La historia de Jairo, el bebé misionero de Comandante Andresito que conmovió a toda la provincia por su delicado cuadro de salud, atraviesa una nueva etapa marcada por la recuperación médica y las dificultades que enfrenta su familia lejos de casa. El niño fue sometido a un trasplante de hígado a mediados de abril en el Hospital Garrahan de Buenos Aires y desde entonces permanece bajo estricto seguimiento clínico.
El caso volvió a tomar relevancia pública a partir de las declaraciones de Fabián Bautista, docente y promotor de causas solidarias de Andresito, quien acompaña a la familia desde hace varios meses. Durante una entrevista radial en FM de las Misiones, brindó detalles sobre el estado actual del pequeño y explicó que la adaptación al órgano donado todavía presenta complicaciones.
“Él ahora se encuentra en el proceso de adaptación a ese hígado. Le está costando, está generando cierto rechazo del cuerpo”, explicó Bautista. Según relató, los médicos continúan realizando estudios para regular la medicación y lograr que el organismo tolere correctamente el trasplante.
Jairo nació mellizo junto a su hermano Axel. Mientras el otro bebé crecía sin inconvenientes, con el paso de los meses comenzaron a aparecer señales de alarma en la salud del pequeño. La familia inició entonces un largo recorrido entre hospitales de Posadas y Buenos Aires hasta recibir el diagnóstico definitivo. “Él tiene un problema, no se formaron los conductos biliares, o sea, el hígado de él no funcionaba”, contó el docente.
En una primera instancia, los especialistas evaluaron la posibilidad de un trasplante con donante vivo dentro del grupo familiar. El padre del niño, Lisandro, se sometió a estudios de compatibilidad, aunque finalmente los resultados descartaron esa alternativa. Posteriormente, el bebé recibió el órgano de una persona fallecida cuyos familiares decidieron donar.
Tras la intervención quirúrgica, aparecieron nuevas dificultades vinculadas a las defensas bajas y a cuadros infecciosos derivados del complejo proceso postoperatorio. “Cuando salió del trasplante le generó un cuadro infeccioso porque le bajan las defensas. Ahora aparentemente es el mismo cuerpo el que está rechazando el hígado”, detalló Bautista.
Mientras tanto, la familia permanece instalada en Buenos Aires para acompañar el tratamiento. La situación económica se volvió cada vez más complicada debido a la imposibilidad de trabajar y a los gastos diarios que implica sostenerse lejos de Misiones. Lisandro, quien trabajaba como taxista en Andresito, dejó de realizar sus actividades para dedicarse por completo al cuidado de su hijo.
El propio Bautista recordó que una de las primeras campañas solidarias organizadas para ayudarlos consistió en conseguirle nuevamente un vehículo al padre del niño, ya que había vendido el suyo en medio de las urgencias médicas. Con el correr de las semanas, ese automóvil terminó convirtiéndose además en refugio improvisado durante la estadía en Capital Federal.
“Ese auto sirvió de hospedaje para Lisandro allá en Buenos Aires. Él dormía adentro”, relató el docente. Según explicó, mientras la madre permanecía junto al bebé en un espacio prestado, el padre pasaba las noches dentro del vehículo para no abandonar la cercanía con el hospital.
La familia además sufrió otro duro golpe recientemente, cuando delincuentes ingresaron a su vivienda en Andresito y robaron distintas pertenencias mientras todos permanecían fuera de la provincia. Pese a eso, Bautista aseguró que la principal preocupación sigue siendo exclusivamente la recuperación del niño.
“Ellos dicen que cuando vuelvan verán cómo recuperan lo material. Ahora toda la familia está enfocada en que Jairo mejore de su salud”, señaló.
A través de redes sociales y distintas campañas solidarias, vecinos de Misiones comenzaron a colaborar con ropa, frazadas, alimentos y aportes económicos para acompañar a los padres durante esta etapa. Bautista destacó especialmente la respuesta de la comunidad y afirmó que la ayuda continúa siendo fundamental debido a que el tratamiento se extiende más de lo previsto.
“La gente es muy solidaria”, expresó. También aclaró que las donaciones son administradas directamente por la familia y que él solamente actúa como puente para visibilizar la situación y acercar colaboración.
El docente de Andresito se volvió conocido en toda la provincia por impulsar distintas acciones solidarias vinculadas a personas en situación vulnerable. Sin embargo, reconoció que el caso de Jairo mantiene movilizada a gran parte de la comunidad por la complejidad médica y por el largo proceso que todavía queda por delante.
Dónde colaborar
Alias: viviana.986.buzos.mp
Titular: Viviana Gabriela





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