18 aves declaradas en Peligro Crítico de Extinción por la resolución 795 del Ministerio de Ambiente La especie es Monumento Natural para la provincia de Misiones, y hoy, según Aves Argentinas, se estima que quedan sólo unos 600 individuos de población total.

Las principales amenazas que diezmaron al tordo amarillo son la pérdida de hábitat por avance de la frontera agropecuaria, el drenaje de los bañados, la intensificación de la agricultura y la pérdida de pastizales bajos, y la captura para su comercio ilegal como mascota.

Esta especie se convierte en la decimoséptima con algún grado de amenaza para la Reserva Natural Urutaú, que en menos de un año ha revalidado la importancia de tener áreas protegidas para la exitosa conservación de especies. Pero claro está que debido a su crítica situación, el tordo amarillo se convierte en una especie bandera y de la que tanto Gobierno, ciudadanos, empresas y ONGs locales debemos ocuparnos.

En un año de trabajo, en la Reserva Natural Urutaú se identificaron casi 300 especies de animales y se descubrió un ave nueva para Argentina.

El informe de Fundación Temaikén forma parte del Convenio con la Entidad Binacional Yacyretá por el cual se lleva adelante la conservación de la reserva Urutaú, de 1.230 hectáreas en los municipios de Candelaria, Garupá y Profundidad.

El relevamiento registró un Corbatita vientre negro, un ave endémica de Brasil, además de 14 aves en peligro, incluido el tordo amarillo, y 798 especies de flora.