La iniciativa, que se coló en la agenda parlamentaria por el reclamo de madres y organizaciones, no legaliza el autocultivo, sino que se limita a habilitar al Estado para importar aceite cannábico y producirlo, una vez que esté en condiciones de hacerlo.La dicotomía sobre autorizar o no el monocultivo atravesó toda la discusión, pero en la votación en particular diputados de distintos bloques no consiguieron modificar el artículo para dar vía libre a los familiares de pacientes.El proyecto aprobado este miércoles también autoriza a investigar las propiedades terapéuticas de esta sustancia para atacar patologías como, por ejemplo, la epilepsia refractaria.En la votación sólo hubo una abstención, del salteño Alfredo Olmedo, quien no fundamentó su posición en el recinto.El futuro de la ley se definirá ahora en el Senado, donde aun no hay certezas sobre la fecha de tratamiento, dado que la semana que viene termina el período ordinario y el Congreso tiene otros temas políticos y económicos pendientes.El debateEl presidente de la Comisión de Seguridad Interior, Luis Petri (UCR) destacó la cantidad de proyectos sobre Cannabis medicinal presentados desde 2003, pero recordó “la negativa” del entonces oficialismo a tratarlos.“La respuesta del Estado siempre fue la misma: negar el problema, negar la utilización del Cannabis para uso medicinal”, afirmó.El legislador explicó que “lo que está en juego es el rol del Estado como garante de la salud pública”.“Hasta hoy se estaba criminalizando a todos aquellos pacientes que utilizan el Cannabis medicinal -añadió-, por eso acá tenemos que involucrar al Estado, no solo en una investigación que certifique los extremos positivos, sino en el control, porque sin Estado no hay médicos que lo puedan prescribir. Necesitamos un Estado que sea protagonista”.Petri explicó que los pacientes y sus familiares se han visto “forzados a elaborar en sus casas aceite de Cannabis, por eso a ellos hay que garantizarle el acceso a la salud pública”.“Decían que con este proyecto sólo se promovía la investigación médica y científica, pero la ley es mucho más amplia. Damos respuesta a cada necesidad de toda la población”, dijo el mendocino.Al ahondar en los detalles del proyecto, mencionó que “se requieren controles para garantizar la pureza del Cannabis; quienes se incorporen al programa tendrán un cuidado integral de la salud; el Estado tendrá la obligación de dar aceite de Cannabis; y todo el sistema de salud de pondrá a generar evidencia científica”.“Además, se prevé que hasta tanto el Estado pueda dar a todos los pacientes Cannabis medicinal, aquellos que se sumen al programa podrán importar gratuitamente el aceite de cannabis o sus derivados”, puntualizó.A continuación, la presidenta de la Comisión de Salud, Carolina Gaillard, aclaró que el tema ya fue discutido en otros países y le salió al cruce al diputado Petri respecto de que no correspondía que fuera modificada la Ley de Estupefacientes, señalando que los familiares que usan el Cannabis medicinal pueden ser encuadrados dentro del delito que impone esa ley.“No es un tema ni de drogas, ni de adicciones; es un tema que el Estado debe garantizar el acceso y el tratamiento”, enfatizó Gaillard, que expresó sus dudas respecto del dictamen del oficialismo. Advirtió que al estar penalizado el cultivo, muchos de los que suministran el Cannabis a las madres que se lo solicitan terminan siendo detenidos. “El aceite importado sirve, pero no para todas las patologías”, aclaró.La legisladora del Frente para la Victoria se quejó por la “ausencia del Estado y el descontrol”, aunque luego volvió sobre sus pasos: “El Estado no está ausente, está presente para criminalizar”. Defendió el autocultivo porque dijo que “el Estado no puede atender toda la demanda”, y pidió a los presentes “que se pongan un minuto en el lugar de estas madres, las miren a la cara, y tengamos en cuenta que estamos en condiciones de cambiarles la vida”.Fuente Parlamentario.com





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