Señora Directora: El 15 de abril, al fin, Marea Blanca fue recibida por el Directorio del Instituto de Previsión Social de Misiones (IPSM). El temario aceptado fue:a) La deuda del Estado patronal con el IPSM por transferencias parciales de aportes y contribuciones previsionales a la caja.b) Situación de movilidades de jubilados y pensionados docentes.Marea Blanca dejó sentado en notas de solicitud precedentes y en la reunión que el objetivo de ambos temas era consensuar un diagnóstico cualitativo para determinar, desde reconocimiento compartido de los problemas causales, trabajar en una comisión bilateral, hacia la solución cuantitativa de los efectos perniciosos para el IPSM y las prestaciones. En una palabra, propuso ir de común acuerdo al saneamiento financiero del IPSM y de las movilidades y prestaciones previsionales.Para tal fin, entendieron y lo manifestaron, que en audiencia debían ponerse de acuerdo sobre que el Estado tiene una deuda inmensa con el IPSM y que el Instituto tiene otra deuda grande con los pasivos docentes. Y para luego trabajar en comisión bipartita, desde supuestos aceptados previamente, hacia la cuantificación dineraria de los dos problemas. Y el modo racional y legal de resolverlos.Presentes en audiencia: el presidente del Directorio y los directores representantes de activos y pasivos. El presidente comprometió agenda abierta. Sin embargo, cuando se preguntó sobre si los depósitos de aportes y contribuciones previsionales eran totales coincidentes con la data de aportes y contribuciones devengados desde haberes de activos, la respuesta asombró, de parte de los representantes de activos y pasivos. Ambos en lugar de favorecer la transparencia en materia financiera del IPSM, han censurado el libre acceso inmediato a la información pública de los afiliados a quienes representan, porque han rechazado en la audiencia responder a los afiliados sobre si mensualmente Tesorería General de la Provincia deposita el total de aportes y contribuciones, alegando considerar las preguntas un interrogatorio fiscal. Y que se recurriera a la vía escrita administrativa, en la que el IPSM brilla por no contestar. Olvidaron, así, al orientar a una reiterada vía muerta del IPSM, que una audiencia no es un trámite administrativo de código escrito. Audiencia es un diálogo oral sin mostrador de por medio. Es una mesa redonda entre administradores y administrados, para acortar diferencias, sin burocracia. Y para encontrar salidas consensuadas.Es cierto que la ley prevé caminos alternativos para obligar a respuestas, hoy expeditos. Pero la actitud de censura demuestra una defensa cerrada de intereses que en nada favorece al IPSM, hoy desfinanciado por delito de evasión previsional multimillonario ya denunciado penalmente.Estos representantes de activos y pasivos lo son sólo de nombre. No tienen vocación para con sus representados ni para la información pública. Con la elusión informativa prueban de qué lado están. Contra el IPSM y sus afiliados. Contra los principios de la máxima publicidad y el mínimo formalismo, desde que la información pública es de interés general, con excepción de la clasificada como confidencial. Lamentablemente el Presidente, amparado en el beneficio de ser novel no intervino para corregir un formalismo extemporáneo que contravino el llamado a audiencia para tratar justamente ese tema.Pero no todo fue negativo. Por un lado, Marea Blanca, con las verdades básicas ya investigadas, que no quiere consensuar el IPSM, trabajará con optimismo y fe en los resultados superadores, los que hechos y leyes sustentan. Además, un logro, se consensuó que hay deuda con los jubilados docentes y que hay que cuantificarla. Por lo demás, la conformación de una comisión bipartita, es una esperanza y un medio para retomar el camino de la transparencia activa en la administración del seguro social.





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