Son poco más de doce horas de viaje para atravesar los 1.159 kilómetros que separan San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, de San Ignacio, en Misiones. Ese tiempo, ese recorrido, esa distancia, hicieron los integrantes del grupo Scouts Independiente San Ignacio de Loyola, con la intención de ayudar. No llegaron solos, para nada, trajeron consigo un camión de 14 metros de largo cargado con donaciones que recolectaron en tierras bonaerenses pensadas para las comunidades aborígenes que viven en esta localidad. “Llegamos el viernes 8 de julio y nos quedaremos hasta el domingo 24”, contó la coordinadora del proyecto y maestra scout, María Rosa Natalucci a PRIMERA EDICIÓN. Todas las vacaciones. Es el tiempo que necesitan para repartir las donaciones. “Hemos traído ropas, calzados, alimentos, colchones, camas, muebles, cocinas, heladeras y más, todo para las 13 comunidades aborígenes que viven en San Ignacio así como para las personas de la ciudad que más lo necesitan”, indicó la mujer. Fueron ocho los scouts que llegaron a la provincia tras un largo viaje en micro y desde el grupo se encargaron de pagar el combustible para el camión que llegó con las donaciones.La Escuela 15 de esta localidad los esperó con los brazos abiertos para ser una especie de centro logístico desde donde se dividen, clasifican, separan y organizan los elementos que fueron – y serán – distribuidos en la ciudad. “Son 13 las comunidades que tenemos censadas en San Ignacio y las vamos a visitar a todas”, aseguraron y para demostrar que la afirmación era real, el primer día ya tenían en agenda la visita a tres de ellas.También medicamentosOtras de las cosas que subieron al camión y llegaron a Misiones fueron medicamentos por un valor de alrededor de cinco mil pesos. De hecho, los scouts se encontraban en la tarea de dar con un profesional médico a quien puedan darle los mismos y éste se encargue de distribuirlos a quienes corresponda y los necesiten. “Tienen mucho valor y necesitamos a alguien que se responsabilice. Hay medicamentos para diabéticos, para el corazón, para problemas bronquiales. Se necesita alguien que sepa administrarlos”, indicaron los scouts.También llegaron con útiles escolares y guardapolvos para empezar las clases después del receso invernal; así como también pañales para niños y adultos, todo destinado a quienes más lo necesiten. Un trabajo en equipoSegún indicaron desde el grupo de scouts “este año no recibimos ninguna ayuda por parte del municipio, todo lo que hicimos lo hicimos a pulmón, con la ayuda de gente carenciada, de madres solteras que también necesitan ayuda, pero están dispuestas a colaborar desinteresadamente”. Es por eso que se formaron dos equipos de trabajo: uno se encarga de clasificar los elementos desde las 8 de la mañana hasta las 14 y quienes toman la posta desde esa hora hasta las 18. Son seis los que desde temprano están trabajando y siete llegan a la tarde. “Tienen muy buena predisposición y eso que ellos también necesitan ayuda”, destacó Natalucci. Toda esta tarea está dirigida a alrededor de 700 personas entre adultos y niños, según los cálculos de los scouts. “Se pone mucho esfuerzo, mucho trabajo. Hay gente que puede viajar pero hay mucha más gente que se queda en San Nicolás. Somos un grupo que se encarga de recolectar las donaciones que se realizan durante todo el año: cuando nos llaman que tienen algo para nosotros nos vamos después de salir de nuestros trabajos, ya sea por un colchón o una bolsita con un par de ropas. Todo suma”, señaló Marita, como la conocen todos en el ámbito de los scouts.“Es un esfuerzo muy grande que hacemos por la gente de San Ignacio”, agregó y volvió a destacar que, pese a que no pueden venir por cuestiones de estudio o laborales, hay mucha más gente en San Nicolás que ayuda incondicionalmente a las personas de “esta tierra colorada que no conocen”. Desde 1998 al día de hoy, el trabajo es el mismo: llevar donaciones y algo de esperanza a las comunidades. “Trabajamos durante todo el año”. Luego, en el mes de julio, llegan con el camión repleto de cosas. “Es un año más y otra misión cumplida y es por eso que queremos destacar a las familias que nunca vinieron a Misiones pero que se subieron a este tren de los scouts para ayudar”, finalizó Marita.





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